Tras un 2025 marcado por más de 40 bajas físicas, Colón volvió a sufrir lesiones en las primeras fechas del campeonato Medrán ya perdió varias piezas.
17:01 hs - Lunes 16 de Marzo de 2026
El reloj del fútbol no perdona, y Colón parece cargar con un lastre que se niega a soltarlo. Durante 2025, el equipo rojinegro sufrió más de 40 bajas físicas, un historial que condicionó cada estrategia, cada once titular y cada planificación del cuerpo técnico. Lo que podría haber sido un año de consolidación, se convirtió en un viaje constante entre lesiones, dudas y desajustes tácticos.
Los dolores de cabeza en 2025
Entre los futbolistas más afectados estuvieron Joel Soñora (traumatismo mano derecha, desgarro dos veces), Nicolás Fernández (desgarro), Genaro Rossi (esguince de tobillo, desgarro, lesión en tendón de Aquiles), Gonzalo Bettini (desgarro), Conrado Ibarra (esguince de tobillo en varias ocasiones), Marcos Díaz (traumatismo intercostal), Alan Forneris (esguince de rodilla), Jorge Sanguina (esguince de rodilla), Nicolás Thaller (desgarro), Zahir Yunis (dengue), Christian Bernardi (desgarro, lesión en hombro), Agustín Giménez (desgarro dos veces), Federico Jourdan (desgarro), Facundo Sánchez (fisura pie derecho), José Barreto (desgarro), Guillermo Ortiz (lesión de tobillo), Facundo Castet (desgarro), Nicolás Talpone (molestia en gemelo), Cristian García (desgarro dos veces), Luis Rodríguez (rotura fibrilar), Lautaro Gaitán (desgarro), Facundo Castro (desgarro).
La magnitud de la lista es contundente: desgarros, esguinces, traumatismos, fisuras, roturas fibrilares e incluso enfermedades virales, un repertorio de problemas que no solo dañó el rendimiento individual, sino que afectó la consistencia colectiva. Muchas de las lesiones musculares, como desgarros o distensiones, podrían haberse prevenido mediante una adecuada gestión de la carga física, trabajo específico de fuerza y flexibilidad y períodos de recuperación controlados, aunque no todas son evitables, ya que algunos traumatismos o impactos dependen del azar del juego. La plantilla parecía atrapada en un círculo vicioso de lesiones, recuperación y reaparición de nuevos problemas físicos, un patrón que amenaza con repetirse temporada tras temporada.
LEER MÁS: Medrán suma aire en Colón: resultados que sostienen un proceso todavía en construcción
Un arranque de 2026 que promete repetir la historia
El 2026 comenzó con un panorama igualmente sombrío. En apenas cuatro partidos, el plantel rojinegro ya sufre varias bajas significativas. Conrado Ibarra debió abandonar el partido ante Acassuso tras una molestia en la cara posterior del muslo izquierdo, y todo indica que no estará disponible en los próximos compromisos. Previo a ese encuentro, otras bajas comprometieron la estructura del equipo. Leandro Allende, previsto como titular, quedó fuera por desgarro, mientras que Facundo Castet mantuvo su lugar en el once inicial. Además, Julián Marcioni y Matías Godoy siguen recuperándose de desgarros, limitando la capacidad ofensiva y táctica del conjunto.
El historial de lesiones vuelve a demostrar que, más allá de refuerzos, cambios de entrenador o de preparadores físicos, Colón enfrenta un problema estructural que trasciende a cada plantel individual. Cada baja obliga a Medrán a rotar jugadores, ajustar esquemas sobre la marcha y afrontar la tensión de un equipo que nunca puede mostrarse completo por más de unos pocos partidos consecutivos. Si en 2025 las lesiones fueron un enemigo silencioso que condicionó toda la temporada, el inicio de 2026 confirma que la sombra del pasado persiste como patrón del club, aunque los jugadores sean distintos.