Tarifazo eléctrico: la desregulación nacional golpea a 340 grandes industrias de Santa Fe

El ingeniero José Stella explicó en UNO Santa Fe que los incrementos para los Grandes Usuarios de la Distribuidora (GUDI) responden a decisiones del Gobierno Nacional y Cammesa, no de la EPE. La medida no alcanza a centros de salud ni a universidades.

21:22 hs - Sábado 08 de Agosto de 2026

El costo de la energía para los grandes consumidores industriales de la provincia de Santa Fe ingresó en un escenario crítico tras la aplicación del "precio pleno" del megavatio hora, consecuencia directa de la desregulación del mercado eléctrico dispuesta a nivel nacional.

Así lo detalló el especialista e ingeniero José Stella, quien aclaró que los fuertes ajustes en las liquidaciones no constituyen un incremento aplicado de forma unilateral por la Empresa Provincial de la Energía (EPE), sino que obedecen al traslado de los costos fijados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

"Esto es para los grandes clientes; a ese nivel de potencia y de consumo impera el libre mercado. Aunque la EPE provea la infraestructura y el cableado, el precio lo determina Nación y Cammesa", subrayó a UNO Santa Fe el ingeniero José Stella, especialista en el sector energético.

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El universo de afectados y las excepciones operativas

El impacto de la medida recae sobre el segmento denominado GUDI (Grandes Usuarios de la Distribuidora), categoría que engloba a los clientes comerciales e industriales que demandan una potencia contratada superior a los 300 kW.

Sectores alcanzados: Afecta a cerca de 340 industrias y cooperativas eléctricas radicadas en polos productivos como Avellaneda, Gálvez, Villa Constitución y Venado Tuerto, entre otros puntos de la provincia.

Sectores eximidos: Quedaron fuera de esta resolución los centros de salud (hospitales y clínicas) y las instituciones educativas, entre ellas la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

La Resolución 976 y el desfasaje del precio estabilizado

Stella precisó que el mecanismo tiene su origen en la Resolución 976 emitida durante la gestión de Flavia Royón al frente de la Secretaría de Energía de la Nación. Dicha norma estableció que las distribuidoras facturen inicialmente con un "precio estabilizado", para luego aplicar un reajuste una vez cerrado el período en función del costo real del sistema.

Esa diferencia retroactiva es la que Cammesa traslada a la EPE y esta, a su vez, debe refacturar a los usuarios GUDI. La brecha se disparó exponencialmente cuando el precio spot del megavatio hora sufrió un salto de tres veces su valor en cuestión de tres meses.

Escaso margen de reclamo para las empresas

Ante la inquietud del sector productivo santafesino, Stella fue contundente respecto a la posibilidad de frenar las liquidaciones por vía administrativa o judicial: "El margen es poco y nada porque el consumo ya fue realizado y la reglamentación tiene plena vigencia".

Asimismo, concluyó que la única alternativa sustentable para las fábricas radica en la incorporación de estrategias de eficiencia energética o autogeneración, ya que eventuales esquemas de diferimiento tarifario no resuelven la cuestión de fondo: "El que debe hoy, lo va a seguir debiendo aunque se lo financien".