La joven se había inscripto en el registro internacional al donar sangre en 2023. Tras un estudio de compatibilidad, inició el proceso para aportar células madre a un paciente con una enfermedad hematológica.
20:45 hs - Sábado 13 de Junio de 2026
Una joven de la localidad de Logroño, en el departamento 9 de Julio, provincia de Santa Fe, fue convocada para donar médula ósea a una persona residente en el exterior luego de resultar compatible a través del registro internacional de donantes. La mujer había ingresado al sistema en 2023, cuando realizó una donación de sangre y aceptó que su perfil genético fuera incorporado a una base de datos mundial.
La donante, identificada como María Sol Gorga, relató que en aquel momento le explicaron que las posibilidades de compatibilidad eran muy bajas. "Me dijeron que era un caso en uno en un millón, que mi serotipo haya compatibilidad con otra persona", recordó.
Tres años después recibió un correo electrónico del INCUCAI informándole sobre una posible coincidencia con un paciente extranjero. "Me llegó un correo diciéndome que había una supuesta compatibilidad con una persona del exterior. Es lo único que sé, porque no sé ni cómo se llama ni dónde vive, nada", señaló en RTS.
Un proceso por etapas
Tras una primera extracción realizada en el Hospital de Tostado para confirmar los resultados, los estudios determinaron que efectivamente existía compatibilidad. A partir de allí fue convocada a Buenos Aires para avanzar con el procedimiento. "Me sacaron una muestra pequeña para ver si realmente había compatibilidad. Tardó alrededor de 15 días en dar que sí" explicó.
La primera etapa consistió en una evaluación médica integral para determinar si estaba en condiciones de concretar la donación. "Me hicieron un chequeo médico de todo para ver que yo esté sana, para que la persona reciba mis células sanas", indicó.
En los próximos días María Sol deberá aplicarse medicación para estimular la producción de células madre antes de viajar nuevamente a Buenos Aires el 23 de este mes para concretar la extracción. La donación será por aféresis —un procedimiento que se realiza a través de la sangre— y no requerirá intervención quirúrgica.
Durante el proceso también pudo hablar con especialistas del hospital porteño que coordina el procedimiento. "Tuve videollamada con los médicos de Buenos Aires, especialistas en esto, donde evacué todas las dudas que tenía. Todas las preguntas de mi familia también fueron respondidas", contó.
Donar sin saber a quién
María Sol desconoce la identidad del receptor: no sabe su nombre, su país de origen ni su historia. Aun así no lo percibe como un obstáculo. "Sé que va a una persona que lo necesita. No conozco el nombre, no conozco el país, su forma de vida, nada", afirmó.
La joven, que estudia enfermería y perdió a su padre por cáncer, destacó que la decisión estuvo respaldada por su entorno familiar. "Mi familia es donadora. Mi mamá dona sangre, mi hermana dona sangre. Yo soy mucho de pensar en el otro, en la necesidad del otro", dijo.
Consultada sobre si esperaba alguna compensación, fue categórica: "Todos me preguntaban si iba a tener algo a cambio. No, tampoco lo iba a aceptar. Es una donación, es ayudar a darle una mano a alguien que no conozco".
Su mensaje para quienes dudan en donar fue directo: "Que confíen. Las dudas que tengan van a ser resueltas. Atrás de todo esto hay un sistema, no estás solo".