Unión juega en función del momento que atraviesa
Unión compensa con actitud y entrega, las falencias futbolísticas que padece y esa intensidad que demuestra le permiten competir

Martes 10 de Octubre de 2023

Unión en algunos aspectos tiene mucho y en otros no tiene casi nada. Es un equipo al que le sobra actitud y corazón y al que le falta juego y jerarquía en los metros finales. Por ello es que algunos partidos los gana por prepotencia y otros los empata o los pierde porque carece de variantes de mitad de cancha hacia adelante.

La intensidad y las ganas son su marca registrada y esas virtudes lo llevan a seguir peleando los partidos y a resultar competitivo. Si Unión no muestra esa enjundia como sucedió ante Platense, el equipo se derrumba, porque no tiene otros atributos. No cuenta con jugadores que por sí solos ganen un partido.

Y entonces es que depende del funcionamiento colectivo y del respaldo general de sus jugadores. Si Unión no es solidario, la pasa mal. La mayor virtud que tiene el plantel que comanda Cristian González es que jugando bien, mal o regular, entiende el momento que atraviesa y lo que se está jugando.

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Ninguno de sus futbolistas juega en puntas de pie y todos dan el máximo desde la entrega. Después claro está, surgen las limitaciones propias de un plantel corto, con muchos jóvenes y que no tiene recambio. Y es allí donde radica el principal problema, por ello, las ganas y el carácter muchas veces disimulan todo lo que le falta desde lo futbolístico.

El partido contra Sarmiento es una muestra del temperamento que tiene Unión y es que después del penal fallado por Nicolás Orsini, todos hubiesen apostado al derrumbe. Sin embargo, el equipo siguió buscando y consiguió el premio en el cuarto minuto de descuento con el cabezazo de Orsini.

No jugó bien claro está, pero cuando no se juega de la manera en que se pretende, deben salir a relucir otras cualidades y eso es que demostró el Tate en el cotejo del domingo. Cuando la mano viene complicada, siempre es saludable mostrar reacción y salvo ante Platense, en los demás cotejos Unión lo hizo.

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De hecho, en los primeros cuatro partidos, arrancó perdiendo y terminó empatando o ganando. Es decir que no sucumbió ante el primer golpe y logró levantarse. Lo hizo ante Racing, San Lorenzo y Newell's igualando los tres encuentros y con Estudiantes que lo ganó.

Y al Clásico lo jugó con mucha personalidad, no dejó nunca que el rival lo llevara por delante, pese al contexto desfavorable en el que llegaba. Jamás se sintió visitante y pese a contar con varios futbolistas que no estaban en su plenitud física, manejó el desarrollo del partido sin pasar sobresaltos.

Eso también es una muestra de carácter ante la adversidad. Unión apenas perdió un partido de los últimos 13 que jugó, su gran pecado es que empató mucho. Salvo ante Platense, jugó con el cuchillo entre los dientes y con la fiereza que requiere el presente. El futuro dirá si le alcanza o no, pero desde lo actitudinal, nadie puede reprocharle nada.