Jueves 21 de Enero de 2021
Llega mediados de enero y en la ciudad de Santa Fe comienzan los mismos comentarios de siempre: ¡nos invadieron los grillos! Es que tanto en las casas como los espacios verdes tradicionales se puede ver un gran número de estos insectos, que a más de uno por la noche no deja dormir con su cricrí, cricrí.
Si bien es normal la cantidad de grillos para la ciudad en esta época, también el clima: el calor y la humedad facilitan su reproducción, sobre todo la llegada de las lluvias copiosas y en corto tiempo hacen que los huevos eclosionen.
Según los especialistas, las temperaturas muy altas, lluvias intermitentes y bastante seguidas, hace que los huevos que están colocados para madurar a lo largo de todo el verano, se desarrollan en el transcurso de pocos días y obviamente hace que haya más cantidad de estos insectos, los cuales se debe decir, no transmiten enfermedades, no pican o muerden.
"Simplemente, lo que hacen es su ruidito característico que tiene que ver con la llamado del amor”, afirmaron y explicaron que “el cricrí” (grillar) de los grillos machos se produce cuando estos “frotan sus alas contra las patas posteriores y lo que está haciendo es llamar a la hembra. Es una forma de tener un acercamiento para la posterior reproducción para la continuidad del ciclo biológico”.
Si bien puede ser un problema que los grillos ingresen a los hogares, se recomienda tomar las medidas para evitar esa situación como por ejemplo burletes debajo de las puertas, telas metálicas, que no solamente va a servir para los grillos, sino para alacranes y cucarachas.
Otro punto y es lo que relaciona la idea de que los grillos atraen a los alacranes, hay que decir que si bien el alacrán es un "bichito" cazador, el animal por más que sepa que haya o no grillos, va a andar mucho, sobre todo de noche y es muy raro que vea lo que va a ser su presa.