Con una inversión superior a los $500 millones, se completó la primera etapa del complejo ambiental del consorcio Girsu en Venado Tuerto. La obra permitirá mejorar la gestión de residuos para más de 106 mil habitantes y marca el inicio del cierre del basural más grande de la provincia.
11:27 hs - Domingo 05 de Abril de 2026
El Gobierno de Santa Fe dio un paso clave en la transformación del sistema de tratamiento de residuos al completar la primera etapa del Complejo Ambiental del Consorcio Regional Girsu Microregión 5J, ubicado en la ciudad de Venado Tuerto. La obra forma parte de la estrategia provincial para cerrar basurales a cielo abierto y avanzar hacia un sistema de disposición final controlado.
La intervención demandó una inversión superior a los $500 millones e incluyó la construcción de una nueva celda de relleno sanitario, la reparación y puesta en valor de otra ya existente y la incorporación de equipamiento pesado, entre ellos una retroexcavadora y una pala cargadora frontal, que ya se encuentran operativas en el predio.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó que se trata de una política que el gobierno provincial decidió priorizar desde el inicio de la gestión. “Este es un resultado concreto de una política pública que pusimos como prioridad desde el primer día. Son más de 100 mil santafesinos y santafesinas que dispondrán sus residuos de manera correcta en este lugar”, afirmó.
El funcionario agregó que el avance del proyecto marca “el inicio del fin del basural más grande que heredamos”, y remarcó que el logro fue posible gracias al trabajo conjunto entre el gobierno provincial, el municipio de Venado Tuerto y el consorcio regional.
Por su parte, el intendente Leonel Chiarella, quien además preside el consorcio Girsu de la región, sostuvo que el aporte provincial es clave para avanzar hacia el cierre definitivo del basural a cielo abierto. “Es un paso muy importante para el objetivo que tiene la ciudad y forma parte de un plan más amplio que el municipio viene desarrollando desde hace años”, señaló.
El consorcio regional está integrado por Venado Tuerto, Murphy, Maggiolo, Carmen, San Eduardo, La Chispa, San Francisco y Chapuy, localidades que en conjunto suman 106.609 habitantes beneficiados por la nueva infraestructura.
Un hito ambiental para la región
Al inicio de la actual gestión provincial, el basural a cielo abierto de Venado Tuerto era el más grande de Santa Fe. Su ubicación, además, generaba un problema ambiental de gran magnitud: se encontraba junto a una laguna urbana conocida popularmente como “la laguna del basural”, lo que aumentaba el riesgo de contaminación.
La acumulación de residuos implicaba impactos sobre el suelo, proliferación de vectores sanitarios y la posibilidad de afectar el espejo de agua cercano.
Con la puesta en marcha del relleno sanitario, los residuos pasarán a tener un tratamiento controlado, con manejo adecuado de líquidos lixiviados y eliminación de focos de contaminación, lo que permitirá mejorar de manera significativa las condiciones ambientales del sector. El cierre definitivo del basural forma parte de la próxima etapa del proyecto, actualmente en desarrollo.
Una política provincial para transformar la gestión de residuos
La obra en Venado Tuerto se inscribe dentro de una estrategia más amplia que impulsa el gobierno provincial para modernizar la gestión de residuos sólidos urbanos en distintas regiones de Santa Fe.
Desde el inicio de la gestión, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático destinó más de $3.000 millones a la reactivación y construcción de consorcios Girsu y a intervenciones en sitios críticos. Entre ellos se encuentra el basural a cielo abierto de San José del Rincón, donde la crecida de la laguna Setúbal había generado una situación ambiental urgente que debió ser abordada.
Además, la provincia entregó más de 160 campanas de reciclaje en localidades intermedias para promover la separación de residuos en origen, una herramienta clave para reducir el volumen de basura que llega a disposición final.
Otro de los ejes de trabajo es la gestión de residuos orgánicos, ya que el compostaje puede reducir hasta un 50% de los residuos que terminan en rellenos sanitarios, lo que permite extender la vida útil de estas infraestructuras y disminuir la huella de carbono.
En paralelo, durante 2024 se realizaron más de 120 talleres de educación ambiental en escuelas e instituciones de toda la provincia, con la participación de más de 5.000 personas, entre ellas niños y niñas, con el objetivo de incorporar la separación de residuos como práctica cotidiana.