Miércoles 28 de Mayo de 2014
El 31 de diciembre de 2013 Colastiné Sur cumplió 351 años. Sus orígenes y gran parte de su historia están vinculados íntimamente a la actividad portuaria. El vecino Carlos Vallejos hizo un repaso por lo que denominó “el barrio más antiguo de la ciudad de Santa Fe” y recordó sus orígenes: “En el año 1962 el Rey de España Carlos III decretó que Colastiné, en realidad se lo llamaba en ese entonces Puerto Obligado, sea declarado el lugar donde los barcos que venían desde España y que iban hacia el Paraguay debían parar para pagar impuestos”.
“En esa época hacía dos años que la ciudad de Santa Fe se había trasladado desde Cayastá a su lugar actual. Por eso digo que Colastiné Sur es el barrio más antiguo de la ciudad de Santa Fe”, aseveró Vallejos.
Luego agregó: “En 1662, Buenos Aires todavía no era gran cosa, y con el tiempo empezó a crecer e hizo las gestiones necesarias para que los barcos paren en ese puerto sin pagar impuestos. De esa manera el puerto de Colastiné Sur empezó a perder importancia”.
Las idas y vueltas de la historia llevaron a ese lugar a tener una nueva oportunidad. “En 1880 Colastiné volvió a adquirir una gran importancia cuando hacen el ferrocarril, que en ese momento era el Francés, y se extiende desde Colastiné Sur hasta Colastiné Norte. En esa zona se dividieron las cargas de los barcos entre las pesadas y las livianas, con la madera del norte provincial y algunas bolsas. Por segunda vez, este puerto pasó a ser el de mayor importancia de esta zona. Todo lo que iba para Mendoza, La Rioja y esos lugares se descargaba acá”, aseguró el vecino.
“En esa segunda etapa –aclaró Vallejos– trabajaban en la zona unos 2.500 operarios que junto a sus familias hacían una población de entre 10 y 15 mil personas que vivían en unos ranchitos que estaban entre Colastiné Sur y San José del Rincón. Después, cuando se hace el puente Colgante, se levantó el tramo del ferrocarril que iba desde Rincón hasta Colastiné”.
El balneario
Luego Vallejos recordó otro momento de esplendor: “Este lugar tuvo un tercer resurgimiento que fue entre la década del 50 y la del 60 del siglo pasado con el balneario de acá, que era una cosa impresionante. Junto con el de Guadalupe eran los más importantes con un agua limpia y un arenal hermoso. Después le hicieron la defensa y rompieron todo y se perdió eso. Pero la gente en verano se repartía entre venir acá o irse a Guadalupe. Colastiné Sur llegó a tener cerca de mil metros de playa”.
“Colastiné Sur tiene dos tipos de pobladores. Están los que tienen sus casas de fines de semana y los que viven acá, que dependen de la ciudad de Santa Fe o que trabajan en los distintos oficios”, describió.
“Hasta hace poco, esta era una zona pesquera por excelencia donde se podían sacar surubíes de 10 kilos y eso no sucedió hace mucho. Pero la depredación fue tal que no quedaron más pescados”, finalizó.
Vaivenes económicos
La zona de Colastiné estuvo atada durante muchas décadas al funcionamiento ferroviario y portuario, sobre todo en su sector sur. El extremo norte se vinculó mucho más, en los últimos años, con la instalación de numerosas casaquintas, lo cual generó también un gran crecimiento comercial sobre la ruta provincial Nº 1.
Ese incremento demográfico se tradujo también en una mayor demanda en cuanto a los servicios y obras. De esa manera, se tradujeron este año en el ámbito del Concejo Municipal capitalino, en distintos proyectos generados desde distintos sectores políticos.
Colastiné Sur tuvo mayores vaivenes económicos por su estrecha vinculación con la actividad portuaria y ferroviaria. Allá por 1830, la cercanía con Paraná, donde la Confederación instaló su gobierno, más la llegada con el nacimiento de la Constitución Nacional (1853) de los primeros inmigrantes, multiplicaron el nacimiento de las colonias agrícolas y con ellas desaparecen las exportaciones de cueros de ganado y pieles para pasar a exportar las cosechas de trigo o lino y otros cereales, más distintos productos forestales.
A principios de 1880, en Colastiné Sur se realizaba el trasbordo de cereales que barcos de menor calado traían desde el embarcadero que funcionaba en Santo Tomé, en el Paso del Salado. Ya en 1882 se había asentado una gran comunidad de genoveses en toda la zona y en el 86 se construyó el ramal del Ferrocarril Santa Fe, con lo que el puerto tomó una mayor fisonomía y se aumentaron los trabajos gracias a la aceleración del transporte de cargas, generando un enorme movimiento de importación y exportación. Así se llegó a descargar vagones, locomotoras y hasta coches de pasajeros procedentes de Europa, donde se armaban y eran puestos en servicio.
Pero entre las constantes inundaciones y lo primitivo de las operaciones, la actividad se veía con innumerables inconvenientes. Este tráfico de barcos menores que salían de Santa Fe para llegar al Puerto de Colastiné con su carga era cada vez más precario, lo que llevó a Manuel Zavalla, durante su gobierno (1882–1886) a ampliar las vías del Ferrocarril Santa Fe hasta Colastiné, lo que produce, desde 1888 un impresionante desarrollo de la actividad portuaria, la cual se traduce en un proyecto mucho más importante cuando el ministro José Gálvez se transformó en gobernador y planteó instalar en la propia ciudad el puerto de ultramar.
Diferentes acontecimientos políticos demoraron el proyecto hasta que Rodolfo Freyre (gobernador entre 1902–1906), a principios de siglo, retomó con fuerza la iniciativa y en 1904 se consolidó la idea, traduciéndose en hechos significativos como el del 20 de septiembre de ese año, con la firma del contrato con la empresa Dirks y Dates, su posterior aprobación por la Legislatura y la colocación de la piedra fundamental, el 10 de octubre de ese año.