El detrás de las lesiones en Colón: intensidad, contexto y una explicación desde adentro

Colón atraviesa un momento delicado en lo físico: en apenas ocho fechas, se multiplican los lesionados. Qué dijo el PF Nicolás Salva.

11:16 hs - Miércoles 15 de Abril de 2026

Si bien los resultados deportivos acompañan, en Colón hay una situación que no pasa desapercibida: la constante aparición de lesiones musculares. En apenas ocho partidos disputados en la Primera Nacional, el equipo suma una preocupante lista de bajas que se renueva semana a semana.

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La confirmación de los desgarros de Mauro Peinipil (cuádriceps) y Julián Marcioni (isquiotibial izquierdo) volvió a poner el foco sobre un problema que ya venía en crecimiento. En el caso de Marcioni, incluso, se trata de su segundo desgarro en la temporada, lo que agrava el panorama.

Una lista que no deja de crecer en Colón

Los casos recientes se suman a otros que ya habían encendido las alarmas:

Leandro Allende, también con desgarros reiterados

Conrado Ibarra, otra baja muscular en el arranque del torneo

Matías Budiño, afectado por un golpe en la zona renal

Alan Bonansea, quien sufrió un fuerte golpe en el hombro en el debut ante Deportivo Madryn

La reiteración de lesiones similares, sobre todo musculares, genera preocupación no solo por la cantidad, sino por la recurrencia en algunos futbolistas.

La explicación desde la preparación física

Ante este escenario, el profesor Nicolás Salva, integrante del cuerpo técnico, dio su mirada sobre lo que sucede puertas adentro.

“Jugamos como competimos, llevamos al límite esa realidad. Después, en cuanto a las lesiones, hay un montón de matices”, explicó en diálogo con Sol Play (FM 91.5).

Julián Marcioni

El PF dejó en claro que se trata de un fenómeno multicausal: “Intervienen el cuerpo médico, kinesiólogos, nutricionistas… hay muchos factores. También vemos el contexto: hay muchas lesiones en general, roturas de ligamentos, meniscos”.

Intensidad al máximo, el sello del equipo

Uno de los puntos clave que marcó Salva tiene que ver con la identidad del equipo: “Creemos en el proceso. Nuestra forma de competir es con intensidad y ritmo. Se compite como se entrena, llevando todo al límite”.

Esa filosofía, que ya dio resultados en experiencias anteriores del cuerpo técnico, también implica una exigencia física elevada que puede tener consecuencias.

El desafío de volver a empezar

Más allá de las causas, el impacto es concreto en el día a día del plantel. “Cada vez que un jugador se lesiona, tenés que arrancar de cero. Por eso tratamos de reducir el margen de error para que no vuelva a ocurrir”, sostuvo el preparador físico.

Además, remarcó las particularidades de la categoría: “La Primera Nacional exige mucho: hay duelos, contacto, fricción y muchas transiciones. A eso se suma la logística y los viajes”.

Un tema a seguir de cerca

Mientras Colón se sostiene en lo futbolístico, el frente físico aparece como una de las principales preocupaciones a resolver. La acumulación de lesiones no solo afecta la planificación, sino también la estabilidad del equipo.

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En un torneo largo y exigente, el desafío será encontrar el equilibrio entre la intensidad que propone el cuerpo técnico y la necesidad de preservar a los jugadores. Porque, como quedó demostrado en estas primeras fechas, el límite entre competir al máximo y pagar el costo físico es cada vez más fino.