El Ministerio de Ambiente inició una investigación administrativa y presentó una denuncia ante el MPA. El influencer investigado no contaría con licencia de caza y podría recibir una sanción de hasta $3,5 millones.
17:42 hs - Domingo 27 de Septiembre de 2026
El caso de un influencer santafesino denunciado por presunta caza ilegal de aves en la Laguna Setúbal sumó nuevos detalles. La Provincia confirmó que el hombre señalado es empleado de planta permanente del Estado provincial, que no posee carnet habilitante para la actividad y que podría afrontar una sanción administrativa cercana a los $3,5 millones, además de la investigación judicial en curso.
La denuncia penal fue presentada por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA), luego de que el Centro para el Estudio y Defensa de Aves Silvestres (Ceydas) difundiera publicaciones en redes sociales en las que se exhibían ejemplares abatidos durante presuntas jornadas de caza en la costa este de la Laguna Setúbal, frente a la costanera santafesina.
El material analizado permitió identificar al menos diez especies de patos y otras aves acuáticas. Entre ellas aparecen pato picazo, sirirí pampa, sirirí colorado, pato capuchino, pato gargantilla, pato overo, pato cutirí, pato cuchara y pato de collar. También fueron señaladas publicaciones anteriores vinculadas al pato crestudo, cuya caza está prohibida y que se encuentra categorizado como especie amenazada a nivel nacional.
Sin carnet habilitante y en una zona donde la caza está prohibida
La investigación administrativa comenzó de oficio luego de que las imágenes difundidas en redes sociales llegaran a conocimiento de funcionarios del área ambiental provincial.
Desde el Ministerio de Ambiente confirmaron que el hombre investigado es trabajador de planta permanente del Estado y que no posee el carnet habilitante para la caza deportiva emitido por la Provincia.
A esa presunta falta se suma el lugar donde habrían ocurrido las capturas. La Laguna Setúbal se encuentra dentro del departamento La Capital, donde la normativa vigente establece restricciones para la caza deportiva. Además, la investigación apunta a posibles incumplimientos vinculados con especies protegidas, períodos de veda, cupos y utilización de artes de caza no permitidas.
El caso tomó particular relevancia porque las publicaciones habrían registrado las incursiones desde una embarcación en la costa este de la laguna, a la altura de barrio El Pozo y cerca de la zona donde funcionan dependencias provinciales vinculadas al control ambiental.
Una multa que ronda los $3,5 millones
Por la acumulación de presuntas infracciones, la Provincia anticipó la aplicación de la sanción administrativa máxima prevista por la normativa de protección de fauna.
El monto se ubica actualmente en torno a los $3,5 millones. En marzo de 2026, el Gobierno provincial informó que la actualización de los valores sancionatorios llevó el máximo de las multas por infracciones vinculadas con fauna silvestre a $3.456.434,80. La actualización fue implementada para recuperar capacidad disuasoria frente a la caza furtiva, el tráfico y la tenencia ilegal de fauna.
En paralelo, el expediente judicial deberá determinar si las conductas denunciadas configuran delitos y cuáles son las responsabilidades que correspondan.
La investigación judicial continúa
Tras la difusión de las imágenes y la intervención de las autoridades ambientales, se realizaron procedimientos vinculados con la investigación. Hasta el momento, según la información difundida, no fueron halladas las armas ni los ejemplares abatidos, mientras que la causa continúa bajo investigación.
La presentación de la Provincia ante el MPA se basa en presuntas infracciones a la Ley Provincial N.º 4.830 de Protección de Fauna, entre ellas la eventual captura de especies cuya caza se encuentra prohibida y la realización de la actividad en condiciones no autorizadas.
El argumento del consumo personal
En publicaciones difundidas en redes sociales, el hombre habría señalado que realizaba las cacerías para consumo personal y para preparar conservas.
Desde el área ambiental provincial rechazaron que ese argumento pueda justificar una actividad prohibida y remarcaron que la normativa debe cumplirse independientemente del destino que se pretenda dar a los ejemplares capturados.
También se puso el foco en los eventuales riesgos sanitarios vinculados con la comercialización o consumo de carne de fauna silvestre sin controles de organismos como SENASA o ASSAL, debido a la ausencia de trazabilidad y de las condiciones de conservación exigidas.
Al menos diez especies bajo análisis
El relevamiento de las publicaciones permitió identificar ejemplares pertenecientes a numerosas especies de aves acuáticas. Entre las mencionadas figuran pato picazo, sirirí pampa, sirirí colorado, pato capuchino, pato gargantilla, pato overo, pato cutirí, pato cuchara y pato de collar.
Además, Ceydas señaló registros anteriores de pato crestudo, especie cuya caza está prohibida y que tiene una categoría de amenaza a nivel nacional.
La organización ambientalista también denunció que las presuntas cacerías se habrían desarrollado durante un período prolongado, fuera de temporada y en zonas de veda, y que en algunos registros se observarían armas o métodos considerados prohibidos por la normativa provincial. Estas circunstancias deberán ser determinadas en el marco de las investigaciones administrativa y judicial.
Cómo denunciar casos de caza ilegal
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático recordaron que la ciudadanía puede colaborar con la detección de situaciones vinculadas con caza furtiva, tráfico ilegal o maltrato de fauna silvestre.
Ante una situación que requiera intervención inmediata, se puede recurrir al 911. También están disponibles los canales oficiales de atención y denuncias ambientales de la Provincia.