Asi lo revela un informe de Came. Rosario y la ciudad de Santa Fe concentraron gran parte de la actividad con propuestas culturales, religiosas y gastronómicas.
13:17 hs - Domingo 05 de Abril de 2026
La provincia de Santa Fe registró un movimiento turístico moderado durante el fin de semana largo de Semana Santa, con niveles de ocupación dispares según el destino, en un contexto marcado además por las lluvias y el clima inestable en distintos momentos del fin de semana.
Segun publica un informe de Came, en las principales ciudades la actividad estuvo marcada por la llegada de turistas de cercanía y decisiones de viaje tomadas a último momento, con un perfil mayormente familiar.
Uno de los principales polos de atracción fue Rosario, que desplegó una agenda variada de propuestas que combinaron naturaleza, cultura, historia y actividades religiosas. Entre las alternativas más elegidas se destacaron los paseos por la costanera sobre el río Paraná, circuitos temáticos como la Ruta de Messi, recorridos por iglesias, espectáculos culturales, ferias gastronómicas y eventos deportivos.
Además, la ciudad sumó experiencias interactivas y paseos guiados, mientras que la gastronomía vinculada al pescado de río tuvo un rol destacado entre las propuestas para visitantes y residentes. También se observaron nuevos espacios urbanos y culturales que ampliaron la oferta turística.
En la ciudad de Santa Fe, en tanto, las actividades estuvieron especialmente vinculadas al perfil religioso de la fecha. Entre las propuestas se destacaron los circuitos por iglesias históricas y la Manzana Jesuítica, además de recorridos guiados por el patrimonio histórico de la capital.
Según el informe turístico, el gasto promedio diario en la ciudad de Santa Fe fue de $250.000 por turista, mientras que la ocupación hotelera alcanzó el 70% en establecimientos de cuatro estrellas y el 60% en alojamientos boutique, en un fin de semana largo que también estuvo marcado por las lluvias registradas en distintos momentos.
Más allá de los grandes centros urbanos, la provincia también ofreció una amplia agenda de turismo de naturaleza y rural, especialmente en el corredor de la Ruta Provincial N°1 y en el sistema de islas del río Paraná.
En estos destinos se desarrollaron actividades como pesca deportiva, navegación, kayak y safaris fotográficos, además de experiencias vinculadas al Parque Nacional Islas de Santa Fe.
Entre los lugares destacados también apareció Cayastá, donde se realizaron eventos deportivos, ferias y recorridos históricos en el parque arqueológico Santa Fe La Vieja.
En el sur provincial, en tanto, los humedales y la observación de fauna se consolidaron como otro de los atractivos del fin de semana largo. En particular, la presencia de flamencos en la laguna de Melincué se convirtió en uno de los fenómenos naturales más llamativos para los visitantes.
Datos nacionales
A nivel nacional, el fin de semana largo también mostró una actividad turística moderada pero sostenida. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), más de 2,8 millones de turistas viajaron por el país durante Semana Santa, generando un impacto económico estimado en $808.198 millones en rubros como gastronomía, alojamiento, transporte, recreación y compras.
En comparación con la misma fecha de 2025, la cantidad de viajeros creció un 5,6%, aunque el gasto total registró una caída real del 18,9%, al considerar el efecto de la inflación. El informe también señaló que el gasto promedio diario por turista fue de $108.982, con una baja del 8,4% en términos reales, lo que refleja un comportamiento más prudente por parte de los visitantes, que priorizaron propuestas gratuitas o de menor costo.
Otra de las tendencias que se consolidó fue la reducción en la duración de las estadías. El promedio se ubicó en 2,6 noches, un 16,1% menos que el año pasado, confirmando la preferencia por escapadas más cortas y cercanas en un contexto donde el costo del transporte y la situación económica influyeron en las decisiones de viaje.
Entre los destinos más elegidos del país se destacaron Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires, junto con un fuerte movimiento turístico en el norte argentino, especialmente en Jujuy, Tucumán y Salta, donde la agenda religiosa y cultural fue uno de los principales atractivos de la fecha.