El fenómeno podría convertirse en uno de los más fuertes de las últimas cuatro décadas. Santa Fe está dentro de la región donde se esperan precipitaciones entre normales y superiores a las habituales
09:17 hs - Martes 29 de Septiembre de 2026
La llegada de la primavera estará marcada por el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que podría generar durante los próximos meses un período de lluvias más abundantes de lo habitual en buena parte de la Argentina. La situación genera especial atención en la provincia de Santa Fe y el resto del Litoral, donde el exceso de precipitaciones puede traducirse en crecidas de los ríos, anegamientos e inundaciones.
De acuerdo con los pronósticos climáticos, El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses, con una influencia que podría extenderse al menos hasta febrero de 2027. La primavera es, además, una de las estaciones en las que este fenómeno suele manifestar con mayor intensidad sus efectos sobre el territorio argentino.
La investigadora del Conicet y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Matilde Rusticucci, explicó que los efectos del fenómeno ya comenzaron a observarse durante el invierno y anticipó que podrían intensificarse durante la primavera.
Santa Fe, dentro de la región que puede recibir más lluvias
El escenario adquiere particular relevancia para Santa Fe, ya que la provincia forma parte del área del Litoral que aparece entre las regiones con mayores probabilidades de registrar precipitaciones superiores a las normales.
El pronóstico climático trimestral para septiembre, octubre y noviembre señala probabilidades muy altas de lluvias por encima de los valores habituales en el norte del Litoral. Para el sur del Litoral, donde se encuentra gran parte del territorio santafesino, se prevén precipitaciones entre normales y superiores a las habituales.
La zona que comprende a Misiones, Corrientes, el este de Formosa, Chaco y Santa Fe, junto con sectores del sur de Brasil y el norte de Uruguay, aparece como uno de los principales focos de atención frente al escenario de lluvias abundantes.
En el caso de Santa Fe, la combinación de precipitaciones intensas en la propia provincia y los aportes de agua provenientes de otras regiones puede tener particular importancia por la extensa red de ríos, arroyos, lagunas y bajos naturales que atraviesan el territorio.
El Paraná y los ríos del Litoral, bajo seguimiento
Uno de los factores que genera preocupación es que el exceso de lluvias no se limita a la Argentina. También se esperan precipitaciones abundantes en el sur de Brasil, una situación que puede incrementar los aportes de agua hacia los grandes ríos de la región.
El escenario resulta especialmente relevante para la cuenca del río Paraná, que atraviesa la provincia de Santa Fe y tiene una incidencia directa sobre las localidades costeras y las zonas bajas.
La especialista explicó que cuando se habla de lluvias superiores a las habituales se contempla la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción del suelo, generando acumulación de agua y mayores dificultades para su escurrimiento.
En este contexto, el seguimiento de la evolución de las lluvias y de los niveles de los ríos Paraná, Salado y otros cursos de agua de Santa Fe será clave durante los próximos meses.
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Qué se espera para la primavera en Santa Fe
El pronóstico climático marca un escenario diferenciado dentro del territorio nacional. Mientras se anticipan lluvias muy superiores a las normales en sectores del norte del Litoral, para otras regiones se prevén condiciones dentro de los valores habituales.
Para Santa Fe, el dato central es que la provincia se encuentra dentro de una amplia región donde las precipitaciones podrían ubicarse entre normales y superiores a las normales, con mayor atención sobre el norte y el centro-norte del territorio por su proximidad con las zonas donde se proyectan los mayores acumulados.
La situación también podría tener efectos sobre el sur provincial, especialmente si se producen períodos de lluvias persistentes y abundantes en las cuencas que atraviesan Santa Fe y las provincias vecinas.
El Niño y sus antecedentes en Argentina
Los registros históricos muestran que El Niño tiene una relación con primaveras más lluviosas en distintas regiones de la Argentina. Un trabajo estadístico del Servicio Meteorológico Nacional señala que cinco de las diez primaveras más lluviosas registradas ocurrieron bajo los efectos de este fenómeno.
Desde 1981 se identificaron 15 eventos de El Niño durante la primavera, cinco de ellos considerados fuertes. El último de esos episodios se produjo en 2015.
El mismo análisis indica que cuatro de las diez primaveras más frías también se registraron durante períodos asociados al fenómeno.
El fenómeno podría extenderse hasta febrero de 2027
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que El Niño está establecido y anticipó un fortalecimiento durante los próximos meses. Sus pronósticos señalan una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno persista hasta febrero de 2027.
Según las previsiones, el episodio alcanzaría su máxima intensidad hacia finales de 2026 y podría ubicarse entre los eventos más fuertes registrados durante las últimas cuatro décadas de monitoreo.
Para Santa Fe y el Litoral, el escenario obliga a mantener especial atención sobre la evolución de las precipitaciones, los niveles de los ríos y las condiciones de las cuencas, especialmente durante los meses de primavera y verano.
La evolución de El Niño será determinante para conocer cómo se comportará el régimen de lluvias en la provincia. Un período de precipitaciones persistentes, combinado con importantes aportes desde el sur de Brasil y las cuencas de los grandes ríos, podría incrementar el riesgo de crecidas y anegamientos en las zonas más vulnerables de Santa Fe.