Tras la doble agresión registrada en la Costanera Oeste y en barrio Sur que dejó tres personas heridas, el especialista con casi cinco años de trayectoria en el adiestramiento canino apuntó contra la falta de criterio al adquirir animales de porte. Reclamó controles municipales, sanciones de bolsillo y cuestionó las prácticas de crianza sin límites.
19:54 hs - Sábado 07 de Noviembre de 2026
La violenta secuencia de ataques protagonizados por perros de raza pitbull en un lapso de apenas 24 horas en Santa Fe, que incluyó a un niño de 9 años herido en la Costanera Oeste y a una mujer operada en el Hospital Cullen tras ser defendida por su hijo en barrio Sur, reabrió con crudeza el debate en la capital provincial sobre la tenencia de animales de gran porte.
Frente a la alarma social generada, el reconocido adiestrador canino Juan Carlos Filippi alzó la voz para correr el eje de la discusión: para el especialista, el foco no debe instalarse en la estigmatización de una raza, sino en la absoluta irresponsabilidad de los propietarios.
"Cuando van a adquirir un perro no se preguntan si están capacitados para tener determinada raza, para poder manejarlos, o si están capacitados para tener perros directamente. Compran los animales porque es lindo, porque les gusta, porque les brinda seguridad, y no tienen carácter: para manejar un canario se compran un león", sostuvo Juan Carlos Filippi, adiestrador canino.
“Indignación por ahí y bronca. Pero no por el tema de los perros, no”, sostuvo. Y remarcó: “La gente no entiende lo que yo quiero decir cuando hablan sobre todo sobre razas peligrosas. No existe la raza peligrosa, existe el dueño peligroso”.
La culpa es del humano: educación, afecto y límites
Con casi 49 años de experiencia en el trato y recuperación de conductas agresivas en canes, Filippi fue categórico al señalar que los animales actúan de acuerdo con el entorno y la formación que reciben en el hogar.
El paralelo con la crianza: "El perro tiene que ser educado y adiestrado con afecto y límites, como educar un hijo. Sin castigo y sin comida, afecto y límites", graficó.
Juegos que estimulan la agresión: el adiestrador advirtió sobre prácticas cotidianas erróneas, como los juegos con sogas donde se incentiva al animal a tironear y sostener objetos con la boca. "Eso no se debe hacer, porque están ejercitando el ataque en forma de juego", alertó.
Recuperación de conductas: aseguró que en su trayectoria ha rehabilitado a numerosos perros catalogados como agresivos, comprobando que el problema principal radicaba en la falta de carácter y de normas claras por parte de sus dueños.
Reclamo de controles severos y "sanciones de bolsillo"
Más allá del ámbito doméstico, Filippi puso el foco en la convivencia urbana y en la preocupante costumbre de circular con animales sueltos en la vía pública, una situación que expone tanto a los transeúntes como a otros dueños de mascotas.
"Vos podés llevar un pitbull atado con bozal y viene otro perro que está suelto, lo muerde, y el perro no se puede defender", ejemplificó sobre los riesgos cruzados.
Ante este panorama, el experto propuso medidas concretas de aplicación municipal:
Secuestro preventivo: retirar de la vía pública a todo animal que circule sin la debida sujeción.
Sanciones ejemplificadoras: exigir el pago de multas onerosas para la restitución del animal. "Vos le tocás el bolsillo y te puedo asegurar que no llevan más un perro suelto", sentenció.
Infraestructura estatal: consideró indispensable que el municipio disponga de espacios adecuados para el alojamiento transitorio de los animales retenidos, aclarando que su propuesta no contempla el sacrificio, sino la exigencia de responsabilidad penal y civil a los tenedores.
