La dirigencia de Colón busca extender el vínculo de Ignacio Lago hasta diciembre de 2027, pero las condiciones económicas que exige su representación generan un fuerte debate interno.
Miércoles 13 de Mayo de 2026
La situación contractual de Ignacio Lago se transformó en uno de los temas más delicados y sensibles que hoy atraviesa Colón. Mientras el jugador sigue siendo una pieza importante dentro de la estructura futbolística del equipo de Ezequiel Medrán, puertas adentro del club se abrió una fuerte discusión sobre qué camino tomar de cara al futuro.
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El contrato del delantero finaliza el próximo 31 de diciembre y, aunque públicamente el presidente José Alonso se mostró optimista respecto a la renovación, las negociaciones están lejos de resolverse.
Un acuerdo que parecía cerrado, pero se trabó en Colón
En los festejos por los 121 años de Colón, Alonso reveló que existía un principio de acuerdo para extender el vínculo de Lago hasta diciembre de 2027. Incluso, luego ratificó por LT10 que las partes estaban muy cerca de cerrar definitivamente la operación.
Sin embargo, con el correr de los días aparecieron diferencias importantes vinculadas a las exigencias económicas planteadas por Pablo Caro, representante del futbolista.
Según pudo saberse, el pedido incluye un contrato de alto valor para el jugador, una actualización retroactiva de su vínculo actual y además una participación en el pase, algo que dentro de Colón consideran excesivamente oneroso para la realidad económica de la institución.
El problema del 50% que pertenece a Talleres
La situación además tiene un componente todavía más complejo: Colón solamente posee el 50% de la ficha de Ignacio Lago, mientras que la otra mitad continúa perteneciendo a Talleres de Córdoba.
Por eso, dentro de la dirigencia algunos entienden que acceder a todas las condiciones que se plantean desde el entorno del jugador podría transformarse en un negocio poco conveniente para el club, teniendo en cuenta la inversión que debería realizar y el porcentaje reducido de una futura venta.
En ese contexto, empezó a tomar fuerza otra postura: sostener a Lago hasta diciembre, aprovecharlo futbolísticamente durante toda la temporada y luego dejarlo marcharse con el pase en su poder.
Un escenario que también puede traer consecuencias
Claro que esa alternativa tampoco aparece libre de riesgos. En caso de que Lago quede libre a fin de año, Talleres podría reclamar por el 50% que posee de los derechos económicos del jugador, lo que abriría un escenario conflictivo desde lo legal y contractual.
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Por eso, mientras desde afuera parecía que la renovación era inminente, la realidad marca que las conversaciones siguen abiertas y que todavía no existe un punto de acuerdo definitivo.
En medio de ese panorama, Colón enfrenta una verdadera encrucijada: hacer un esfuerzo económico muy importante para asegurar la continuidad de uno de sus futbolistas más valiosos o aceptar el riesgo de perderlo dentro de pocos meses sin una compensación clara para el club.