La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Santa Fe (Apyme) denunció que el colapso del mercado interno y la alta morosidad amenazan con quebrar la cadena de pagos. Alertaron que el escenario para la segunda mitad del año es de "un riesgo altísimo".
20:41 hs - Jueves 02 de Julio de 2026
El entramado productivo y comercial de la provincia de Santa Fe ingresó en una fase de extrema vulnerabilidad financiera. Al cierre del primer semestre de 2026, la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Santa Fe (Apyme) emitió un duro documento de balance donde enciende las alarmas por lo que define como una “asfixia productiva” sistémica, fundamentalmente sobre el sector Pyme santafesino.
La entidad gremial empresaria apunta contra la mala calidad del financiamiento disponible, el galopante endeudamiento privado y el derrumbe del consumo doméstico como los vectores que amenazan con paralizar la actividad fabril y comercial de la región.
En el centro del reclamo, las Pymes locales describieron la consolidación de un “modelo macroeconómico dual”. Según explicaron, este esquema genera un marcado contraste en la provincia: por un lado, los sectores concentrados de la economía vinculados a la exportación de commodities agroindustriales muestran una expansión sostenida; por el otro, la industria manufacturera de Santa Fe y el comercio de cercanía sufren los efectos de una recesión que ya acumula una caída del 13%.
Citando los últimos balances económicos del Banco Central (BCRA) y los informes técnicos de la consultora Equilibra, la entidad santafesina advirtió que la dinámica recesiva desvirtuó por completo el rol del crédito, transformándolo en una herramienta de supervivencia para pagar deudas corrientes en lugar de un motor para la inversión productiva.
La radiografía de la morosidad al 30 de junio de 2026
Los indicadores financieros procesados por la asociación empresaria al cierre de la primera mitad del año exponen un alarmante quiebre en la capacidad de pago tanto de las estructuras comerciales como de las economías familiares:
Morosidad en cadena: el índice de irregularidad general del sector privado registró una suba continua por decimonoveno mes consecutivo, empujando la tasa de incumplimiento general al 7,7%.
Hogares asfixiados: el nivel de morosidad y atraso en los pagos por parte de las familias argentinas trepó hasta un pico histórico del 12,7%, reflejando el fuerte deterioro del poder adquisitivo.
Colapso en el ecosistema Fintech: en el ámbito de las plataformas digitales y las financieras virtuales, el panorama es crítico: el nivel de impago escaló de forma dramática hasta situarse en el 32,2%.
Exclusión del consumo: la consecuencia social directa de la mora en las billeteras y plataformas virtuales es alarmante: según el relevamiento de la entidad, casi 7 millones de ciudadanos ya quedaron excluidos de manera automática del circuito de consumo y financiamiento tradicional por sus antecedentes negativos.
"El escenario para la segunda mitad del año es de un riesgo altísimo. La combinación de salarios licuados por la inflación, tasas de interés complejas de afrontar y una caída vertical de las ventas en los mostradores configuran un combo que pone en peligro inminente la cadena de pagos en toda la provincia", alertaron desde la conducción de la entidad Pyme.
El peligro de un daño irreversible sobre el empleo local
La preocupación de los empresarios santafesinos radica en que los comercios e industrias de la región están quemando sus últimos stocks y ahorros para sostener las estructuras operativas. A diferencia de las grandes empresas exportadoras, las Pymes santafesinas dependen con exclusividad del poder de compra del vecino y de la fluidez del mercado interno.
Ante este complejo escenario de cara al segundo semestre del año, desde la organización gremial empresaria instaron de manera urgente a las autoridades políticas y financieras a revisar las variables macroeconómicas vigentes.
Advirtieron que es imperioso implementar líneas de asistencia específicas y medidas de alivio fiscal antes de que el daño estructural sobre el empleo registrado y el tejido de las pequeñas y medianas empresas de la provincia de Santa Fe se vuelva completamente irreversible.