El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro evitó hasta ahora una declaración pública, pero desde su entorno destacaron al dirigente del PRO
09:47 hs - Lunes 29 de Junio de 2026
La renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete y sobre todo, el nombramiento de Diego Santilli en su reemplazo fueron recibidos, en general, como una buena noticia por los gobernadores. También por Maximiliano Pullaro, aunque el gobernador de Santa Fe eligió no hacer una declaración pública sobre el tema.
Desde su entorno cercano hicieron saber a Rosario3 el beneplácito del gobernador por el cambio en una de las áreas más sensibles del gobierno nacional. Pullaro considera a Santilli “una persona de profundo diálogo”, una condición que en la Casa Gris creen “fundamental” para una figura como la del jefe de Gabinete, que debe articular la relación política con las provincias y con el Congreso.
La lectura en Santa Fe es clara: la salida de Adorni descomprime una situación que se había vuelto políticamente insostenible para la Casa Rosada y la llegada de Santilli abre una instancia de mayor previsibilidad en la interlocución con los gobernadores. No se trata, al menos por ahora, de una expectativa de giro en el rumbo económico del gobierno nacional, sino de una mejora posible en el método de construcción política.
Diego Santilli viene de ocupar el Ministerio del Interior
Santilli viene de ocupar el Ministerio del Interior, justamente el área encargada de la relación institucional con las provincias. Su desembarco en la Jefatura de Gabinete es leído por distintos mandatarios como una posibilidad para que Milei ordene el vínculo federal, después de semanas de tensión política por el caso Adorni y por las dificultades del oficialismo para sostener su agenda en el Congreso.
En el caso de Pullaro, el contraste con Adorni es explícito. La semana pasada, en diálogo con Radio 2, el gobernador había sido muy duro con el entonces jefe de Gabinete. “Si Manuel Adorni fuese funcionario de Santa Fe, ya no estaría más en su cargo desde hace rato”, dijo. También planteó que le hubiera exigido ir mucho antes a la Justicia para explicar su situación patrimonial.
Aquellas declaraciones marcaron una diferencia fuerte entre el modo en que la provincia decía administrar sus propios estándares políticos y la defensa que el presidente Javier Milei hacía de Adorni. La demorada salida del exvocero termina dándole la razón a quienes reclamaban una salida institucional antes de que el escándalo siguiera escalando.
La expectativa sobre Santilli tiene que ver con su perfil político. Exdirigente del PRO, con experiencia legislativa y de gestión, el nuevo jefe de Gabinete aparece para los gobernadores como un interlocutor más clásico, menos confrontativo y con mayor oficio para negociar. En Santa Fe destacan especialmente esa capacidad de diálogo, en un momento en el que la Nación necesita recomponer puentes para avanzar con reformas y acuerdos parlamentarios.
Pullaro viene sosteniendo una posición crítica pero no rupturista frente al gobierno nacional. Acompañó medidas que consideró necesarias, reclamó recursos y obras para Santa Fe, cuestionó decisiones de la Casa Rosada y buscó diferenciarse de los alineamientos automáticos. En ese esquema, la llegada de Santilli puede facilitar una relación más ordenada entre la Provincia y la Nación.
El nombramiento de Santilli también tiene una lectura más amplia: Milei debió reemplazar a uno de sus funcionarios más defendidos y hacerlo con un dirigente de mayor volumen político, proveniente de un espacio aliado pero no nacido en La Libertad Avanza. Para los gobernadores, esa señal importa. Marca que la Casa Rosada necesita salir de la lógica de cerrazón y volver a apoyarse en actores con experiencia de negociación.