Las dificultades para trasladar el ganado desde las zonas de islas podrían modificar la oferta de hacienda y presionar sobre los precios. Antonio D’Angelo, referente del sector frigorífico de Santa Fe, explicó cuál es el escenario actual
08:35 hs - Viernes 30 de Octubre de 2026
El avance del fenómeno de El Niño y las inundaciones que afectan distintas zonas productivas vuelve a poner la mirada sobre el mercado ganadero y, especialmente, sobre lo que puede ocurrir con el precio de la carne vacuna en los próximos meses.
La preocupación está puesta en los productores que tienen hacienda en zonas de islas y deben trasladar los animales hacia terrenos más altos. El problema es que no todos los ejemplares están terminados para llegar a faena, por lo que una eventual venta anticipada podría generar cambios en la oferta y, en consecuencia, en el precio de la hacienda en pie.
Antonio D’Angelo, referente del sector frigorífico de Santa Fe, explicó que por el momento el impacto del fenómeno de El Niño todavía no se siente de manera significativa en el mercado de la carne.
"Todavía el impacto no se siente con respecto a la llegada de El Niño", señaló D’Angelo, quien explicó que actualmente existen otros factores que tienen una incidencia mayor, principalmente la caída del consumo interno.
El precio de la hacienda se mantiene contenido
Según explicó el referente frigorífico, durante los últimos dos o tres meses se produjo una disminución en el consumo de carne vacuna, situación que repercutió sobre el mercado ganadero.
"La caída del consumo ha hecho que en los últimos dos o tres meses el precio de la hacienda se haya amesetado", sostuvo D’Angelo. Incluso, agregó por los micrófonos de LT10, hubo semanas en las que se registró una caída importante del precio de la hacienda en pie.
En este contexto, el efecto de las inundaciones sobre el ganado podría generar dos escenarios diferentes. Por un lado, aquellos productores que tengan posibilidades de trasladar la hacienda hacia terrenos de mayor altura podrían retener los animales y esperar a que completen su terminación. En ese caso, la oferta inmediata no aumentaría y el precio podría mantenerse o incluso incrementarse.
Por otro lado, los productores que no tengan dónde llevar los animales podrían verse obligados a vender hacienda antes de tiempo, generando una mayor oferta en el mercado.
"Si no puede llevarla a lugares de tierra alta, es probable que la tenga que vender en el estado en que se encuentra hoy y eso es una sobreoferta que acerca el precio de la hacienda en pie y disminuye", explicó D’Angelo.
Por ahora no hay una sobreoferta de animales en los frigoríficos A pesar de este riesgo, el sector frigorífico todavía no observa una llegada masiva de animales que deban ser vendidos anticipadamente como consecuencia de las inundaciones.
"No se está notando esa sobreoferta exagerada que lleva a los frigoríficos con tal de no perder una cabeza por el agua", indicó D’Angelo.
Según explicó, la hacienda todavía puede mantenerse en sus lugares de origen o en zonas cercanas y no se observa por el momento un ingreso significativo de animales a faena muy por debajo de su terminación.
El escenario, de todos modos, puede modificarse de acuerdo con la evolución de las condiciones climáticas y la posibilidad que tengan los productores de trasladar sus animales.
"Ojalá que no ocurra, por beneficio del productor y de toda la cadena", expresó el referente del sector frigorífico.
La caída del consumo también presiona al mercado de la carne
Más allá de las inundaciones, uno de los principales factores que actualmente condicionan al mercado es la baja del consumo de carne vacuna.
D’Angelo señaló que desde hace dos o tres meses se observa una reducción del consumo y vinculó ese comportamiento con la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
La modificación de los hábitos de compra también se refleja en la comparación entre las distintas carnes. Según los números difundidos por el sector, el consumo de pollo habría superado al de carne vacuna por habitante, con registros cercanos a los 47-48 kilos anuales para el pollo frente a unos 40-46 kilos de carne vacuna.
Para D’Angelo, aunque las cifras pueden presentar variaciones según la fuente y el período considerado, reflejan una tendencia que se viene observando en el mercado interno.
¿Qué puede pasar con la carne durante las fiestas?
El comportamiento del consumo durante diciembre también será un factor a seguir de cerca. Históricamente, las fiestas de fin de año generan una mayor demanda de determinados cortes de carne vacuna, especialmente el asado. Sin embargo, D’Angelo advirtió que el comportamiento estacional viene mostrando modificaciones.
"Este año también estamos viendo que todas las temporadas están amesetadas, no hay grandes variaciones entre una estación y otra", explicó. La misma situación, agregó, se observa en el mercado de los chacinados.
Carne de Brasil: poca incidencia en el mercado
Consultado sobre la posibilidad de que Argentina incremente la importación de carne vacuna, D’Angelo explicó que actualmente ingresa carne desde Brasil, aunque en volúmenes que no resultan significativos para el mercado. "Algo de carne de Brasil está ingresando, pero muy poco, no mueve la aguja", señaló.
Una situación diferente se observa con la carne de cerdo, cuya importación desde Brasil tiene una presencia mayor. Según explicó el referente frigorífico, la producción porcina argentina todavía no alcanza para abastecer completamente a la industria y al consumo interno.
El desafío de recuperar el stock ganadero
El escenario climático también plantea interrogantes sobre el stock ganadero argentino y la posibilidad de recuperar los niveles de existencias de años anteriores.
D’Angelo sostuvo que el fenómeno de El Niño puede afectar este proceso, aunque consideró que el stock actual permite mantener un equilibrio entre oferta y demanda. "Si se dispara la oferta, se caen los precios y si se disminuye la oferta, suben los precios", explicó.
En ese sentido, remarcó la necesidad de contar con políticas de Estado de largo plazo para el sector ganadero, independientemente de los cambios de gobierno.
Como ejemplos mencionó a Brasil y Uruguay, países que, según su análisis, lograron sostener políticas de desarrollo ganadero durante períodos prolongados. "En nuestro país tenemos que esperar año a año a ver cuál va a ser la política a aplicarse", cuestionó.
Un mercado atento al clima y al consumo
La evolución de la carne vacuna en Santa Fe dependerá entonces de una combinación de factores: el comportamiento del consumo interno, el precio de la hacienda, las condiciones climáticas y la capacidad de los productores para mantener o trasladar sus animales ante las inundaciones.
Por ahora, desde el sector frigorífico aseguran que no se registra una sobreoferta extraordinaria de hacienda producto de las inundaciones. Sin embargo, la situación permanece bajo observación porque una mayor presión sobre los productores para vender animales antes de completar su engorde podría modificar el equilibrio actual entre oferta y demanda.
