Gerardo Ingaramo consideró que la suba de $190 y el refuerzo del aporte municipal funcionan como un paliativo, pero sostuvo que el incremento quedó por debajo del costo calculado por el sector. También advirtió sobre el aumento del gasoil y la caída de pasajeros.
18:42 hs - Martes 13 de Octubre de 2026
El aumento del boleto de colectivos en Santa Fe llevó algo de alivio a las empresas, aunque está lejos de resolver sus problemas de costos. Así lo planteó Gerardo Ingaramo, gerente de Autobuses Santa Fe, al evaluar la actualización que llevó la tarifa frecuente a $2.090, con una suba de $190.
Consultado sobre si el incremento alcanza para afrontar los gastos del sistema, el empresario fue contundente: “Zafamos”. Sin embargo, aclaró que el ajuste quedó por debajo de lo que, según el estudio de costos analizado por el órgano de control, debería valer el pasaje.
“Representa un número mayor que da $2.656 el costo de la tarifa”, explicó. Según señaló, el municipio realizó modificaciones en sus cálculos y finalmente estableció el nuevo valor. Aunque dijo que todavía no había visto cómo se hizo ese estudio, reconoció que la actualización tarifaria llegó acompañada por un refuerzo de los fondos municipales.
En ese sentido, destacó que el aporte mensual del municipio pasó a $300 millones, frente a los $150 millones que se venían transfiriendo en los últimos meses. Para Ingaramo, ese dinero permite cubrir una parte del aumento salarial, aunque no alcanza para compensar todos los incrementos de costos.
“Es un paliativo lo que ha puesto el municipio. El incremento no es lo que corresponde a la tarifa”, sostuvo en declaraciones a LT10.
Salarios, gasoil y costos en alza
El gerente de Autobuses Santa Fe explicó que el nuevo cuadro tarifario no se traducirá de inmediato en mayores ingresos para las empresas. Según indicó, la actualización debe impactar en el sistema SUBE, un proceso que puede demorar entre una semana y 15 días.
Además, señaló que hay diferencias entre los ingresos que generan los distintos tipos de pasajes. Mientras que durante el primer mes las empresas percibirán el incremento en los boletos frecuentes y la tarifa plana, el boleto educativo gratuito recién comenzaría a reflejar ese aumento el 15 de diciembre.
También advirtió sobre el congelamiento de los atributos sociales por parte del Gobierno nacional. Según explicó, los descuentos para esos usuarios se mantienen, pero las empresas no recibirán un incremento equivalente en las compensaciones.
A ese escenario se suman las negociaciones salariales. Ingaramo indicó que esta semana deberán discutir con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) el pago de un retroactivo no remunerativo de $440.000.
Hasta el momento, precisó, se abonaron los salarios con un aumento del 11,2%, mientras que los viáticos diarios pasaron de $19.000 a $22.000.
El gasoil es otro de los factores que presionan sobre los costos. Según el empresario, el combustible aumentó casi un 100% en comparación con el año pasado.
Frente a esa situación, contó que presentaron una propuesta ante la Secretaría de Transporte de la Nación para obtener una reducción impositiva temporal sobre el combustible utilizado por el transporte público. La iniciativa apunta a suspender esos impuestos durante 180 días, lo que, según estimó, permitiría ahorrar entre $300 y $400 por litro.
La intención, explicó, es reducir la presión sobre los costos y evitar que las empresas deban trasladar nuevos aumentos a los usuarios.
La caída de pasajeros y la competencia de las aplicaciones
Durante la entrevista, Ingaramo también se refirió a la pérdida de pasajeros que experimenta el transporte público y relativizó el impacto de las aplicaciones de viajes sobre la actividad.
Si bien reconoció que esos servicios representan una competencia, consideró que no son la principal explicación de la caída de usuarios. A su entender, la pérdida de poder adquisitivo y la imposibilidad de afrontar el precio del boleto tienen un peso mayor.
“Me parece que es la falta de trabajo, el costo de la tarifa puede ser”, señaló. Como ejemplo, mencionó que en Buenos Aires se registró una caída del 30% de pasajeros, pese a que el boleto cuesta menos que en otras ciudades.
Ingaramo también relacionó la disminución de usuarios con los paros que afectaron a docentes y universidades. En ese contexto, estimó que las aplicaciones podrían explicar alrededor de un 5% de la caída, aunque aclaró que se trata de una apreciación propia.
El empresario planteó, además, la necesidad de buscar alternativas de financiamiento para evitar que el costo del sistema recaiga cada vez más sobre quienes utilizan el colectivo a diario. Entre las opciones que mencionó figuran ampliar la cobertura del boleto educativo gratuito y analizar otras formas de sostener las gratuidades.
Autobuses Santa Fe tiene el 80% de su flota con aire acondicionado
Por último, Ingaramo se refirió al estado de las unidades de Autobuses Santa Fe y a la posibilidad de renovar la flota en un contexto de costos crecientes.
Según detalló, la empresa incorporó 50 colectivos cero kilómetro desde 2023, todos equipados con aire acondicionado. De ese total, 15 unidades corresponden a modelos 2026.
A esos vehículos se suman colectivos de piso bajo, correspondientes a modelos de entre 2015 y 2019, que también cuentan con climatización.
De acuerdo con el gerente, el 80% de la flota de Autobuses Santa Fe tiene aire acondicionado. Para el verano, cuando habitualmente se reducen los servicios por la baja estacional de pasajeros, estimó que la totalidad de las unidades que circulen contará con ese equipamiento.