Del cierre de Casa Cuna al Polo de la Niñez: el nuevo paradigma que impulsa Santa Fe para asistir a niños en situación de vulnerabilidad

La provincia avanza en un cambio de modelo en la protección de la infancia. El histórico edificio de Casa Cuna será transformado en un Polo de la Niñez, un dispositivo integral que concentrará equipos interdisciplinarios, guardias permanentes y atención médica para evitar la revictimización de chicos que atraviesan situaciones críticas.

08:48 hs - Domingo 15 de Marzo de 2026

Durante décadas, Casa Cuna fue una referencia en la ciudad de Santa Fe para el alojamiento de niños y niñas que atravesaban situaciones de abandono o vulnerabilidad.

Sin embargo, el modelo que representaba ese edificio responde a un paradigma de atención que hoy está en revisión dentro de las políticas públicas de niñez.

El gobierno provincial decidió dar de baja el esquema anterior y avanzar en la creación del "Polo de la Niñez", un dispositivo que busca cambiar la forma en que el Estado interviene ante situaciones de vulneración de derechos.

La secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia, Daniela León, explicó que el cambio responde a una transformación profunda en la concepción de la infancia dentro del sistema de protección.

“Casa Cuna es un lugar muy emblemático para la sociedad santafesina, pero responde al viejo paradigma. En ese paradigma el niño era considerado casi un objeto, mientras que en el nuevo modelo es un sujeto de derechos”, señaló en declaraciones a la emisora LT10.

Ese cambio de enfoque tiene respaldo normativo. En Santa Fe rige desde hace más de una década la Ley Provincial de Niñez 12.967, que replica el espíritu de la normativa nacional y la Convención sobre los Derechos del Niño.

Qué es el Polo de la Niñez que funcionará en el edificio de Casa Cuna tras su compra por la provincia

Para el gobierno provincial, el Polo de la Niñez representa un cambio estructural en la forma de abordar la protección de la infancia.

El proyecto prevé que el nuevo dispositivo esté operativo hacia fines de este año o principios del próximo, una vez finalizadas las obras de adecuación del histórico edificio de Casa Cuna.

La iniciativa busca pasar de un sistema centrado en la institucionalización a otro basado en la restitución de derechos, el cuidado familiar y la intervención temprana.

Del orfanato al cuidado en casas

Uno de los principales cuestionamientos al modelo anterior tiene que ver con la lógica institucional de grandes edificios donde los chicos permanecían largos períodos.

Según explicó León, la propia infraestructura de Casa Cuna refleja esa concepción histórica.

El inmueble, con habitaciones amplias y grandes pabellones, fue pensado bajo la lógica del orfanato. En cambio, el sistema actual establece que cuando el Estado debe alojar a un niño debe hacerlo en entornos que reproduzcan la dinámica de un hogar.

CASA CUNA

Frente de Casa Cuna.

“Hoy tenemos la obligación de alojar a los niños en casas. Tienen que ser casas con dormitorio, baño, cocina y comedor, como cualquier casa, de manera tal que el niño no se sienta un extraño y que el Estado no lo revictimice”, explicó la funcionaria.

Esto ocurre cuando un niño debe ser separado de su centro de vida, es decir, de su entorno familiar, por situaciones de vulneración de derechos. En esos casos se suspende la responsabilidad parental y el Estado asume el cuidado.

En ese marco, el convenio que el gobierno provincial mantenía con Casa Cuna fue discontinuado y los niños comenzaron a salir progresivamente del lugar.

El Polo de la Niñez

Lejos de abandonar el histórico edificio, la provincia decidió comprarlo y resignificar su función.

El gobernador Maximiliano Pullaro firmó recientemente el boleto de compraventa del inmueble ubicado en San Juan 2388, propiedad de la Sociedad San Vicente de Paul, que será transformado en el nuevo Polo de la Niñez.

La iniciativa apunta a concentrar en un mismo espacio las distintas áreas del sistema de protección y brindar respuestas más rápidas ante situaciones críticas.

León explicó que el dispositivo no será un lugar de alojamiento, sino un centro operativo donde funcionarán los equipos técnicos.

