Apyme enciende alarmas por una crisis profunda en Santa Fe: caída del consumo, cierre de empresas y más desempleo

El presidente de Apyme, Mario Galizzi, advirtió sobre un escenario “muy difícil” para la producción y el trabajo. Señaló caída del consumo, endeudamiento creciente y pidió medidas urgentes para sostener a las pymes.

09:38 hs - Miércoles 18 de Marzo de 2026

El presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), Mario Galizzi, lanzó una fuerte advertencia sobre la situación económica que atraviesan las pymes santafesinas, al asegurar que el deterioro del consumo, la pérdida de empleo y el endeudamiento generalizado configuran un escenario “muy difícil” tanto para empresarios como para trabajadores.

En una entrevista con el programa Ahí Vamos por LT10, el dirigente sostuvo que, aunque parte de la sociedad aún no percibe la magnitud del problema, los indicadores ya muestran un impacto profundo en la economía real.

Caída del consumo y actividad industrial en niveles críticos

Galizzi detalló que algunos sectores productivos funcionan muy por debajo de su capacidad. En ese sentido, afirmó que la industria textil opera en torno al 38% de su capacidad instalada, mientras que la metalúrgica y metalmecánica no superan el 50%. A esto se suma una caída del consumo masivo cercana al 20%, un dato que incluso supera los niveles previos a la crisis del 2001.

El dirigente remarcó que el desplome del consumo también impacta en productos esenciales, al señalar que cayó fuertemente el consumo de carne y de leche, incluso por debajo de los registros de aquella crisis histórica.

Alerta por el empleo: pérdida de puestos y precarización

Uno de los puntos más preocupantes que expuso el titular de Apyme es la situación del empleo. Según indicó, se perdieron 290.000 puestos de trabajo registrados, de los cuales una parte fue reemplazada por modalidades más precarias como el monotributo, lo que implicó una pérdida en la calidad del empleo. Aun así, aseguró que el sistema cuenta con al menos 150.000 trabajadores menos.

En ese contexto, advirtió que un trabajador formal ya no puede garantizar las cuatro comidas diarias en su hogar, reflejando el fuerte deterioro del poder adquisitivo.

Galizzi planteó que la crisis actual no es individual sino estructural, ya que tanto familias como empresas están atrapadas en un esquema de altos costos y dificultades de financiamiento. Como ejemplo, señaló que el 40% de los cheques en circulación no tiene fondos, lo que evidencia la gravedad del problema.

Además, explicó que más del 25% del ingreso de un trabajador se destina al pago de servicios como luz, gas y agua, mientras que las altas tasas de interés vuelven prácticamente imposible afrontar deudas. “Cuando la mayoría está endeudada, el problema es del sistema, no de las personas”, sostuvo.

Costos, impuestos y falta de competitividad

El presidente de Apyme también apuntó contra los factores estructurales que afectan la competitividad de las pymes. En ese sentido, mencionó la alta presión impositiva, los elevados costos de la energía y el transporte, y la falta de infraestructura adecuada.

En particular, remarcó que la ausencia de un sistema ferroviario eficiente encarece la logística y genera una situación paradójica: resulta más barato importar productos que trasladarlos dentro del país, lo que impacta directamente en la producción nacional.

Importaciones y modelo económico en debate

Galizzi advirtió además sobre el avance de las importaciones y su impacto en la industria local. Según explicó, en Santa Fe ya se observa un proceso de sustitución de producción nacional por productos del exterior.

En ese marco, planteó que el debate de fondo es el modelo de país, al señalar que “no se puede producir todo, pero tampoco podemos dejar de producir nada”, y remarcó la necesidad de discutir un modelo productivo que permita sostener el empleo y la industria.

Propuestas: emergencia económica y herramientas legales

Frente a este escenario, desde Apyme proponen avanzar en medidas estructurales que incluyan la declaración de una emergencia económica, la refinanciación de deudas impositivas y de servicios, y la generación de políticas de financiamiento para el sector productivo. También plantean la necesidad de una mesa de consenso con participación de actores políticos, empresariales y sindicales.

Mientras tanto, sugieren medidas urgentes como el uso de herramientas legales para evitar la pérdida de patrimonio, entre ellas los concursos de acreedores y la renegociación de deudas. “No pierdan el patrimonio. Ya vivimos esto en 2001 y sabemos cómo termina”, advirtió Galizzi.

Finalmente, el dirigente alertó que la situación podría agravarse en los próximos meses si no se toman decisiones concretas. Según indicó, existe el riesgo de que el proceso se profundice en forma “espiralada”, con más desempleo, menor consumo y mayor deterioro social.

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