El barrio Siete Jefes sufre la inseguridad y problemas de iluminación
Ambos están relacionados en muchos sectores de esa jurisdicción. En diálogo con Soy de, el presidente de la vecinal Siete Jefes, Néstor Capodano, enumeró las necesidades de la zona y las gestiones realizadas.

Lunes 14 de Abril de 2014

Al norte, la jurisdicción de la vecinal Siete Jefes limita con Salvador del Carril; al sur, con Bulevar Gálvez; al este, con el muro de contención de la Costanera; al oeste, con Vélez Sarsfield. En diálogo con Soy de, Néstor Capodano, presidente de la entidad, se refirió al trabajo que llevan adelante y a las principales necesidades del barrio.

En tal sentido, enumeró en primer lugar las graves falencias en cuanto a iluminación en diversos puntos de la zona, lo cual acarrea también problemas de inseguridad en la vía pública y espacios verdes.

“Cuando asumimos, hace un año, lo primero que hicimos fue realizar una encuesta entre los vecinos, para que nos informen sus necesidades. El 80 por ciento habló de la inseguridad, pero dentro de ese porcentaje muchos hacían referencia a la necesidad de la poda de árboles y reparación de luminarias”, explicó el vecinalista.

Con la intención de avanzar en mejoras, la vecinal presentó varias notas a la Municipalidad. “La luz en el barrio es deficitaria, los artefactos no alumbran bien. Además, como los árboles son tan grandes, tapan la luz. Hicimos varias presentaciones sobre sectores puntuales, por la zona de los edificios de Laprida, detrás del Parque de la Locomotora, por ejemplo. Allí hay un bosquecito que es una oscuridad total. Presentamos notas por ese mismo lugar en mayo, agosto, noviembre y en enero de este año. Sin respuestas todavía”, expresó Capodano.

La inseguridad

“El tema de la mala iluminación que hay, sumado a que el barrio se llena de motos, genera otros problemas. Independientemente de los reclamos por las picadas que corren, que traen graves riesgos, hoy el problema con las motos es la inseguridad. Los vecinos tienen miedo porque sea a la mañana, a la siesta o a la tardecita hay muchachos que pasan en las motos y roban. Todos los días te roban, no hay uno solo en el que no pase”, manifestó el presidente vecinal.

Y describió: “Si te parás sobre calle Laprida a esperar el 16 que va al centro, entre las 3 y las 6 de la tarde, seguro que te vienen a robar. Le pegan a la gente sin importar edad para arrebatarle bolsos, carteras, billeteras. En nuestro barrio hay mucha gente grande y tenemos mucho miedo por nuestros padres y abuelos. La situación es muy delicada”.

En cuanto al resto de los espacios verdes y la vía pública, la vecinal también planteó varios reclamos pendientes. “Desde julio del año pasado presentamos cuatro notas para que se pinten y demarquen todos los lomos de burro y pianitos que existen sobre calle Vélez Sarsfield, sobre la Costanera frente al Code y en calle Laprida. Está todo sin señalizar”, continuó Capodano.

Y luego se refirió a otro de los pedidos repetitivos hacia el municipio: “El año pasado hicimos reclamos por el parque infantil que se encuentra en el Paseo Muttis. Era realmente un peligro para los chicos y se encontraba en un estado de abandono total”.

“En ese caso, la Municipalidad tuvo en cuenta nuestro reclamo y lo reparó, pero deberían ir más seguido a ver en qué condiciones se encuentra ahora el parque, porque no ha tenido un buen mantenimiento ni siquiera a lo largo de seis meses. Eso nos hace temer por nuestros chicos, no sólo los del barrio, porque va gente de toda la ciudad cada fin de semana ahí”, agregó.

Los servicios

La jurisdicción de la vecinal Siete Jefes cuenta con todos los servicios básicos, energía eléctrica, agua potable, cloaca y gas natural. En cuanto al servicio de transporte público, sólo lo recorre la Línea 16, que vincula al barrio con el norte y el centro de la capital provincial.

En relación a instituciones educativas, son escasas en el territorio. En nivel inicial se encuentra el jardín de infantes privado Margarita Pautasso; en nivel primario, la escuela pública Amenábar; y de nivel secundario, la escuela técnica Nicolás Avellaneda. También hay un colegio para chicos sordos e hipoacúsicos, la Nils Eber.

Por último, la seguridad de la zona corre por cuenta de dos seccionales de Policía, la Tercera y la Quinta.