A pesar de que el Salado baja, cortaron la Circunvalación
El municipio diferenció el piquete de la mañana con el de la tarde, ya que consideró que en el último no había afectados por la crecida. Se tuvo que desviar el tránsito pesado por Blas Parera

Lunes 14 de Abril de 2014

El pico del río Salado ya pasó por la ciudad de Santa Fe sin generar inconvenientes a los habitantes que están dentro del anillo de defensa. Sin embargo, hay algunas familias que tuvieron que ser evacuadas y otras que se autoevacuaron porque tienen sus viviendas al oeste de la Circunvalación y no tienen protección cuando suben las aguas.

A pesar de la buena noticia de que el nivel del río comenzó a descender, ayer hubo personas que se vieron afectadas por la crecida que decidieron cortar el tránsito en la Circunvalación Oeste a la altura de calle Teniente Loza. De esa manera, por la mañana, exigieron una reunión con autoridades municipales. Ese corte se levantó en horas del mediodía, pero hubo vecinos que volvieron a implementar esa medida en ambas manos de la vía rápida, a las 16, luego de argumentar que no recibieron ninguna respuesta.

Por su parte, el secretario general del municipio, Carlos Pereira, le dijo a Diario UNO: “En el corte de la mañana había algunas de las personas que estamos asistiendo desde el viernes mismo cuando empezamos los procesos de evacuación. Mientras que con el piquete de la tarde no tomamos contacto porque la mayoría de las personas que lo están haciendo no son afectadas por la inundación, sino que son de los barrios La Ranita y El Abasto. Eso ya pasaba en el corte de la mañana porque más de la mitad de los presentes no eran vecinos afectados”.

En ese sentido argumentó: “La cantidad de personas adultas afectadas no es mucha. Son 15 familias, por lo que no hay más de treinta y pico de adultos. Mientras que con la gran cantidad de gente que hay en el corte uno se da cuenta que hay mucha gente que es de otro lado. No sabemos por qué, pero hay mucha gente infiltrada en el corte. Son personas que están aprovechando el momento, que vive de la desgracia ajena y que intenta sacarle cosas al Estado de regalo”.

“Las familias que fueron  afectadas están siendo atendidas por el Estado”, enfatizó y agregó: “Entre cinco y seis familias se fueron a las casas de familiares, mientras que otras nueve familias fueron evacuadas en el polideportivo de La Tablada. Otras personas decidieron quedarse en la zona del ex frigorífico municipal, no en sus casas, porque querían estar cerca de sus pertenencias. A ellos los estamos asistiendo con comida y agua potable”.

Al ser consultado sobre si va a haber una negociación para intentar resolver el conflicto si los manifestantes deciden seguir con el corte de la Circunvalación, Pereira dijo: “La gente va a quedar ahí porque no va a haber respuesta nuestra ante un reclamo ilegítimo. Llegado el caso se harán las denuncias judiciales correspondientes para que la fuerza pública los saque. En estos momentos hay caminos alternativos que son un poco complicados porque hay que pasar por avenida Blas Parera, eso se hará hasta que continúe el corte. Pero con gente de otros barrios, que están tratando de manotear algo del Estado, no hay nada que negociar. Están más cerca de la cárcel que de que se encare alguna negociación con el municipio”.

El funcionario dijo que en el lugar se apostaron inspectores municipales para que den las instrucciones necesarias y que los desvíos se hacen por Teniente Loza o Monseñor Rodríguez y luego se sale por el Hipódromo, para la gente que viene desde el norte y viceversa para quienes vienen desde el sur.

Lenta bajante

Acerca de la evolución que tendrá el río en los próximos días, Pereira dijo: “El río va a ir bajando, pero más lentamente de lo que subió. Hasta el jueves por la tarde el río estaba encauzado y el sábado por la mañana ya estaba totalmente desbordado. Por lo tanto, la estimación que hacen los especialistas es que volver a su cauce normal le va a llevar unos cinco días”.

“Estas familias –calculó– van a estar regresando a sus viviendas sobre el fin de semana. De todas maneras, hay que hacer algunas aclaraciones como que nosotros estamos trabajando con las familias para que ya sean relocalizadas en lugares aptos. Hay algunas que ya aceptaron y se les va a asignar algún terreno que tenemos en la zona, pero hay otras familias que se niegan a reubicarse en terrenos seguros. Hay gente que no entiende que esa zona no es apta para habitar y el Estado ya tomó la decisión de que esos terrenos no se defienden y la defensa está a varios metros hacia el este. Vivir ahí implica que cada tres años, que es el promedio en el que el río Salado inunda todo su valle, hay problemas con el agua”.

Luego añadió: “En situaciones como éstas, una vez pasado el evento, nosotros implementamos el plan Volver a casa. Pero en este caso ese plan tiene otras características porque a algunas familias vamos a tratar de reubicarlas en otra parte, mientras que con las que se nieguen vamos a ver cómo trabajamos porque el Estado no puede convalidar la instalación de viviendas en un lugar que sí o sí se va a volver a inundar en los próximos meses”.

La altura del río Salado, ayer, en Santo Tomé era de 4,69 metros (estacionario). En tanto, en Recreo, el río ayer marcó 6,40m (bajó 12 centímetros), lo que empezó a generar tranquilidad.