Domingo 16 de Septiembre de 2018
Hace dos años, luego de que la ciudad de Gualeguaychú anunciara que no realizaría más la tradicional elección de la reina, a través de la Subsecretaría de Políticas de Género, la provincia de Santa Fe también decidió comunicarles a los diferentes municipios y comunas que desistan de realizar concursos de bellezas y elecciones de reinas en fiestas populares porque "constituyen una forma de violencia simbólica" contra las mujeres.
La notificación generó polémica y hubo fiestas como la de los Balnearios en Santo Tomé que ya quitó la elección de su programación. Similares acciones tuvieron los municipios de Villa General Belgrano, en Córdoba, al sacar lo mismo de la grilla de actividades del Oktober Fest, y la Fiesta del Estudiante en Mendoza, que hizo un cambio en el título, la reglamentación y la vestimenta solicitada para las concursantes.
En todos los casos, las argumentaciones de los cambios hacen referencia a leyes de prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres, como la Provincial Nº 13.348 que, en su artículo 5, entiende por violencia simbólica la que a través de "patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad".
Ante estas acciones, varias jóvenes reinas se manifestaron en las redes sociales con una postura crítica y en defensa de lo que aseguran “les gusta hacer”. Las chicas publicaron fotos en las que sostienen carteles donde imponen frases como “No soy 90-60-90”, “Soy reina” y “Si querés te cuento +”, e hicieron publicaciones utilizando principalmente el hashtag #NoCumploConUnEstandar.
En diálogo con UNO, Alina Akselrad, hoy embajadora de la ciudad de Colonia Caroya, Córdoba, consideró que la movida surgió de manera espontánea luego de que se imponga el debate en un grupo de WhatsApp que nuclea a casi todas las reinas del país, considerando que “hay un gran desconocimiento de cuál es el rol y objetivo de las reinas”.
“Hoy en día hay que diferenciar lo que son los certámenes de belleza como de Miss Universo y Miss Mundo, que se basaron en sus reglamentos en condiciones muy diferentes de lo que es la elección de reina de una fiesta provincial o nacional, cuya misión principalmente está centrada en la transmisión de la cultura e identidad de un pueblo”, detalló.
Y dijo: “Es por esto que vamos de fiesta en fiesta, tenemos un lugar en el escenario para hablar y poder acercar a la gente a nuestra idiosincrasia. Yo creo que se está juzgando sin conocer, considerando por ejemplo que todos los jurados son todos hombres y yo muchas veces fui jurado y puedo asegurar que más allá de la belleza, se juzga oratoria, los conocimientos de la fiesta, el compromiso con el evento y similares”.
En esa línea, haciendo referencia a la propuesta de quitar los concursos de reina de las fiestas, la joven afirmó estar en contra de la opción de sacarlos y remarcó: “Hay muchas chicas que participamos porque amamos esto, nos gusta y lo vamos a defender. Puedo estar de acuerdo con evaluar los términos de títulos o hacer revisión de los reglamentos pero, de todas maneras, creo que el eje debe centrarse en ser más tolerante con el otro y sin juzgar entender, porque hablamos de tradiciones, de turismo y de sueños, porque todas las que participamos lo hacemos con amor y por el anhelo de ser portadoras de la voz de nuestros lugares”.
Por su parte, Agustina Morales, declarada reina provincial de la solidaridad, también se sumó a la movida en redes sociales y en diálogo con UNO comentó que llegó al reinado luego de transitar un camino de trabas en su sueño de desfilar y dedicarse al modelaje.
“Yo soy de Villada (pueblo ubicado en el kilómetro 700 de la ruta provincial 33, a 100 kilómetros de Rosario) y si bien siempre me preparé para esto que me gusta, ya había encontrado muchas trabas en las agencias de modelos por medir 1,60 metros. Creí que nunca iba a poder hacer nada, hasta que descubrí que las fiestas provinciales son todo lo contrario, ya que no te ponen condiciones en cuanto a estética y contrariamente a lo que muchos piensan, la reina hace mucho más que solo subirse al escenario con un lindo vestido y una corona; es además una defensora de su cultura”.
A su turno, Celina Isach, una de las referentes de la Fiesta del Chocolate de Barrancas, Santa Fe, quien también dialogó con UNO sobre el tema, se refirió a la intención de suprimir eventos como el que organiza diciendo: “Entiendo la postura de la gente porque antes era una de ellas. Me parecía que la elección de la reina era algo superficial, hasta que comencé a interiorizarme más de esta tradición de mi pueblo y noté que la elección es mucho más que un desfile, es parte de una tradición que revaloriza el turismo y la cultura”.
En este sentido, consideró que se discrimina a las participantes al pensar que “solo se las considera una imagen bonita” y destacó que la fiesta que representa tiene un reglamento muy inclusivo, sin condiciones, que permite que todos los que quieran sumarse lo hagan. “Actualmente tenemos una reina que es mamá que viene a todos los eventos con su nena, a la que también sumamos y con mucho orgullo”, cerró.