La región de Santa Fe ya se encuentra desde la semana pasada bajo alerta amarilla por altas temperaturas. La situación podría empeorar: qué anticipa el pronóstico.
Domingo 12 de Enero de 2025
La ciudad de Santa Fe y gran parte de la provincia se preparan para una semana de calor extremo, con temperaturas que podrían superar los 40 grados en algunas zonas.
Desde hace una semana, la región se encuentra bajo alerta amarilla por Temperaturas Extremas emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), lo que implica un riesgo de efecto leve a moderado sobre la salud, especialmente en grupos de riesgo como niños, personas mayores de 65 años y aquellos con enfermedades crónicas.
Pronóstico de la semana
El pronóstico para los próximos días es de altas temperaturas, con leves fluctuaciones pero siempre elevadas, por encima de los 36 grados. Según el SMN, se espera que este lunes 13 de enero la mínima sea de 22°C, con una máxima que podría llegar a los 36°C.
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Para el martes 14 de enero, la mínima será de 24°C y la máxima de 37°C, mientras que el miércoles 15 de enero podría llegar a los 38°C, con algunas nubes dispersas.
El jueves 16 de enero, las temperaturas seguirán ascendiendo, con una mínima de 26°C y una máxima de 39°C, aunque se espera que el cielo permanezca despejado por la mañana y algo nublado hacia la tarde-noche.
Por su parte, el Centro de Información Meteorológica de la FICH - UNL prevé que la temperatura máxima podría alcanzar hasta los 42°C debido a condiciones de inestabilidad y vientos cálidos provenientes del noreste.
Impacto en la salud: recomendaciones para evitar golpes de calor
Ante el pronóstico de altas temperaturas en los próximos días, el Ministerio de Salud del Gobierno de la Provincia recuerda cómo prevenir golpes de calor, especialmente en los grupos más propensos, entre los que se encuentran las personas mayores, los niños y las niñas.
Al respecto, la directora de promoción y prevención, Analía Chumpitaz, indicó que “el golpe de calor sobreviene cuando el cuerpo no puede regular su temperatura: la temperatura corporal se eleva rápidamente, los mecanismos para eliminar calor fallan y el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse”.
“Una manera de reconocerlo es cuando se presenta una temperatura corporal extremadamente elevada (superior a 39°), piel enrojecida, caliente y seca, pulso rápido y fuerte, dolor de cabeza palpitante, mareo, náuseas, confusión y pérdida del conocimiento”, continuó.
Asimismo, Chumpitaz señaló que “ante la presencia de alguno de estos síntomas se recomienda estar alerta y consultar con urgencia al Centro de Salud más cercano. En los primeros momentos es recomendable enfriar con agua fresca a la persona que presenta los síntomas, utilizando cualquier método disponible, como sumergirla en una bañera, rociarla con una manguera, aplicar paños mojados. No se debe ofrecer agua para tomar si está inconsciente”.
Prevención
Ofrecer líquidos con frecuencia a niños y niñas, aunque no lo pidan, especialmente agua o jugos naturales; y a los lactantes, darles el pecho más veces en el día. No es aconsejable brindar a los más pequeños bebidas muy azucaradas ni muy frías, ni comidas calientes y pesadas.
Es importante bañarlos o mojarlos con frecuencia, evitar juegos o actividades físicas de mucha intensidad, seleccionar lugares frescos y ventilados; y vestirlos con ropa amplia, liviana, de algodón y de color claro.
En el caso de los jóvenes y adolescentes, las recomendaciones ponen el acento en que eviten consumir bebidas alcohólicas, los esfuerzos físicos intensos, seleccionar espacios frescos para descansar, sentarse o recostarse cuando sientan mareos o fatiga.
Para prevenir el golpe de calor en las personas mayores, es importante que descansen en lugares frescos y ventilados, que usen prendas livianas y tomen líquidos con frecuencia.