El ataque ocurrió sobre calle Azcuénaga al 1500. El joven fue hallado gravemente herido y murió poco después en el hospital Iturraspe. La policía busca a dos presuntos autores conocidos como “Junior” y “Masita”.
11:45 hs - Domingo 29 de Marzo de 2026
Esta madrugada, antes de las tres, sobre calle Azcuénaga al 1500, a metros de Alberdi, en barrio Guadalupe Oeste, y tras denuncias por disparos de arma de fuego realizadas a la central de emergencias 911, arribaron cuatro oficiales en dos patrulleros del Comando Radioeléctrico.
En el lugar, los uniformados encontraron a un joven tirado en la calle con sangre en la cabeza. Minutos después llegaron familiares de la víctima, quien presentaba una herida de bala en la cabeza. Ellos mismos lo subieron a la caja de una de las camionetas policiales y exigieron su traslado urgente a un hospital.
Los policías trasladaron al herido, junto a su hermana, hasta el hospital Iturraspe, donde finalmente se confirmó el fallecimiento de Mirko Hernán Ayala, de 21 años, a las 3.30.
En tanto, los efectivos que intentaron preservar la escena del crimen fueron brutalmente agredidos con una lluvia de piedras y ladrillos.
Según las primeras informaciones, dos hombres conocidos por los apodos de “Junior” y “Masita” serían los presuntos autores del crimen y son intensamente buscados por la Policía.
Agresiones a policías
Los agentes del Comando Radioeléctrico que permanecieron en el lugar del ataque —un pasillo de una vivienda que conecta con calle Azcuénaga— fueron asediados por vecinos y familiares del joven asesinado, quienes arrojaron piedras y ladrillos.
Ante la violencia, los policías debieron retirarse del lugar. Regresaron en la mañana de este domingo, luego del amanecer, junto a los pesquisas de Homicidios y agentes del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).
Investigación
Durante la mañana, los investigadores de Homicidios de la PDI entrevistaron a vecinos de barrio Guadalupe Oeste que viven en inmediaciones de la escena del crimen.
A partir de esos testimonios, surgieron los apodos de “Junior” y “Masita”, quienes serían vecinos de la zona y estarían vinculados directamente con el asesinato de Ayala.
Además de la identificación de posibles testigos, los pesquisas constataron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas, cuyas imágenes serán clave para reconstruir lo ocurrido antes, durante y después del ataque.
Peritajes criminalísticos
El hecho fue informado a las jefaturas de la Unidad Regional I La Capital y de la Policía de Investigaciones (PDI), ambas de la Policía de Santa Fe, quienes a su vez dieron intervención al fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación.
El funcionario judicial ordenó la identificación de testigos, el secuestro de imágenes de cámaras de seguridad, el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la autopsia y la realización de los peritajes criminalísticos de rigor.
Estas tareas fueron llevadas adelante por los peritos del área Científica de la PDI durante la mañana de este domingo.