Domingo 25 de Mayo de 2014
El acto del 204º aniversario de la Revolución de Mayo se desarrolló alrededor de un tema central, la violencia social. Tanto el gobernador Antonio Bonfatti como el arzobispo José María Arancedo se refirieron a la necesidad de unir a la sociedad para terminar con ese flagelo. Y los familiares de víctimas de la inseguridad participaron de manera calma de todos los momentos de la celebración pero hicieron escuchar su reclamo dentro de la Catedral y en el desfile cívico militar.
Los actos por el 25 de Mayo contaron con la participación del gobernador y sus ministros, legisladores, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Gutiérrez y otros funcionarios provinciales y locales. El ausente fue el intendente José Corral, en su representación estuvo el secretario general, Carlos Pereira.
Tras el saludo a los funcionarios y legisladores, el gobernador procedió al izamiento de la Bandera y, luego, participó del tedeum en la Catedral. Allí, el arzobispo dio a conocer su mensaje sobre los flagelos sociales actuales.
“En esta fiesta patria no podemos dejar de pensar en esa realidad tan actual y cercana que nos debilita como sociedad. Me refiero al tema de la violencia y el narcotráfico –marcó Arancedo–. Frente a esta realidad no nos ayuda quedarnos como espectadores o culpar a los demás. Todos estamos llamados a involucrarnos en primera persona, especialmente quienes tienen mayor responsabilidad en la comunidad. Debemos asumir actitudes y conductas que nos permitan crear las condiciones de una sociedad donde los valores de la vida, la paz, el trabajo, la justicia, la honestidad y la ejemplaridad sean la fuente de una sociedad siempre nueva”.
Además resaltó la necesidad de valorar el rol de la familia y la escuela “como lugares privilegiados en la transmisión de cultura y estilos de vida, de ideales y amistad social, como también para aprender a vivir en el respeto a la ley, en el marco de la Constitución”. Y concluyó invitando a todos a ser protagonistas “en el hoy de nuestra patria”.
Una vez finalizada la ceremonia, pero antes de que se retiren las banderas y los presentes, el arzobispo convocó al gobernador y a autoridades de los distintos poderes del Estado provincial y local a recibir el documento elaborado por la Mesa del Diálogo Santafesino al que denominó: “Ante la grave situación de violencia y muerte. Es posible una Santa Fe distinta”, evitando mencionar la inseguridad.
A los representantes del Estado, Arancedo les dijo que se debe construir una sociedad justa, de hermanos y en paz. Bonfatti aprovechó la oportunidad para agradecer al referente de la Iglesia santafesina que se haya involucrado en el tema y agregó: “Todos podemos poner un granito de arena para mejorar la situación”.
“Y a los familiares de las víctimas –concluyó– les decimos que tenemos una enorme responsabilidad y carga. Créanme que estamos todos los días velando y trabajando para que no ocurra más violencia entre los santafesinos y los argentinos”.
El desafío
Una vez finalizada la celebración religiosa, las autoridades provinciales y locales se dirigieron al palco preparado sobre General López, frente a la Plaza de Mayo, para realizar el acto protocolar. Allí, frente a una gran cantidad de familiares de víctimas de la inseguridad y otros santafesinos, Bonfatti se volvió a referir al tema de la violencia social.
“Lo que no cambia a través de los años es esta necesidad existencial que tenemos de vivir juntos y de vivir mejor”, señaló y agregó: “El primer tramo de este siglo nos encuentra a los argentinos de cara a un desafío primario e impensado. El imperativo de la convivencia social”.
Además resaltó que la convocatoria a estrechar lazos en la comunidad que realizó el 1º de Mayo sigue vigente y es el objetivo de todas sus acciones. “Estoy convencido de que este, nuestro tiempo, nos obliga a repensar nuestra forma de vivir juntos y que, frente a ese llamado nadie puede mirar para otro lado (...). Tenemos que poner paz donde hay violencia, poner solidaridad sobre el individualismo, poner afecto donde hay indiferencia y tenemos, por sobre todas las cosas, que confiar en nuestra capacidad para hacerlo”, dijo.
El funcionario señaló que “la violencia de unos pocos” sólo se enfrenta con la decisión política de un gobierno y con la unidad y el compromiso de toda la sociedad. Añadió que su gobierno está decidido a hacer frente a esa situación con políticas públicas y con el diálogo y la colaboración con los distintos estamentos del Estado. Y enumeró algunas de las acciones que se están implementando.
Finalmente, también en el acto de la Plaza de Mayo, le habló a los familiares de víctimas de la inseguridad. Se solidarizó con ellos y les agradeció “la actitud de no esconder las cosas, de poner los problemas arriba de la mesa, de dialogar, de enfrentar las dificultades entre todos”.