Domingo 03 de Agosto de 2014
“Oriana necesita muchas cosas y un grupo de amigos e instituciones nos aunamos para ayudar, pero para concretar los objetivos hace falta que ustedes colaboren”, convoca el mensaje de presentación del evento Ayudemos a Oriana que se creó en la red social Facebook. El mismo tiene como fin ayudar a una adolescente del barrio Varadero Sarsotti, que es cuadripléjica y cuya situación económica familiar es muy vulnerable.
“Actualmente estamos vendiendo una rifa a $30 que tiene como premio un barril –sortea el sábado 9 de acuerdo a la Lotería Nacional nocturna– con la intención de juntar los fondos que nos permitan colaborar con la familia de la nena en la realización del cielorraso de su pieza”, explicó, en diálogo con Diario UNO, Gisela Martínez Galiano, la presidenta de la vecinal de barrio San Lorenzo, una de las tantas entidades que colaboran con el caso.
Son dos barrios, dos grupos de vecinos, con un mismo objetivo: ayudar a Oriana. “En actividades anteriores logramos recaudar el dinero para comprarle pañales, cuando no los conseguía en el hospital, y también conseguimos que un vecino donara un colchón especial que es antiescaras”, dijo la vecinalista y agregó: “Ahora queremos colaborar con la infraestructura de su vivienda, porque consideramos que eso le mejorará su calidad de vida”.
En ese contexto cabe destacar que la niña habita junto a sus padres y dos hermanos en una vivienda en la cual –si bien tiene su habitación propia– no cuenta con cielorraso. “Sabemos que la colocación de ese material sería muy útil para mejorar el estado de salud de la nena, y que además dicha acción sería muy celebrada por su familia que la cuida y protege tanto”, comentó Gisela Martínez Galiano, al tiempo que convocó a la comunidad a sumarse a su colecta y venta de rifa y ayudar.
“Pueden contactarse con nosotros a través de nuestro sitio de Facebook (Vecinal San Lorenzo) o llamándonos al 0342 155 747564”, dijo a Diario UNO.
La historia de la nena
Oriana Durán nació a los siete meses de gestación en el hospital José María Cullen, el 3 de julio de 1999. Como su peso no alcanzaba los dos kilos, la niña fue internada en el área de Neonatología, donde se infectó de meningitis, enfermedad que como secuela le dejó una paraplejia e hidrocefalia que, a pesar de todo, no se presentaron como una barrera para ella y su familia.
En sus primeros años de vida la nena visitó varias veces el hospital Doctor Orlando Alassia, donde un grupo de médicos decidió operarla porque su columna tenía una importante escoliosis. Pero la intervención no fue exitosa ya que la niña sufrió un infarto medular que la dejó cuadripléjica.
“El médico me explicó que como Oriana ya no se podía mantener sentada porque se le estaba aplastando un pulmoncito había que operarla, pero lamentablemente eso derivó en algo peor porque la pérdida de la médula que le quedaba hizo que ya no solo estuviera imposibilitada de mover las piernas sino también los brazos”, explicó, en diálogo con Diario UNO, Cintia, la mamá de la pequeña, quien agregó: “Ella antes iba a la escuela y se manejaba en silla de ruedas, pero después de ese día ya no pudo hacer mucho más, y los cuidados y la atención debieron duplicarse”.
En consecuencia la mamá de Oriana no puede trabajar y los ingresos de su papá no alcanzan para cubrir todas sus demandas y las de sus dos hermanitos (de 16 y 8 años).
“Tenemos una casita de Los Sin Techo que fuimos arreglando de a poco, pero con los insumos de su atención, más todos los colectivos se nos hace muy complicado. Por eso estamos felices de la ayuda que nos están dando porque ver a Oriana bien es lo único que queremos”, afirmó Cintia, quien aprovechó la oportunidad para agradecer en nombre de su hija todo lo que se hizo para su reciente cumpleaños de 15, el que fue celebrado gracias a los aportes realizados por sus familiares, amigos y también muchos vecinos.
“Hasta una señora de Santo Tomé que se enteró del caso de Ori se acercó a regalarnos un vestido para ella, al igual que una vecina que hizo la mesa dulce, y otros más que también colaboraron muchísimo”, aseguró la mamá con emoción y concluyó: “Los miembros de la vecinal San Lorenzo se acercaron a nosotros y estamos muy felices. Saber que gente de otros barrios se acerca y nos ayuda nos da mucha fuerza”.