Vecinos y comerciantes alertaron un pronunciado bache en la esquina con calle Zavalla. La obra de remodelación integral estuvo en ejecución durante casi un año y fue habilitada el fin de semana pasado. Denuncian que las ventas cayeron al piso por los cortes prolongados y que varios negocios debieron cerrar sus puertas.
18:26 hs - Viernes 03 de Julio de 2026
La esperada y reciente inauguración de las obras de remodelación de la avenida J. J. Paso ingresó rápidamente en una zona de fuerte controversia urbana. Apenas unos días después de que las autoridades habilitaran de forma oficial la circulación vehicular en el estratégico corredor del sur de la ciudad de Santa Fe, los vecinos y comerciantes del sector detectaron un preocupante y nuevo hundimiento del pavimento en la intersección con calle Zavalla.
La falla en la calzada encendió de inmediato las alarmas entre los frentistas y los miles de conductores que transitan diariamente por esa arteria. Existe un temor generalizado de que el paño de hormigón ceda aún más ante el peso del tránsito pesado y las líneas de colectivos, transformando la esquina en un foco de accidentes. El tramo afectado había permanecido bloqueado durante meses por los trabajos de bacheo y renovación asfáltica, los cuales fueron presentados con optimismo el fin de semana pasado como la solución definitiva a los históricos problemas viales de la zona.
"El miedo es que se hunda más"
El descontento en el barrio es palpable. Gerardo, un histórico comerciante que tiene su local a metros de la intersección con Zavalla, canalizó la inquietud de la barriada y solicitó una inspección técnica urgente por parte del municipio o de la empresa contratista antes de que el daño estructural sea mayor.
“Estamos muy preocupados porque es una obra que hace nada, escasos días, se inauguró oficialmente. Estuvo muchísimo tiempo parada toda la avenida. El miedo que tenemos todos los frentistas es que con el paso constante del tránsito el pavimento se hunda todavía más. Ojalá que lo puedan arreglar cuanto antes para evitar riesgos mayores en una esquina tan transitada”, reclamó el comerciante.
El duro impacto económico: persianas bajas y asfixia comercial
Más allá de la deficiencia técnica de la obra pública, la aparición del bache reabrió las heridas del extenso parate económico que sufrieron las Pymes y comercios de cercanía asentados sobre la avenida J. J. Paso.
Según explicaron los damnificados, las tareas de remodelación en la calzada y los desagües comenzaron a mediados del año pasado y se extendieron durante meses. Este retraso en los plazos de ejecución originales asfixió el flujo comercial del sector debido a los vallados, desvíos permanentes y la alteración de los recorridos del transporte público de pasajeros.
El saldo del parate por las obras en el sur de la ciudad
Pérdida de clientela masiva: los comercios de la avenida dependen exclusivamente de la compra al paso y de la visibilidad vehicular. Al cortarse la circulación de autos y colectivos por los corralitos, el nivel de facturación experimentó un desplome vertical.
Costos fijos imposibles: a pesar de no registrar ingresos, los inquilinos debieron seguir afrontando el pago de alquileres, tasas e impuestos locales sin ningún tipo de exención.
Cierre definitivo de locales: la prolongación de las obras funcionó como un filtro letal. Varios comerciantes de la zona no lograron absorber el impacto financiero y se vieron obligados a bajar las persianas de manera definitiva antes de ver finalizados los trabajos en la calle.
Mientras los vecinos aguardan una respuesta oficial que determine si el hundimiento se debe a una pérdida en la red de agua subterránea o a fallas en la compactación del suelo por parte de la empresa adjudicataria, se renovó el pedido a los automovilistas y motociclistas para que extremen las medidas de precaución al circular por la zona. La intersección de J. J. Paso y Zavalla se consolidó como uno de los puntos más peligrosos del sur capitalino tras este inesperado deterioro exprés.