Con una cirugía inédita de distracción osteogénica mandibular, lograron ampliar su vía aérea, evitar una traqueostomía y prescindir del traslado a Buenos Aires.
10:33 hs - Martes 06 de Octubre de 2026
Un equipo multidisciplinario del Hospital de Niños Orlando Alassia intervino con éxito a Emiliano, un bebé derivado de Reconquista con secuencia de Pierre Robin. Con una cirugía inédita de distracción osteogénica mandibular, lograron ampliar su vía aérea, evitar una traqueostomía y prescindir del traslado a Buenos Aires.
El paciente, un bebé llamado Emiliano, había sido derivado a los ocho días de vida desde Reconquista tras ser diagnosticado con la secuencia de Pierre Robin, una anomalía congénita poco frecuente caracterizada por un desarrollo insuficiente de la mandíbula que compromete severamente la respiración y la alimentación.
El procedimiento estuvo a cargo del cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta y contó con el diagnóstico previo del neumonólogo endoscopista Walter Weidmann, respaldados por un amplio equipo interdisciplinario. La intervención permitió ensanchar la vía respiratoria del lactante, evitándole una traqueostomía con sus secuelas asociadas y permitiendo que hoy, tras ser dado de alta, respire y se alimente por sus propios medios en su hogar.
Cuadro crítico
La secuencia de Pierre Robin se manifiesta con una mandíbula excesivamente pequeña y retraída, lo que provoca que la lengua se desplace hacia atrás y obstruya la entrada de aire.
"Este paciente fue derivado desde Reconquista por una patología conocida como secuencia o síndrome de Pierre Robin. Es una enfermedad donde el recién nacido tiene la mandíbula muy pero muy chiquitita, muy en retroposición, y la lengua, por tener esa posición, se va también hacia atrás. Eso altera el flujo y la entrada de aire para la respiración del neonato, y requiere de una intervención quirúrgica bastante de urgencia", detalló el Dr. Gonzalo Pucheta.
Ante la gravedad del caso, el bebé ingresó al nosocomio intubado. Históricamente, las dos alternativas ante estas situaciones eran realizar una traqueostomía o derivar al paciente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, único centro que concentraba esta complejidad.
"El paciente nos llega al Hospital de Niños, Endoscopía lo evalúa y sugiere la posibilidad de hacer este tipo de intervenciones. Nosotros veníamos ya hace un tiempo entrenándonos en esta técnica. Se habló con la mamá, se le contó qué era lo que podíamos hacer desde acá y ella decidió apostar a realizarla", explicó el especialista.
Intervención de alta complejidad en el Hospital Alassia
Aunque el hospital disponía del instrumental quirúrgico de base, este tipo de operaciones requiere de prótesis y dispositivos diseñados a medida de la anatomía del paciente. A través del trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud provincial, la Dirección, el Consejo de Administración y la Unidad de Gestión del Hospital, se logró adquirir el equipamiento.
"Lo que no tenemos en stock son las prótesis, porque son individualizadas para cada paciente. Por suerte, dentro del ámbito público contamos con el apoyo no solo del hospital, sino también el apoyo ministerial del Gobierno provincial, que nos posibilita comprar este tipo de prótesis que son extremadamente caras. Las obtuvimos en cuatro días, un tiempo récord", destacó Pucheta.
Pucheta detalló en qué consistió la operación realizada cuando el bebé tenía 20 días de vida: "Se hace una sección del tejido óseo de la mandíbula del paciente (osteotomía) y se le coloca un tutor o prótesis a cada lado. Ese tutor se va activando diariamente para ir elongando, es decir estirando, la mandíbula. Lo que hace es movilizar la mandíbula un milímetro por día para ir adelantándola, lo que amplía la vía aérea y permite que el paciente empiece a respirar por sus propios medios".
Evolución del cuadro
En relación con el origen de la malformación, el cirujano señaló que habitualmente puede ser detectada mediante estudios prenatales, aunque el caso de Emiliano presentó una particularidad: "En todas las ecografías que se le habían hecho a Emiliano, él tenía la manito colocada en la mandíbula, por lo que no se pudo ver la malformación. Queremos visibilizar esto para que, ante la sospecha en ecografías prenatales, podamos recibir a los pacientes con anticipación e iniciar la logística con tiempo".
"La evolución sigue siendo positiva y favorable. Ya respira por sus propios medios desde hace varias semanas, se alimenta sin necesidad de sonda y tiene una calidad de vida normal. Él ya está en su casa desde hace algunas semanas y solo regresa al hospital para sus controles de rutina e ir viendo el aumento de peso", confirmó el profesional.
Por último, el cirujano maxilofacial resaltó el esfuerzo colectivo de las diversas áreas del Hospital Alassia: "Desde la sección de Neonatología, Enfermería que estuvo en constante presencia, hasta la instrumentación quirúrgica, el Centro Quirúrgico y un servicio de Anestesiología de primer nivel, clave para dormir a un recién nacido. El hospital tiene una sensibilidad social enorme y un recurso humano muy valioso. Estamos muy alegres por esta primera experiencia y preparados para cuando tengamos otra oportunidad".