"Debutar con la camiseta de Unión fue para mí un orgullo tremendo"

El defensor Ignacio Isla, fanático del Tate, se mostró muy feliz por la oportunidad que tuvo y por la cual soñaba desde muy chico

10:49 hs - Jueves 29 de Octubre de 2026

El 26 de octubre es un día que quedará grabado a fuego en la memoria de Ignacio Isla. Y es que el defensor de 20 años, cumplió el sueño de su vida, debutando con la camiseta de Unión, club del cual es hincha fanático.

El zaguero ingresó a los 11' del segundo tiempo, en el partido que Unión le ganó a Estudiantes 3-1. Y su actuación fue más que auspiciosa, mostrando seguridad en el juego aéreo y aplomo para resolver.

Luego de su debut, el defensor rojiblanco dialogó con Unión Play por Aire de Santa Fe 91.1 y expresó su satisfacción por el sueño cumplido, contando detalles de lo que significó su debut en Primera División.

La felicidad de Ignacio Isla

"Cuando me llamó Madelón sentí una alegría terrible. La verdad es que no hubo mucho tiempo para pensar, No tenía nervios, pero sí tenía mucha ansiedad", comenzó diciendo.

Para luego agregar: "Tenía ganas de entrar y romperla toda. Gracias a Dios se me dio la oportunidad que estaba esperando y entré con todo, porque sabía que era mi oportunidad".

Consultado por las indicaciones que le dio Madelón dijo: "Me decía que juegue como sé, que entre con confianza, con seguridad y que las primeras las haga simple para agarrar confianza".

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"No me achiqué, sabía que tenía que entrar seguro. Estoy muy contento y fue una experiencia hermosa. Además tuve el apoyo de mis compañeros y las palabras de Juan Pablo Ludueña eran todas de aliento", aseguró Isla.

A la hora de referirse a su familia y lo que significó que estuvieran presentes en el estadio expresó: "Cuando miro para arriba, veo que me estaban saludando y no aguanté las lágrimas. Cuando salí del vestuario y me estaban esperando, fue lo mejor que me pasó".

Respecto a su fanatismo por Unión contó: "Nosotros somos todos bien tatengues. Yo iba siempre a la cancha y decía: ‘Mirá si me toca algún día entrar, jugar ahí’. Era algo deseado para mí, por suerte se me pudo dar y fue un orgullo tremendo".