El presidente de Carsfe, Bernardo Vignatti, advirtió sobre las dificultades logísticas y las pérdidas económicas que implica el traslado de la hacienda.
07:47 hs - Martes 20 de Octubre de 2026
La crecida del río Paraná genera complicaciones para los productores ganaderos de Santa Fe, que deben retirar sus animales de las islas ante el avance del agua. La falta de barcazas, campos escasos y las ventas forzadas, entre las principales dificultades que afrontan los productores en zona de islas por la crecida
El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), Bernardo Vignatti, advirtió en diálogo con Mañana UNO 106.3 sobre las dificultades logísticas y las pérdidas económicas que implica el traslado de la hacienda.
700.000 cabezas de ganado
“Es una situación obviamente compleja y crítica para muchos productores de la provincia de Santa Fe”, sostuvo Vignatti, quien vinculó el escenario con el fenómeno de El Niño y las lluvias que afectan al sur de Brasil. Según precisó, en los departamentos relacionados con esta problemática hay alrededor de 700.000 cabezas de ganado, de las cuales una parte importante se encuentra en la zona de islas.
Vignatti remarcó que el traslado actual coincide con una etapa favorable para la producción de novillos. “Estamos entrando en una fecha que es la mejor para producir novillos dentro de las islas”, explicó, y destacó las ganancias de peso que alcanzan los animales en esos ambientes.
“Es como tener una fábrica vacía esperando que venga el evento. Eso no puede pasar, porque la fábrica tiene que seguir funcionando”, graficó al explicar por qué los productores no pueden mantener los campos sin actividad durante meses a la espera de una eventual inundación.
El retiro de los animales presenta dificultades operativas y riesgos para quienes participan de los arreos. “Hay que tener gente con experiencia para sacar animales de la isla. No cualquiera sabe hacerlo”, indicó el titular de CARSFE.
Pocas barcazas
La disponibilidad de barcazas es otro de los problemas. Según Vignatti, actualmente resultan escasas para afrontar una salida masiva de ganado. La situación contrasta con los años anteriores sin inundaciones, cuando había un excedente de estas embarcaciones. “Es difícil mantener ese equilibrio”, reconoció.
La búsqueda de campos para recibir a los animales representa una dificultad adicional. “Uno tampoco puede tener un campo vacío, con el costo significativo que tiene eso, durante meses o años, esperando a que venga una crecida del río”, planteó.
Ventas forzadas y pérdidas
Vignatti advirtió que, ante una demanda extraordinaria de establecimientos rurales, los costos pueden aumentar y algunos productores podrían verse obligados a vender antes de tiempo. “Es una venta forzada en donde uno tiene que vender un producto que no está terminado, a un bajo costo y también termina descapitalizándose por ese lado”, explicó.
El presidente de Carsfe indicó que los departamentos del centro-norte santafesino ubicados sobre el Paraná están afectados por la crecida y que el nivel del río continúa aumentando. Pese a la complejidad del escenario, consideró que el movimiento de la hacienda se viene desarrollando de manera relativamente ordenada. La principal preocupación, insistió, es conseguir campos disponibles para recibir a los animales fuera de las islas.