Salud mental en Santa Fe: aumentan las consultas por ansiedad y las dificultades para acceder a la terapia

La presidenta del Colegio de Psicólogos de Santa Fe, Victoria Castro, advirtió que creció la demanda de atención en los ámbitos público y privado. También alertó sobre el impacto de la crisis económica en la continuidad de los tratamientos y reclamó más recursos para fortalecer el sistema de salud mental.

08:50 hs - Miércoles 14 de Octubre de 2026

La ansiedad, la angustia y la incertidumbre forman parte de las preocupaciones que atraviesan a cada vez más personas en el contexto actual. Así lo señaló Victoria Castro, presidenta del Colegio de Psicólogos, en una entrevista radial, en la que advirtió sobre el incremento de las consultas en salud mental y las dificultades económicas que enfrentan tanto los pacientes como los profesionales de la psicología.

“Se evidencia un incremento en las consultas desde hace un tiempo a esta parte, no solo en el ámbito privado, sino también en el ámbito público”, sostuvo Castro. Según explicó, la demanda está vinculada con las distintas situaciones que atraviesan las personas en su vida cotidiana, entre ellas los problemas económicos, laborales y sociales.

En ese sentido, remarcó que las condiciones materiales de vida tienen un impacto directo en la salud mental y que las dificultades para afrontar la incertidumbre pueden manifestarse de distintas maneras, de acuerdo con las herramientas y los recursos de cada persona.

Cómo se manifiesta la ansiedad y cuándo consultar a un psicólogo

Castro explicó que la ansiedad puede expresarse de diferentes formas y que sus manifestaciones varían según cada individuo. Entre las señales que pueden aparecer mencionó las alteraciones del sueño y del estado de ánimo, los temores, las inseguridades y las dificultades para desarrollar las actividades cotidianas.

La especialista aclaró que no es necesario presentar síntomas físicos para buscar ayuda profesional. La angustia, la preocupación persistente y las dificultades para afrontar determinadas situaciones también pueden ser motivos de consulta psicológica.

En este marco, señaló que el aislamiento y el retraimiento social pueden agravar situaciones de malestar, especialmente cuando las personas encuentran dificultades para apoyarse en su entorno.

Por eso, destacó la importancia de contar con redes de contención que no se limiten al ámbito profesional. La familia, las amistades, los clubes, las escuelas y otras instituciones pueden cumplir un papel fundamental para acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.

El impacto de la crisis económica en los tratamientos psicológicos

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el efecto de la situación económica sobre la continuidad de los tratamientos. Castro confirmó que desde el Colegio de Psicólogos observan dificultades para sostener la frecuencia de las consultas y afrontar sus costos. “Se observa no solamente el cambio en la frecuencia o la regularidad del espacio terapéutico, sino también las dificultades de afrontar el pago de la consulta”, explicó.

La problemática alcanza tanto a quienes realizan tratamientos particulares como a los pacientes que cuentan con obra social. En estos últimos casos, los coseguros, los copagos y el costo de las órdenes de consulta representan gastos difíciles de afrontar.

Esta situación provoca que algunas personas reduzcan la frecuencia de sus sesiones o encuentren obstáculos para continuar con el acompañamiento profesional. Al mismo tiempo, quienes no pueden pagar la atención privada, incluso teniendo cobertura médica, recurren al sistema público.

El aumento de la demanda en los servicios públicos de salud mental genera una mayor presión sobre un sistema que cuenta con recursos humanos limitados. Según Castro, esta situación puede traducirse en dificultades y barreras para acceder a la atención.

Salud mental: cuestionamientos a la implementación de la ley nacional

Durante la entrevista con LT10, la presidenta del Colegio de Psicólogos también se refirió al debate sobre la Ley Nacional de Salud Mental y planteó la necesidad de preservar el abordaje interdisciplinario.

