Debido a los hundimientos, la red cloacal de la ciudad volvió a estar en el centro del debate público. Está en carpeta avanzar hacia un sistema descentralizado.
Viernes 12 de Abril de 2024
La red cloacal de la ciudad volvió a ser una discusión central en las últimas semanas debido al nuevo socavón formado en Bulevar y 9 de Julio. Estas situaciones surgen a raíz de problemas en las acometidas que llevan los líquidos de toda la ciudad al el colector general que atraviesa Bulevar a lo largo de 2.700 metros.
El principal obstáculo con el que cuenta la red cloacal de la ciudad es su llanura única en el país, cuando el sistema funciona por pendientes y gravedad. El tendido de las cañerías se hizo respetando indicaciones de diseño establecidas en la normativa de Obras Sanitarias de la Nación, pero no se pueden hacer pendientes muy extensas por la dificultad de enterrar cañerías a "profundidades inviables". Para sortear esta dificultad se diseñan cuencas donde confluyen las redes domiciliarias a estaciones de bombeo, que actúan como pulmones, donde el líquido se concentra y actúan como relevo para ir a otras estaciones y finalmente llegan al colector cloacal general.
Lluvias
La ciudad cuenta actualmente con 31 estaciones de bombeo para la población servida que actualmente es del 70%. Tiene 680 kilómetros de redes, y 69.000 conexiones.
Las estaciones exigen un seguimiento continuo, porque cada una "es como una pequeña planta". Se debe realizarle mantenimiento, limpieza, y chequeo de equipos.
Otro gran problema que tiene la actual red cloacal se da con las lluvias. Cuando se usa mal el sistema cloacal se generan obstrucciones que originan que no escurra el liquido: "los sólidos que no se deben arrojar y el exceso de grasa provocan problemas en los domicilios y la vía pública", reportó a UNO Santa Fe el vocero de Aguas Santafesinas, Germán Nessier.
"Cuando llueve, y ese es el otro tema que nos afecta a nosotros en el sistema cloacal, se complica el desagote de agua. Tenemos que poder sacar el agua que, cuando llueve con muy alta intensidad en poco tiempo, se generan problemas urbanísticos. Un día soleado tenemos un promedio de bombeo de 3.500 metros cúbicos, y en un escenario de lluvia importante eso se triplica, se cuadruplica, hemos tenido hasta quintuplicado el bombeo", manifestó.
Descentralización
Con salvedad de los aspectos geográficos, si se compara la situación de Santa Fe con Buenos Aires, ambas ciudades contaban con un sistema centralizado que derivaba en un colector general. Sin embargo, a medida que el urbanismo del área metropolitana de Buenos Aires fue expandiéndose se derivó en un sistema descentralizado, que es a lo que se apunta para un futuro en la ciudad.
"La empresa tiene en vista un anteproyecto en donde falta la cobertura de servicio, que es toda la zona noroeste de la ciudad, de hacer algún sistema que confluya en una planta de tratamiento (ya de Área Metropolitana, no solo de la ciudad de Santa Fe), para poder descentralizar el sistema y no seguir cargando la única columna vertebral", contó Nessier. Sin embargo el problema para esta obra pasa, lógicamente, por el financiamiento.
"Muchas veces se pueden tener proyectos, y después el gran desafío y más en nuestro país y con todos los vaivenes conseguir financiamiento y poder ejecutar las obras. Ese es el mayor retraso que se termina produciendo. Sin dudas que no está en capacidad ni la empresa ni la provincia de llevarlo adelante. Eso se busca financiamiento nacional, como se dio en el caso de la planta potabilizadora, o financiamiento externo internacional de organismos multilaterales", señaló Nessier.