Santa Fe debate su futuro costero: el municipio lanzó un plan para regular las construcciones frente al río

En el Museo de la Constitución, el intendente Juan Pablo Poletti encabezó la presentación del proceso participativo que busca reformar el Reglamento de Ordenamiento Urbano. El objetivo es crear una nueva figura jurídica que ordene el suelo y proteja los ecosistemas entre la Setúbal, la ruta 168 y el Salado.

20:38 hs - Martes 26 de Mayo de 2026

La ciudad de Santa Fe dio el primer paso institucional para saldar una deuda histórica en su planificación del futuro costero, de cara al agua. En las instalaciones del Museo de la Constitución, el intendente Juan Pablo Poletti encabezó la presentación oficial de los Entornos Urbanos Ribereños, un proceso participativo y de consulta pública diseñado para construir consensos técnicos, ambientales y políticos que deriven en una nueva normativa de uso del suelo para las zonas de costa.

El encuentro convocó a funcionarios del gabinete local, legisladores, representantes de instituciones intermedias, colegios profesionales y especialistas de las universidades locales. El foco estuvo puesto en el debut de la Comisión Especial que auditará el desarrollo inmobiliario, social y turístico en la franja que conecta la laguna Setúbal, el corredor logístico de la Ruta Nacional 168 y la ribera del río Salado.

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Un nuevo enfoque: "No nos separa una línea"

Durante su alocución, Poletti insistió en la necesidad de que la capital provincial deje de considerar a los espejos de agua como una amenaza o un límite geográfico abstracto y pase a incorporarlos de manera orgánica a su matriz económica y social.

“Los entornos urbanos ribereños son una figura nueva que nos permite proyectar la ciudad mirando al río. El desafío es aprender a convivir con él, comprender su dinámica cambiante y transformar esa relación en una fortaleza adaptativa”, definió el titular del Ejecutivo.

La propuesta, diagramada operativamente por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, apunta a una reforma integral del Reglamento de Ordenamiento Urbano (ROU). Al respecto, el secretario del área, Eduardo Rudi, diferenció la metodología elegida de los antiguos planes enlatados: “Esto tiene que ser un proceso, no un proyecto cerrado. El proceso va a implicar instancias participativas, de decisión y de consenso. Todo ese camino va a terminar decantando en la normativa que va a reglamentar los espacios”.

Por su parte, la subsecretaria de Ordenamiento Territorial, Raquel Wendler, aportó la justificación jurídica del cambio. Explicó que el ROU vigente menciona de forma laxa las "áreas ribereñas" y los "cordones verdes", pero los mantiene en un vacío legal al no legislar específicamente sobre ellos.

“A partir de la superposición de estas dos categorías surge la figura de los Entornos Urbanos Ribereños. Lo que buscamos desde el punto de vista del urbanismo moderno es quebrar esa vieja idea de que lo que nos separa del ecosistema es una línea rígida”, detalló la funcionaria.

La advertencia de los expertos sobre el crecimiento horizontal

La jornada contó con las disertaciones de especialistas externos que aportaron una perspectiva federal. Fernando Álvarez de Celis, director ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano (y exfuncionario de Planeamiento en CABA), encendió una luz de alerta sobre las tendencias habitacionales de la región.

“Uno de los problemas estructurales que tienen las ciudades argentinas es que crecen mucho en sentido horizontal y, la mayoría de las veces, sin planificación biológica. Eso genera una expansión periférica sin infraestructura básica ni servicios, lo que degrada la calidad de vida de las familias”, argumentó el especialista.

Álvarez de Celis consideró indispensable la creación de la Comisión Especial santafesina para trazar fronteras infranqueables: “La planificación científica permite establecer con claridad qué lugares de la periferia deben conservar estrictamente su estado natural y cuáles sí pueden recibir urbanización, pero bajo la condición de que el suelo cuente con servicios consolidados”.

El agua como ADN del territorio

Superficie inundable: Más del 70% del ejido urbano de la ciudad de Santa Fe está compuesto por un entramado de ríos, lagunas, riachos y bañados permanentes.

Protección internacional: este ecosistema costero forma parte del Sitio Ramsar Delta del Paraná, lo que obliga al Estado a adoptar medidas de preservación internacional para la biodiversidad.

Herramienta legal: la Comisión Especial fue creada mediante la Resolución Nº 922 del Ejecutivo municipal y sus lineamientos se encuadran en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU sobre resiliencia climática.

El plan de trabajo de las mesas técnicas se dividirá en cuatro ejes fundamentales: la preservación paisajística de la costa, la defensa de los humedales urbanos, el blindaje de la infraestructura de defensa ante crecidas extraordinarias del Paraná y el Salado, y el impulso a proyectos comerciales, náuticos y turísticos sostenibles que dinamicen la economía santafesina.