Comienza la colocación de chips en perros de más de 15 kilos, junto a capacitaciones obligatorias para tutores, con el objetivo de reducir ataques y fortalecer la tenencia responsable.
08:55 hs - Sábado 11 de Abril de 2026
La Santa Fe dio un paso decisivo en materia de prevención de mordeduras de perros potencialmente peligrosos con la implementación del Programa Huellas, una iniciativa municipal que combina educación, registro e identificación tecnológica de animales de compañía de más de 15 kilos.
Este miércoles se realizó la primera charla obligatoria sobre conducta animal y tenencia responsable, requisito indispensable para acceder al chip identificatorio, que comenzará a colocarse desde este sábado. La actividad tuvo lugar en el Centro de Educación Vial y contó con la participación de más de 50 tutores.
El intendente Juan Pablo Poletti destacó el enfoque preventivo de la política pública: “Necesitamos trabajar en equipo con quienes entienden que tener un animal es una responsabilidad. Este programa apunta a llegar antes de que ocurran hechos graves, como personas mordidas que terminan en el hospital Cullen o el Alassia”, afirmó.
En ese sentido, subrayó que el uso del chip “no soluciona por sí solo el problema, pero permite contar con información clave y fortalecer la responsabilidad de los tutores”.
Perros potencialmente peligrosos: el foco en la prevención
Uno de los ejes centrales del programa es el abordaje de los perros de razas consideradas peligrosas y, especialmente, de aquellos animales con características que pueden implicar un riesgo.
El director del IMUSA, Pablo Ortiz, explicó que la iniciativa ya tuvo un fuerte impacto: “Las inscripciones crecieron más de un 60%, superando las 650 solicitudes. Primero está la educación y después el chip. Un animal no muerde porque sí, siempre hay señales previas”, indicó.
Además, remarcó un cambio de paradigma: “No buscamos estigmatizar razas peligrosas, sino entender que cualquier perro de más de 15 kilos puede generar daño si no hay una tenencia responsable”.
De “razas peligrosas” a conducta animal
La veterinaria Alicia Lavernia, especialista en conducta animal, aportó una mirada profesional clave: “Hoy ya no se habla de razas peligrosas, sino de individuos potencialmente peligrosos. Para que un perro llegue a morder, intervienen múltiples factores del entorno”, explicó.
La especialista hizo hincapié en la importancia de la elección responsable: “No tenemos el perro que queremos, sino el que podemos tener. Es fundamental asesorarse antes, porque la tenencia responsable también implica conocer el comportamiento del animal”.
El programa también apunta a reforzar la idea de que la responsabilidad recae en los tutores. Luisiana, dueña de un pitbull que participó de la capacitación, valoró la iniciativa: “Muchas veces no es culpa del perro, sino de lo que nosotros no vemos o no hacemos. Me anoté enseguida para tenerlo registrado”, sostuvo.
Cómo funciona el Programa Huellas
El sistema de identificación incluye un microchip subcutáneo, que permite vincular legalmente al animal con su tutor.
- ¿Qué es el chip? Un dispositivo pasivo con un código único, sin GPS.
- Colocación: Rápida, segura y sin necesidad de sedación.
- Requisitos: Vacuna antirrábica al día y asistencia a la charla obligatoria.
- Procedimiento: Inscripción online y posterior convocatoria por parte del IMUSA.
- Objetivo: Identificar responsabilidades ante mordeduras, fugas o abandono.
Una política pública para reducir ataques
Con el Programa Huellas, el municipio busca reducir los casos de mordeduras y ataques de perros potencialmente peligrosos, promoviendo la educación y el compromiso ciudadano.
La estrategia apunta a un cambio cultural: pasar de la reacción ante el incidente a la prevención activa, con tutores informados y animales correctamente registrados.
En palabras del propio intendente, el desafío ahora es que más vecinos se sumen: “Queremos que haya lista de espera y que tengamos que comprar más chips, porque eso significará que estamos construyendo una ciudad más responsable”.
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