El ministro de la cartera educativa, José Goity calificó a la tragedia de San Cristóbal como un "hecho bisagra" y defendió el espacio educativo. "Las escuelas siguen siendo un sitio seguro, el mejor lugar para nuestros chicos", dijo
09:14 hs - Domingo 05 de Abril de 2026
El ministro de Educación santafesino, José Goity recibió a La Capital en su despacho de Gobernación, luego de una semana compleja en la gestión. El funcionario regresó horas antes de San Cristóbal, la localidad ubicada a 180 kilómetros al norte de Santa Fe, tras haber participado en persona de la intervención de los equipos socioeducativos que contuvieron el impacto que provocó la muerte de un alumno de 13 años luego de que recibiera un disparo de escopeta por parte de otro adolescente, de 15 años, dentro de la escuela Mariano Moreno. Un hecho "bisagra" que sacudió las estructuras de ese ministerio y otras carteras y llevó a poner la lupa del Ejecutivo en esta tragedia que aún genera consecuencias y que resonó a nivel nacional. Goity insistió en que la génesis de lo sucedido fue un hecho intrafamiliar y extraescolar, y llamó a defender los espacios educativos porque "la escuela es un lugar seguro y sigue siendo el mejor lugar para los chicos". De ahora en más, se está articulando un programa de capacitación de referentes escolares para replicar en las instituciones la prevención del acoso digital a adolescentes. Una herramienta que se suma a una serie de intervenciones de la gestión provincial.
Todavía impactado, Goity evidenció su "huella profunda de un momento bisagra". Un golpe al corazón de una escuela tradicional e histórica de San Cristóbal adonde concurren unos 1.500 estudiantes de diferentes niveles. "Personalmente me atravesó mucho y creo que lo mismo nos ha pasado a todos, pero sentí un compromiso enorme de la comunidad educativa y de esta localidad", marcó el ministro.
Todavía se siente el desconsuelo por un ataque que nadie vio venir dentro de las aulas. Un hecho provocado por un alumno sin antecedentes de violencia, que no estaba en el radar de los equipos socioeducativos. Sin embargo, según se desprende de la investigación, el joven, inmerso en situación familiar compleja, había desarrollado un perfil digital desafiante y peligroso en su mundo virtual que no se pudo advertir.
"Necesitamos tener más elementos para que, en virtud de la pesquisa, entender qué fue lo que pasó en la escuela pero pudo haber pasado en otro lugar. No tuvo su génesis en el ámbito escolar. Pero, sin dudas, nos abre un montón de interrogantes como sociedad y como padres en una sociedad muy tensionada", agregó Goity para reivindicar una y otra vez el rol de la escuela en su accionar. Educación sostiene que no hay argumentos en lo áulico que pudieran haber disparado esta situación límite que terminó con la vida de un alumno. Sobre lo sucedido, intervinieron equipos de todos los niveles para desplegar dispositivos incluso en un trabajo entre ministerios y actuar ante la emergencia. "Las reacciones fueron las adecuadas pero no sirven para reparar el daño a esta comunidad y a la familia de la víctima", aclaró.
Un aprendizaje ante un hecho traumático
Cuando se lo consultó sobre qué puede reflexionar hacia futuro sobre lo sucedido, Goity no dudó: "Uno tiene que aprender por la memoria de quienes han sufrido este ataque. Entender que no somos omnipotentes; la escuela no lo puede todo. No puede haber control absoluto. Tenemos la tendencia de transmitir certezas y seguridad, pero tenemos que reconocer nuestros límites, incluida la escuela. Igualmente, hay buenos reflejos en la comunidad educativa. Los equipos directivos se plantaron firmes, con una gran entereza para ser parte de la solución y va nuestro reconocimiento porque estuvieron ahí, y ahora están tratando la manera de buscar cierta normalidad e ir sanando lo que está roto".
