Domingo 10 de Marzo de 2019
Bernarda Massolo pidió la palabra por unos minutos frente a la multitud que colmaba la plaza en el acto por el Día de la Mujer Trabajadora este 8 de marzo. Con la mirada firme y una sonrisa tímida se paró ante el micrófono para leer el siguiente poema que fue recibido con un respetuoso silencio antes de la ovación.
“Soy tierra fértil
cuando me inspiro,
cuando vuela mi imaginación,
cuando creo arte con amor,
cuando escribo, dibujo o canto una canción.
Soy tierra fértil
y tengo muchas semillas en mi interior.
Tengo la semilla de la sanación
y la transformación universal.
Planto las semillas en mi tierra fértil,
crece una sonrisa y una flor.
Esa flor me recuerda lo lindo de vivir la vida.
Soy tierra fértil y también soy árbol,
entrego mis frutos con amor y sin esperar algo a cambio.
Soy río cuando todo pasa,
soy monte cuando expando mi visión,
soy vida, muerte y vuelvo a ser vida
cuando florece mi alma
y mi cuerpo renace desde las cenizas.
Soy luz y fuego danzante en espiral,
soy nube nómade, pasajera y fugaz.
Soy lluvia cuando lloro y riego mi campo fértil
para sanar y curar mis heridas
con las hierbas de mi huerta.
Comienza la sanación,
me acompañan mis hermanas,
mis ancestras y las mujeres que vendrán.
Juntxs somos libertad,
soy viento, muevo las hojas,
esparzo las semillas
y me muevo libremente.
Soy agua, fuente de vida universal.
Gracias a la luna por mover mis aguas,
gracias sol por hacer crecer mi cultivo,
gracias a la tierra por dejar cosechar mi esencia fértil”.
A UNO Santa Fe expresó: "La verdad es muy fuerte, pero presente como todos los años. Hoy me siento representante de las mujeres que no están. Lo que leí es algo que me leía una amiga cuando estaba internada en Brasil porque decía que cuando lo hacía yo movía los ojos. Y cuando desperté y lo pude leer, sentí que me causó las mismas emociones que cuando ella lo leía conmigo estando inconsciente".
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La joven fue quemada por Rolón en casi el 60 por ciento de su cuerpo cuando dormía. Estuvo internada en terapia intensiva en Brasil por diez días en grave estado y luego fue trasladada en helicóptero por el gobierno provincial hasta el Hospital Cullen. Al llegar sufrió un paro cardíaco y permaneció internada un mes y medio. Hoy se encuentra viviendo en su casa, en proceso de sanación acompañada de su familia y de sus amigas.
La causa
Ángel Gabriel Rolón continúa preso desde el 28 de noviembre en Santa María y está imputado por tentativa de homicidio triplemente calificado: una calificación es por feminicidio; otra por utilizar un medio cruel (fuego); y la tercera es que imposibilitó la defensa de la víctima, ya que ella estaba durmiendo, fue sorprendida". Además, tiene antecedentes en ese país: fue acusado de intento de homicidio en Río de Janeiro, en 2008, pero la denuncia fue atenuada como lesión corporal grave y el crimen prescribió.
Hoy, en vías de recuperación, con sus heridas cicatrizadas, Bernarda se prepara para regresar a Brasil como querellante de la causa contra su agresor. Con enorme valentía, estará acompañada de abogadas feministas de agrupaciones de mujeres brasileñas que se acercaron a la familia en los primeros momentos de internación. Tiene previsto ir en mayo para participar del juicio, según confirmó a UNO Santa Fe.
Femicidio en Brasil
La figura de femicidio fue incluido en el Código Penal brasileño en 2015 a través de la Ley 13.104. Considera que una mujer es asesinada por cuestiones de género cuando el crimen involucra violencia doméstica y familiar, o menosprecio y discriminación contra su condición de mujer.
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También establece el feminicidio como un agravante del crimen de homicidio. La pena puede variar entre 12 y 30 años de prisión.
Además, si una mujer es asesinada estando embarazada, o enfrente de sus hijos u otros familiares, la pena aumenta un tercio. Lo mismo si la víctima es una mujer menor de 14 años, mayor de 60, o con deficiencia.
Ya en 2006, Brasil aprobó la ley "Maria da Penha", con penas más duras por violencia doméstica y coloca el asunto bajo responsabilidad del Estado. La norma fue apodada en homenaje a una bioquímica que luchó durante años para que su marido fuese condenado por intentar asesinarla dos veces y por haberla dejado parapléjica.