Jueves 09 de Mayo de 2019
En la ciudad funciona el Centro Científico Tecnológico Santa Fe (Conicet) que agrupa a cerca de veinte institutos, uno de ellos es el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (Incape). Allí hay varias líneas de investigación que llevan adelante distintos grupos de científicos. A uno de ellos pertenece la investigadora Sonia Bocanegra, que tiene un proyecto desfinanciado hace dos años sobre catalizadores para petroquímica, donde utiliza derivados de la destilación de petróleo liviano para transformarlo en la producción de plásticos, alcoholes y aditivos para combustibles.
Bocanegra le explica a UNO Santa Fe sobre Incape: "Tenemos un proyecto institucional que es aprovechamiento de la biomasa de todos los desechos vegetales como puede ser descarte de zanahorias, los rastrojos después de las cosechas, para producción, entre muchas cosas, de biocombustibles y sus derivados. En mi caso, tenía hasta el 2016 un proyecto que era financiado por el Conicet, y en 2017 me presenté para seguir con ese mismo tema y fue aprobado para que continúe. Pero hasta hoy, 2019, no recibí ningún aporte".
Al ser consultada en cómo afecta a todo su grupo no tener presupuesto para su línea de investigación, la científica describió: "La consecuencia es que está paralizada en este momento, porque no puedo comprar reactivos ni pagar análisis, ni gases que usamos para las reacciones. En este momento estoy colaborando con otras líneas del Incape que sí tienen financiamiento pero en la mía no puedo avanzar", lamentó.
Y agregó que para la ciencia significa que todos los desarrollos y mejoras tecnológicas que se podían aportar a la realidad local están frenadas: "Es una lástima porque el fin es aprovechar toda la biomasa procedente de la producción agropecuaria y agrícola santafesina para utilizarla en hacer biocombustibles u otras sustancias de alto valor. Al principio del proyecto recibimos un poco de dinero y ahora ya no queda más así que eso queda detenido. Incluso había empresas interesadas en aplicarlas pero no van a poder acceder porque el proyecto no puede avanzar".
Al mismo tiempo reveló que no es la única científica que se encuentra en esta situación en ese instituto: "Hay por lo menos cinco personas que están en la misma situación, que no tienen financiamiento. En nuestro grupo hay dos líneas vigentes más el proyecto institucional". Y describió que en el último "todavía queda algo de plata pero poco", y que en una de las líneas mencionadas hay dinero disponible pero escaso y en la restante ya no queda nada.
En este sentido, relató las situaciones en las que se ven envueltos en la urgencia de continuar con su labor profesional: "A veces recurrimos al trueque entre grupos para poder seguir haciendo investigación. Por ejemplo, yo necesito un reactivo que no puedo comprar porque no tengo plata y otro necesita ocupar un equipo que yo tengo, entonces, hacemos un intercambio. Tratamos de arreglarnos de esa forma. Es todo a remar y ver de seguir sacando de donde no se puede. Afortunadamente con el financiamiento que recibimos años anteriores nosotros hicimos stock de algunos productos entonces todavía contamos con algunas cosas pero no sabemos cuánto van a durar".
"Muchas veces uno necesita comprar equipos para poder trabajar entonces pone su tarjeta de crédito y decide esperar que llegue la plata del proyecto, pero después hay diferencias. Casi todos los insumos que usamos son importados y con el dólar terminás perdiendo plata. Para los congresos no hay plata, si quiero ir a uno me lo pago yo", apuntó Bocanegra.
Por último, comentó que sumado a los bajos salarios, las demoras en la resolución de paritarias y la inestabilidad laboral que enfrenta el sector, hay otro problema: el del financiamiento de los institutos. Argumenta que este año recibieron en Incape solo "el 40 por ciento del presupuesto solicitado. Por lo cual para pagar el teléfono, los envíos postales, el papel higiénico se complica, y en eso también están recortando mucho. El financiamiento también está cortado desde el punto de vista del mantenimiento de los edificios de ciencia y técnica. Es como una bola de nieve, va empeorando".