Kily González, aferrado a un sistema que no le rinde a Unión
Cristian González tiene la misión de que Unión vuelva al triunfo, y se debate entre la solvencia defensiva y las carencias a la hora de marcar.

Jueves 15 de Febrero de 2024

Unión tuvo un arranque muy complicado en la Zona B de la Copa de la Liga Profesional, donde terminó sumando el 33.3% de los puntos en disputa, lo que representa una cosecha que está lejos de ser la ideal, más allá que el atenuante tiene que ver con lo calificado de sus rivales.

Es que Unión sumó un triunfazo ante Racing, en Avellaneda. Luego de ese partido, los de Gustavo Costas ganaron sus cuatro partidos, incluido el último ante Newell's, que hasta ese momento había conseguido todos los puntos en disputa. Luego, sin merecerlo, perdió como local ante el poderoso Estudiantes, ganador de la Copa Argentina y que se reforzó para jugar la Libertadores, igualó sin goles ante San Lorenzo, uno de los cinco grandes que también volverá a jugar el máximo certamen continental, perdió en una pobre actuación ante la Lepra (había ganado todos sus cotejos) en Santa Fe, y sumó un valioso punto ante Godoy Cruz, en Mendoza, más allá que el DT Daniel Oldrá guardó a varios titulares.

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En estos partidos Unión tuvo como indicativo una tendencia que viene arrastrando desde el 2023. Es que por un lado se destaca la solvencia defensiva, salvo en el partido ante Newell's. Una muestra de esto es que en tres de sus cinco partidos no recibió goles. Pero por el otro las carencias ofensivas, más allá de las llegadas de Lucas Gamba y Adrián Balboa. Y el ejemplo de esta tendencia es que solo anotó dos goles (uno de Joaquín Mosqueira para vencer a Racing y el otro fue un descuento de Mateo Del Blanco ante Newell's).

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Y en el partido ante Godoy Cruz se especuló que en función de la última fallida actuación de Unión ante Godoy Cruz, Kily González se decida por romper la línea de cinco defensores, y apueste por un esquema más arriesgado, en función de la necesidad que tenía el equipo de cosechar un triunfo.

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Sin embargo, Unión fue una fotocopia de sus últimas actuación, y la propuesta fue la misma que en la mayor parte de su proceso como entrenador. El equipo jamás se apartó de su libreto (esquema 5-4-1), donde más allá del punto y el arco en cero, mostró desacoples defensivo, inferioridad numérica en el mediocampo, falta de creatividad e inteligencia para crearle peligro al rival, y una alarmante ineficacia ofensiva, rasgo distintivo de los últimos meses de Unión.

Ahora Unión tendrá tres partidos donde ya no arrancará de punto, como lo hizo en los primeros cinco de la Copa de la Liga Profesional, y será la ocasión propicia para saber si ante Platense, Independiente Rivadavia y Sarmiento (los dos primeros los jugará en Santa Fe), el DT se anima a dar un golpe de timón, modifica el sistema, apuesta por una propuesta más arriesgada y ofensiva, en función de lo estancado que quedó con su idea original, que lo lleva a alcanzar solamente el 37% de la producción desde que está al frente del plantel tatengue.