Castro consideró que la atención de la salud mental requiere una mirada integral, capaz de contemplar los distintos factores sociales, familiares, económicos y personales que atraviesan a cada individuo.

En ese sentido, cuestionó una perspectiva centrada exclusivamente en lo médico y defendió la participación de distintos profesionales en la evaluación y el acompañamiento de los pacientes. “Difícilmente se pueda pensar una ley de salud mental sin la constitución de la interdisciplina”, sostuvo.

Además, señaló que la normativa no llegó a implementarse plenamente y advirtió sobre la falta de presupuesto suficiente para desarrollar dispositivos de atención, incorporar profesionales y fortalecer los servicios sanitarios.

La psicóloga también expresó su preocupación por el crecimiento de distintas problemáticas sociales, entre ellas las manifestaciones de violencia y el incremento de los suicidios, que consideró parte de un escenario que exige respuestas integrales.

Las dificultades para acceder a la atención en localidades con menos recursos

Otro de los aspectos abordados fue la desigualdad en el acceso a los servicios de salud mental, especialmente en localidades alejadas de los principales centros urbanos. Castro explicó que existen diferencias en la distribución de los recursos sanitarios y que algunas regiones cuentan con menos profesionales para atender las necesidades de su población.

Si bien reconoció que la cantidad de habitantes es una variable importante para organizar los servicios, advirtió que las partidas presupuestarias suelen concentrarse en las grandes ciudades.

Para la titular del Colegio de Psicólogos, no es posible garantizar una atención adecuada sin profesionales, recursos y dispositivos que permitan responder a las necesidades de cada comunidad.

También vinculó esta preocupación con las situaciones de emergencia hídrica, que generan nuevos escenarios de incertidumbre y ansiedad, particularmente en las localidades con menos herramientas para afrontar sus consecuencias.

En ese contexto, destacó la importancia de la promoción y la prevención de la salud mental, pero también de la preparación para acompañar a las personas y comunidades después de atravesar situaciones críticas.

Los psicólogos también sufren el impacto de la crisis

Castro señaló que los profesionales de la psicología tampoco están al margen de las dificultades económicas y sociales. Según explicó, las condiciones actuales obligan a muchos trabajadores a buscar otras fuentes de ingresos y combinar empleos para sostener su actividad.

La situación se vuelve especialmente compleja para quienes se desempeñan en el ámbito público, donde el incremento de las demandas se suma a las dificultades para dar respuesta a todas las necesidades de atención. “Nos atraviesa como sujetos y nos atraviesa como profesionales”, afirmó.

En ese sentido, destacó la importancia de generar espacios de diálogo entre las organizaciones profesionales y los distintos niveles del Estado para construir herramientas que permitan responder a las problemáticas actuales.

La presidenta del Colegio de Psicólogos también hizo referencia a la preocupación por los ingresos, la necesidad de llegar a fin de mes y las condiciones laborales de quienes trabajan en el sistema de salud.

¿Se puede controlar la preocupación excesiva?

Consultada sobre la posibilidad de afrontar la preocupación excesiva frente a los problemas cotidianos, Castro sostuvo que estas situaciones pueden trabajarse mediante un proceso terapéutico.

Explicó que reconocer el malestar y la necesidad de hablar con otra persona constituye un paso importante para comenzar a elaborar lo que sucede y desarrollar nuevos recursos para afrontar las dificultades. Sin embargo, planteó una diferencia entre trabajar sobre las preocupaciones y pretender controlarlo todo.

“Muchas veces esto tiene que ver con lo que nos sucede: queremos controlarlo todo. Y la realidad es que la vida nos enfrenta con esta situación de que muchas cosas y muchas variables están por fuera de nuestro control”, reflexionó.

Por eso, señaló que el objetivo no pasa necesariamente por eliminar la incertidumbre, sino por encontrar herramientas para afrontar las situaciones que generan malestar, reconocer aquello que no depende de uno mismo y buscar nuevas maneras de transitar las dificultades.