Unión venció 83-69 a Obras en Buenos Aires, en la reanudación de la Liga Nacional y en el debut de Ariel Rearte como entrenador rojiblanco.
Miércoles 07 de Enero de 2026
Unión dio una muestra de carácter competitivo al imponerse por 83-69 frente a Obras en el Templo del Rock, en el regreso de la Liga Nacional de Básquet. En el estreno de Ariel Rearte como director técnico, el Tatengue sostuvo su plan de juego, defendió con fiereza y encontró respuestas colectivas para controlar a uno de los protagonistas del torneo.
Un plan defensivo que sostuvo el partido
Desde el salto inicial, Unión dejó en claro cuál sería su libreto. Presión sobre el balón, ayudas constantes y disciplina táctica para incomodar a un Obras que suele fluir con mayor naturalidad en ataque. Incluso con una ficha menos, el equipo santafesino logró bajarle el ritmo ofensivo al local y llevar el desarrollo a un terreno más favorable.
El primer tiempo fue de paridad absoluta, con tramos de alto goleo y alternancia en el dominio. Unión encontró puntos en Guerra, Basabe y Araujo, mientras que, desde la banca, Federico Elías aportó energía y anotación en un pasaje clave. Obras respondió con sus nombres de jerarquía, pero no logró quebrar el equilibrio.
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Un triple de Elías sobre el cierre del segundo cuarto le permitió al Tatengue irse al descanso largo con una ventaja mínima pero significativa (44-41), premio a un trabajo sólido y sin fisuras.
Jerarquía, lectura y cierre inteligente
En el complemento, Unión mostró su mejor versión. Franco Balbi asumió la conducción con claridad, Yeferson Guerra fue determinante cerca del aro y Felipe Queiros castigó con eficiencia, permitiendo sacar una renta de diez puntos que obligó a Obras a pedir minuto.
El local intentó reaccionar ajustando la rotación, pero el equipo de Rearte supo administrar ventajas cortas y nunca perdió el control emocional del juego. El tercer cuarto cerró con Unión arriba por seis (66-60), dejando todo abierto para el desenlace.
En el último segmento apareció la madurez competitiva. Unión defendió cada posesión como si fuera decisiva y, en ataque, volvió a encontrar manos confiables. Dos triples consecutivos de Balbi terminaron de inclinar la balanza, mientras Queiros aportó otra bomba que estiró la diferencia y desactivó cualquier intento de remontada.
Un triunfo que marca una base
Más allá del resultado, Unión dejó señales claras en el inicio del ciclo Rearte: compromiso defensivo, reparto de responsabilidades ofensivas y una identidad que empieza a construirse desde la colectividad. Guerra (17 puntos), Elías (16) y Queiros (15) lideraron el goleo, con un aporte clave de Balbi (12) y Basabe (11).
El próximo desafío para el Tatengue será el viernes como local ante Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, con la intención de sostener sensaciones positivas y seguir consolidando un funcionamiento que, en Buenos Aires, dio señales alentadoras.