“Un Mundo Especial”, en Colastiné, atraviesa una crisis crítica por la falta de pagos de Nación y atrasos de la Provincia. Desde este miércoles suspenderán servicios clave y reorganizarán al personal para sostener el hogar donde viven 26 personas.
20:01 hs - Martes 17 de Marzo de 2026
La crisis en el sistema de discapacidad golpea de lleno a las instituciones de Santa Fe y empieza a traducirse en decisiones drásticas. Es el caso de “Un Mundo Especial”, con casi tres décadas de trabajo en Colastiné, que anunció el cese temporal de cuatro de sus servicios ante una situación económica que califican como “crítica límite”.
“Hace tres meses que no recibimos pagos de Incluir Salud y eso impacta directamente en el funcionamiento”, explicó Inés Benavidez, secretaria de la institución. Según detalló, el 50% de los 100 concurrentes pertenece a ese programa nacional, lo que agrava el escenario.
A ese panorama se suman deudas del Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos), que adeuda prestaciones desde diciembre y diferencias de nomenclador acumuladas desde agosto del año pasado. “Eso hace una situación insostenible. Todavía debemos parte de los sueldos de enero, todo febrero y el 50% del aguinaldo”, precisó en declaraciones a Telefé Noticias.
Cese de actividades y servicios afectados
Frente a este contexto, la institución resolvió suspender desde este miércoles 18 y hasta el viernes 27 la atención en cuatro áreas: Centro de Día, Centro Educativo, Atención Temprana y Apoyo Escolar.
“Es una decisión muy dolorosa, pero necesaria para poder sostener el hogar”, señaló Benavidez. Allí viven 26 personas, muchas de ellas sin red familiar. “Hay chicos que no pueden volver a sus casas, directamente no tienen dónde ir”, advirtió.
En paralelo, se reorganizará el trabajo del personal. Los trabajadores serán redistribuidos en turnos reducidos para cumplir funciones en el hogar, el único servicio que continuará funcionando con normalidad.
Una población sin alternativas
Desde la institución remarcaron que el impacto trasciende lo económico y afecta directamente a las personas con discapacidad que asisten diariamente.
“Trabajamos con una población que no muchos lugares abordan, con discapacidad severa y profunda”, explicó una referente de la entidad. En ese sentido, sostuvo que la suspensión de actividades deja a los concurrentes sin acceso a terapias, talleres y espacios de contención.
“Estos chicos quedan desprotegidos, porque acá hacen kinesiología, terapias y actividades que hoy no pueden encontrar en otro lugar”, agregó.
La medida también impacta en el personal: unos 85 trabajadores, entre empleados y monotributistas, se ven afectados por la reorganización y la falta de pagos.
“La solución es que paguen lo que deben”
A pesar de las campañas solidarias y aportes de la comunidad, desde la institución fueron claros respecto a la salida del conflicto. “La solución va a estar dada pura y exclusivamente cuando recibamos los fondos que nos debe Nación y Provincia”, afirmó Benavidez.
La secretaria recordó que el año pasado ya habían atravesado una situación compleja, aunque aseguró que el escenario actual es aún más grave. “Pensamos que no íbamos a volver a pasar por esto y ahora estamos peor”, lamentó.
En ese marco, expresó también el malestar que atraviesa a todo el equipo: “Es muy triste tener que llegar a esto, pero también genera bronca e impotencia estar mendigando el pago de prestaciones que ya brindamos”.
Mientras tanto, la institución continuará apelando a la visibilización del conflicto y al acompañamiento de la comunidad, aunque advierten que sin respuestas estructurales el futuro es incierto. “No sabemos cómo vamos a seguir después del 27”, concluyeron.