El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que el fenómeno está activo y que hay certeza de que continuará hasta octubre. El organismo puso el foco en la primavera, cuando aumentan las probabilidades de que el evento sea fuerte o muy fuerte.
11:25 hs - Miércoles 12 de Agosto de 2026
El fenómeno El Niño se encuentra actualmente activo y los principales indicadores climáticos muestran que continuará durante los próximos meses. Así lo confirmó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en su último informe sobre el ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), actualizado el 3 de agosto de 2026.
De acuerdo con el organismo, las condiciones observadas en el océano Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase cálida o El Niño. Las temperaturas de la superficie del mar se encuentran por encima de los valores normales, los vientos alisios estuvieron debilitados y el Índice de Oscilación del Sur mantiene valores negativos.
El dato más significativo del informe es que los modelos dinámicos y estadísticos analizados por el SMN estiman una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.
Las temperaturas del Pacífico confirman el fenómeno
Uno de los principales indicadores utilizados para determinar el estado del ENOS es la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico ecuatorial.
Durante julio, las temperaturas estuvieron por encima de los valores normales en toda la región. El calentamiento se extendió desde la costa sudamericana hasta aproximadamente los 170°E, con las mayores anomalías ubicadas cerca de la costa de Sudamérica.
Las distintas regiones Niño también presentaron valores positivos. En la semana que finalizó el 3 de agosto, las anomalías fueron:
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Niño 4: +0,2 °C
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Niño 3.4: +1,5 °C
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Niño 3: +2,1 °C
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Niño 1+2: +3,2 °C
La región Niño 1+2 fue la que presentó el mayor calentamiento, con una temperatura superficial del mar 3,2 °C por encima del promedio de referencia.
Cómo evolucionó el escenario climático
El informe del SMN muestra un cambio importante respecto del escenario que predominó durante buena parte del último año. Desde agosto de 2025, las temperaturas superficiales del mar habían registrado un enfriamiento sostenido en la mayoría de las regiones Niño, comportamiento asociado al desarrollo de la fase fría conocida como La Niña.
Ese enfriamiento comenzó a debilitarse entre diciembre de 2025 y enero de 2026. A partir de febrero, la región Niño 1+2 comenzó a mostrar anomalías positivas y durante mayo y junio se produjo un calentamiento en todas las regiones Niño. Finalmente, todas ellas terminaron julio con temperaturas superiores a las normales. De esta manera, el escenario climático pasó de una fase fría a una fase cálida del ENOS.
También hay señales en los vientos y la presión atmosférica
El SMN analiza distintos indicadores para determinar la evolución de El Niño. Entre ellos se encuentra el comportamiento de los vientos alisios.
Durante julio se observaron, en promedio, alisios debilitados en una extensa zona del Pacífico ecuatorial, entre los 150°E y los 150°O. En el extremo oriental del océano Pacífico predominaron, en general, anomalías de viento del este.
Otro indicador es el Índice de Oscilación del Sur (IOS), que mantiene valores negativos desde abril. El último registro disponible en el informe, correspondiente al 1 de agosto, fue de -29,2. El conjunto de estos indicadores permite al organismo confirmar que las condiciones actuales son compatibles con una fase de El Niño.
El foco está puesto en la primavera
Más allá de la continuidad del fenómeno durante los próximos meses, uno de los aspectos que el SMN seguirá de cerca es la intensidad que pueda alcanzar El Niño.
Los pronósticos para la región Niño 3.4 anticipan temperaturas superficiales del mar superiores a los valores normales durante agosto-septiembre-octubre de 2026.
Pero el informe incorpora un dato especialmente relevante para los próximos meses: las probabilidades de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte aumentan considerablemente a partir de la primavera austral.
Por eso, la evolución del fenómeno durante septiembre, octubre y los meses siguientes será clave para determinar cómo termina configurándose el episodio climático.
¿Qué implica El Niño?
El ENOS es uno de los principales patrones de variabilidad climática a escala global y puede modificar las condiciones habituales de temperatura y precipitaciones en distintas regiones.
Sin embargo, el informe presentado por el SMN no establece en este documento un pronóstico específico de lluvias o temperaturas para cada provincia argentina, por lo que no permite anticipar por sí solo qué cantidad de precipitaciones tendrá una determinada región ni cuándo se producirán eventos meteorológicos puntuales.
En el caso de Santa Fe y el Litoral, como ocurre con otras regiones del país, la evolución de El Niño constituye un factor que deberá ser seguido a través de las actualizaciones y pronósticos específicos que publique el SMN.
Por ahora, la principal certeza es que El Niño está presente, tiene una probabilidad cercana al 100% de continuar durante el trimestre agosto-octubre y podría ganar intensidad durante la primavera.