Duras críticas al transporte y el bacheo en barrio El Pozo: exigen que el municipio intime a las empresas de colectivos

Un referente vecinal denunció demoras de más de una hora en las líneas 2 y 9. Presentó un reclamo formal con patrocinio letrado. Alertó además por la corta durabilidad del bacheo urbano y la inseguridad nocturna.

19:21 hs - Miércoles 17 de Junio de 2026

El histórico malestar por el deficiente funcionamiento del sistema de transporte urbano por colectivos volvió a estallar en el este de la capital santafesina. Habitantes de barrio El Pozo manifestaron su profunda indignación ante las constantes irregularidades horarias y la falta de control estatal sobre las prestatarias.

Orlando, un reconocido residente de la populosa barriada, trazó un duro diagnóstico de la situación y confirmó que decidió canalizar el reclamo por la vía administrativa formal para obligar al Municipio a ejercer su rol de contralor. “Yo creo que toda la ciudad de Santa Fe está preocupada por el tema de los colectivos. Es vergonzoso cómo las empresas hacen lo que se les da la gana; no circulan con las frecuencias que corresponden y nadie les pone un límite”, denunció.

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El reclamo por el fin de la emergencia y el bacheo "manteca"

El eje de la presentación legal de los vecinos radica en que, tras haber caducado formalmente el período de emergencia en el transporte público dictado por el Concejo Municipal, las firmas del sector tienen la obligación jurídica de restablecer las grillas horarias prepandemia. Sin embargo, la realidad de los usuarios en las paradas dista mucho de los marcos regulatorios.

“Con las líneas 2 y 9, que son las que ingresan al barrio, tenemos inconvenientes permanentes, pero es un mal de todo el sistema. No sepamos a qué hora va a pasar una unidad; a veces tardan más de una hora. De noche el servicio es casi inexistente y tampoco contamos con previsibilidad sobre cuándo pasará un coche adaptado y accesible para personas con discapacidad”, graficó el vecino, quien ingresó una nota formal ante la mesa de entradas de la Municipalidad con patrocinio letrado. "No pedimos nada raro, simplemente que se cumplan las ordenanzas vigentes", remarcó.

“Las reparaciones sobre el pavimento duran lo que dura la manteca en la boca del perro”, sentenció Orlando al criticar las obras de bacheo que se hunden rápidamente tras los arreglos de pérdidas cloacales.

El estado de las calles internas de El Pozo también forma parte del pliego de reclamos comunitarios, debido a que las deficiencias en el asfalto no solo dañan a los vehículos particulares sino que ralentizan aún más el paso de los propios colectivos. No obstante, el vecino reconoció una excepción positiva en los accesos principales: ponderó que sobre la avenida Laureano Maradona se rehicieron los trabajos de pavimentación de manera estructural, quedando el corredor en óptimas condiciones de transitabilidad.

Inseguridad

Respecto a la convivencia y el mapa del delito local, si bien el alumbrado público del sector sur funciona correctamente —destacando que los reclamos por farolas agotadas se solucionan en un plazo de 24 horas—, la principal preocupación vecinal se trasladó a las situaciones de vulnerabilidad e inseguridad.

Orlando advirtió que existen numerosas quejas vinculadas al crecimiento de asentamientos irregulares en los márgenes del barrio, robos bajo la modalidad de arrebatos y conflictos de convivencia asociados a la venta y consumo de estupefacientes a gran escala. “Hay gente trabajadora que necesita descansar por las noches y padece ruidos molestos y música a alto volumen. Necesitamos mayor presencia policial, controles municipales eficientes y una intervención integral del Estado para devolverle la tranquilidad al barrio”, concluyó.