“El Polo va a concentrar el sistema de protección de niñez y allí habrá guardias presenciales las 24 horas, los 365 días del año, con equipos interdisciplinarios de intervención”, indicó.

El objetivo central es evitar recorridos institucionales que terminan agravando la situación de los chicos.

Evitar la revictimización

Hoy, cuando aparece un niño solo en la calle o en situación de riesgo, el circuito institucional suele comenzar en una comisaría.

León describió un ejemplo frecuente: una niña encontrada sola en un semáforo durante la madrugada. Actualmente, explicó, la policía la traslada primero a la comisaría y luego se activa la intervención del área de Niñez. Después debe ser llevada a un hospital para realizar controles de salud antes de poder ingresar a un dispositivo de protección.

Ese recorrido, sostuvo, termina siendo traumático para los chicos. “Ese sistema revictimiza a los niños. Lo primero que le ocurre a esa niña es que la llevan a una comisaría de adultos, donde van personas que cometieron delitos. Eso es lo que queremos cambiar”, señaló.

Con el nuevo modelo, el procedimiento será distinto. “Cuando inauguremos el Polo de la Niñez, ningún niño o adolescente que esté en una situación de vulnerabilidad va a ir a una comisaría. Van a ir directamente al Polo”, afirmó.

El dispositivo contará además con guardia médica, de modo que los controles de salud puedan realizarse en el mismo lugar.

Una vez que los chicos ingresen al sistema, serán derivados a hogares convivenciales o casas de cuidado, donde se reproduce un entorno familiar.

Actualmente la provincia cuenta con 75 casas de este tipo distribuidas en el territorio. El Polo, en cambio, tendrá otra función: ser un centro de atención, escucha y articulación institucional.

León explicó que el espacio incluirá sectores lúdicos, áreas de trabajo técnico y un circuito pedagógico denominado “Ruta de los Derechos”.

La idea es que allí los niños puedan conocer y comprender los derechos que los asisten. También habrá instancias de formación destinadas a adultos, ya que —según señaló la funcionaria— muchas situaciones de violencia o vulneración tienen origen en el desconocimiento.

“El problema de los niños somos los adultos. Muchos adultos no conocen los derechos de los niños ni que deben ser considerados sujetos de derecho”, sostuvo.

La dimensión del problema

El sistema de protección provincial interviene actualmente en miles de casos vinculados a situaciones críticas.

Según datos de la Secretaría de Niñez, alrededor de 2.000 niños y niñas se encuentran hoy bajo medidas de protección excepcional en toda la provincia.

Se trata de situaciones en las que el trabajo previo en territorio no logró revertir la vulneración de derechos dentro del entorno familiar.

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Del cierre de Casa Cuna al Polo de la Niñez: el nuevo paradigma que impulsa Santa Fe para asistir a niños en situación de vulnerabilidad

“El sistema tiene dos niveles de intervención. Primero trabajan los gobiernos locales y cuando ese trabajo se agota interviene la provincia, porque el niño necesariamente debe salir de ese centro de vida”, explicó León.

Dentro de ese universo, unos 400 casos corresponden a la ciudad de Santa Fe y su región. La funcionaria aclaró que el número no es fijo, ya que el objetivo es que los chicos permanezcan el menor tiempo posible dentro del sistema.

“Trabajamos para desinstitucionalizar a los niños. Nos hemos encontrado con situaciones de chicos que hacía 15 años que estaban dentro del sistema”, advirtió.

Más recursos para el sistema

La creación del Polo de la Niñez forma parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento del sistema de protección. Según detalló León, la actual gestión decidió incrementar de manera significativa los recursos destinados al área.

“Se quintuplicaron los recursos en niñez y aumentamos en un 2.100 % los montos por niño alojado en el sistema”, aseguró.

El objetivo es garantizar condiciones adecuadas de cuidado, desde la alimentación hasta la escolaridad y las actividades recreativas.

La secretaria también señaló que se detectaron situaciones graves dentro de algunos dispositivos convivenciales, lo que llevó a cerrar plazas que no garantizaban condiciones adecuadas.

“Nos encontramos con chicos que comían en los comedores escolares porque en los hogares no comían. Por eso cerramos más de 150 plazas donde se revulneraban los derechos de los niños”, afirmó.