Alianza con las familias
La postragedia puso a las autoridades educativas a apuntalar y reforzar los equipos socioeducativos y de convivencia que existen en todas las escuelas. "Tenemos dificultades en salud mental y que eclosionan en las escuelas, y tenemos que avanzar con estrategias con profesionales de la materia en problemas complejos. Hay consolidar la alianza con la familia y reforzar los lazos. Necesitamos que los padres confíen en la escuela aun reconociendo que no tenemos soluciones para todo, pero todos los días pasan cosas buenas y resolvemos otras", subrayó.
"El riesgo cero no existe"
¿Cómo imagina desterrar el miedo luego de un hecho así?, le preguntó este diario a Goity. "El riesgo cero no existe y vivir con seguridad absoluta no es posible. No existe cuando salimos a la calle, en el club, pero nuestra obligación es minimizar este miedo que nos da la exposición a la vida misma y muy particularmente en el ámbito escolar. En lo objetivo, la escuela es uno de los lugares con mayor seguridad de la sociedad. La escuela sigue siendo un lugar seguro; no está exenta de lo que nos pueda pasar en materia de riesgos; pero se debe trabajar con estos traumas de manera colectiva y expresarse. Y trabajamos para minimizarlos. Si los educamos bien a los chicos, podrán lidiar con este mundo", enfatizó el ministro.
Más allá de las convicciones del funcionario, ya existen protocolos en Santa Fe para ajustar medidas de prevención ante hechos similares a lo ocurrido en San Cristóbal. Esto es, actuar desde Educación en casos en que aparezcan armas de fuego en las aulas, situaciones que ya ocurren. en este sentido, se articulan medidas con el ministerio de Seguridad. "No existe el mito de que no se colabora con las fuerzas de seguridad. De hecho, en Rosario creamos una instancia de intervención en crisis, pero no me imagino hacer cacheos o instalar detectores de metales en las escuelas. Sí, protocolos", indicó.
El mundo digital, real y en lo escolar
Sobre el uso y prohibiciones del celular en manos de alumnos, se está elaborando desde el año pasado un capítulo complementario a las directivas para los niveles primario y secundario. "Queremos transitar el mundo digital en condiciones de seguridad, uso seguro, responsable, creativo y crítico de los dispositivos para mejorar la socialización de nuestros alumnos", señaló.
Como adelanto, el funcionario marcó que hay una etapa nueva de trabajo en estrategias para prevenir grooming, bullying y acoso digital. Desde la gestión, se están buscando herramientas en articulación con la organización Grooming Argentina y con Faro Digital, que son dos instituciones muy serias y de prestigio.
"Por eso estamos en etapa de capacitar a referentes en cada uno de los establecimientos escolares para que repliquen estos saberes. Seguramente, nos veremos desbordados, pero no quiere decir que no podamos avanzar mucho. Regulamos para habilitar. Estamos muy firmes en la regulación de los celulares. Vamos progresivamente de prohibirlos a poder usarlos. Creemos que tendremos efectos positivos. Tenemos mucho para aprender y para actuar. Asumimos la responsabilidad de gobierno, pero queremos actuar proactivamente asumiendo que puede haber errores. Con los celulares tendremos idas y venidas, no será lineal", ahondó Goity.
Se instalaron pautas para el uso del celular, pero hay un escalón superador para que se anoten referentes en las escuelas y así tengan capacitación específica y sistemática para que luego la vuelquen según el nivel educativo. Es decir, que haya un saber digital que les dé herramientas a las escuelas para intervenir en ese mundo.
Efectivos más en contener que en enseñar
Sobre el final de la entrevista, hubo un capítulo para los padres. "Tenemos que pensar el rol de los padres, pero no con la familia de los 70 o de los 80. Hoy los problemas familiares se trasladan a la esfera escolar y tenemos inconvenientes para actuar como escuela, que es un actor fundamental donde se construye ciudadanía. Es muy importante y hay que trabajar con la no existencia de un modelo de contención familiar o con diversos modelos que hacen que el abordaje sea complejo. Fuimos más efectivos en contener que en enseñar. Cuando abro el foco, veo que los chicos encuentran en lo educativo más que en su propia familia. El alumno se siente cuidado, y no es poco", concluyó.