Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere un escenario de mayor riesgo hídrico durante los próximos meses, la ciudad de Santa Fe activó un esquema preventivo que combina obras de infraestructura, mantenimiento del sistema de drenajes, monitoreo permanente y protocolos de asistencia para las zonas más expuestas.
El Niño y el riesgo hídrico: Santa Fe alista un plan de contingencia con refugios, trabajos de drenaje y alerta en zonas bajas
La Municipalidad reforzó su plan de contingencia frente a la probabilidad de un evento climático durante el último trimestre del año. Eduardo Rudi explicó cuáles son las zonas de mayor riesgo, cómo funcionarán los protocolos de evacuación y las inversiones realizadas para fortalecer el sistema de drenaje y bombeo de la ciudad.
La ciudad de Santa Fe activó un esquema ante el riesgo hídrico del fenómeno El Niño.
En ese marco, Vuelta del Paraguayo, Colastiné Sur, Los Alisos, sectores de El Pozo y otros barrios ubicados en zonas bajas, con mayor exposición ante eventuales crecidas, concentran la atención dentro del plan de contingencia municipal por su cercanía con los sistemas hídricos del Paraná y la Laguna Setúbal.
Se trata de sectores donde existen familias asentadas en áreas inundables y que podrían verse afectadas ante una eventual crecida de los ríos. El secretario de Gestión Urbana y Ambiente, Eduardo Rudi, explicó que la planificación busca anticiparse a posibles emergencias y garantizar una respuesta organizada del Estado.
“Es muy bueno reconocer que la ciudad de Santa Fe es una zona de planicie, que tenemos un 70% rodeado de agua y un 30% de continente. Ese 70% está habitado en algunos sectores por familias y asentamientos urbanos, y eso significa prepararse”, sostuvo.
Refugios y módulos habitacionales para familias afectadas
Como parte del plan de contingencia, el municipio ya avanzó con acuerdos para disponer de espacios de evacuación en caso de ser necesarios.
“Ya estamos con convenios celebrados y conversaciones con instituciones y clubes para habilitar los refugios correspondientes y, si llegara a ser necesario, la construcción de módulos”, indicó Rudi en Radio EME.
En ese sentido, señaló que se analizan terrenos privados donde podrían instalarse soluciones habitacionales transitorias para las familias que deban ser reubicadas ante una emergencia hídrica.
“La tranquilidad que las familias van a tener, la asistencia, el Estado tiene que asistir y entendemos que sí son urbanizaciones que necesitan instancias de acompañamiento ante las situaciones que puedan acontecer”, afirmó.
El Niño: altas probabilidades, pero sin certezas
Rudi aclaró que todavía no existe una confirmación definitiva sobre la magnitud del fenómeno, aunque los organismos especializados advierten sobre un aumento de las probabilidades para los próximos meses.
“Todo da cuenta de que el último trimestre de este año empieza a tener una fase de Niño en la ciudad de Santa Fe y en toda el área metropolitana”, señaló.
El funcionario explicó que el municipio trabaja con información del Instituto Nacional del Agua (INA), el Servicio Meteorológico Nacional y Prefectura Naval para seguir la evolución del Paraná y otros cursos de agua.
“No hay certezas y tampoco es conveniente plantear qué altura del río vamos a tener o cuántas familias evacuadas. Lo que tenemos que decir es que estamos preparados para un escenario crítico porque todos los pronósticos así lo indican”, remarcó.
Obras e inversiones para fortalecer el sistema hídrico
El plan preventivo incluye trabajos coordinados entre la Municipalidad y el Gobierno provincial. Según detalló Rudi, la Provincia realizó una inversión superior a los $25.000 millones en defensas y drenajes del área metropolitana, con intervención sobre más de 150 kilómetros de canales.
A nivel local, la Municipalidad destina más de $3.000 millones anuales al mantenimiento del sistema hídrico, que incluye limpieza de canales, desobstrucción de desagües, mantenimiento de reservorios y monitoreo permanente.
“La ciudad tiene 60 kilómetros de canales a cielo abierto, 400 kilómetros de conductos debajo de la ciudad y 54 puntos operativos de bombeo”, explicó.
Además, Santa Fe cuenta con unas 250 hectáreas de reservorios destinadas a almacenar excedentes de agua durante episodios de lluvias intensas.
Bombeo y reservorios: claves cuando suben los ríos
El secretario explicó que el funcionamiento del sistema depende de la altura de los ríos. Cuando los niveles son bajos, el agua puede salir por gravedad; pero ante una crecida es necesario activar estaciones de bombeo.
“Cuando los ríos suben necesitamos impulsar y para eso están las estaciones de bombeo, a través de las electrobombas y motobombas”, detalló.
Actualmente la ciudad cuenta con más de 20 estaciones permanentes y otros puntos operativos distribuidos en sectores estratégicos.
Como ejemplo, Rudi destacó la capacidad de la estación de bombeo del oeste: “Puede expulsar 10.000 metros cúbicos de agua por hora. Es como sacar 500 piletas de natación por hora”.
La prevención también depende de los vecinos
Además de las obras y los protocolos, desde el municipio remarcaron la importancia del cuidado ciudadano para evitar obstrucciones en el sistema.
Santa Fe cuenta con más de 5.700 bocas de tormenta que requieren limpieza permanente. “La basura y los residuos generan complicaciones. Limpiar algunos desagües implica retirar camionadas y camionadas de residuos”, advirtió Rudi.
Como ejemplo, mencionó los operativos realizados en el desagüe troncal del Camino Viejo a Esperanza, donde se extraen grandes cantidades de residuos acumulados.
Menos tiempo de anegamiento, pero con desafíos pendientes
Rudi destacó que las tareas preventivas permitieron reducir los tiempos de permanencia del agua en sectores históricamente afectados.
“Hay situaciones donde el agua quedaba días y con la profundización de reservorios, la limpieza y el mantenimiento de los desagües eso se redujo”, afirmó.
De todos modos, aclaró que ante lluvias superiores a los 80 milímetros pueden registrarse anegamientos temporales. “Eso no lo podemos evitar. Lo importante es reducir el tiempo de permanencia del agua y estar preparados para responder”, sostuvo.
El plan de contingencia municipal contempla además 20 convenios con instituciones para refugios, puntos de encuentro, capacitaciones en escuelas y vecinales, y acciones de difusión para que los vecinos conozcan cómo actuar ante una eventual emergencia hídrica.


















