La Lepra mendocina derrotó 2-1 a Estudiantes de Río Cuarto con dos goles de Alex Arce, sumó tres puntos clave y recuperó la cima de la tabla anual.
09:38 hs - Sábado 08 de Agosto de 2026
Independiente Rivadavia venció 2-1 a Estudiantes de Río Cuarto con un doblete de Alex Arce, en un partido que le costó destrabar pero que terminó resolviendo con jerarquía. La Lepra mendocina mejoró en el complemento, aprovechó sus oportunidades y volvió a quedar como líder en soledad de la tabla anual.
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Un primer tiempo trabado
Independiente Rivadavia tuvo la iniciativa desde el comienzo, pero se encontró con un Estudiantes de Río Cuarto muy ordenado, que planteó una línea de cinco defensores y redujo considerablemente los espacios.
Independiente manejaba la pelota, aunque no lograba traducir esa posesión en situaciones claras. La ausencia de Sebastián Villa se hizo sentir, especialmente por la falta de desequilibrio individual en los últimos metros.
La impaciencia comenzó a aparecer en las tribunas, mientras el conjunto cordobés, pese a tener menos la pelota, consiguió generar algunas aproximaciones y terminó dejando la sensación de haber hecho un partido inteligente durante la primera mitad.
Arce, siempre Arce
Cuando el partido parecía necesitar una aparición individual para romper el cero, apareció Alex Arce. El paraguayo, que por momentos había quedado aislado del circuito de juego, tuvo la oportunidad desde los doce pasos y no falló.
El penal llegó después de una mano de Talpone dentro del área. Arce tomó la responsabilidad y definió contra el palo derecho de Bruera, quien adivinó la dirección pero no pudo evitar el 1-0.
El delantero volvió a demostrar por qué es una de las piezas más importantes de la Lepra. Aunque no siempre participa activamente del juego, tiene la capacidad de aparecer en el momento exacto.
Berti encontró la solución
El entrenador de Independiente Rivadavia también acertó desde el banco. Alfredo Berti decidió hacer debutar a Maxi Salas y rápidamente encontró una alternativa para suplir la ausencia de Villa.
Salas comenzó jugando como extremo izquierdo y luego pasó al sector derecho. Su movilidad obligó a los defensores de Estudiantes a modificar sus referencias y permitió que Arce dejara de estar permanentemente rodeado.
“Espero jugar más por afuera”, había dicho el delantero antes de viajar a Mendoza. Berti tomó nota y le dio justamente ese rol.
Con mayores espacios, la Lepra empezó a encontrar caminos para lastimar y se acercó cada vez con mayor peligro al arco cordobés.
Otra vez Arce para liquidarlo
El segundo gol llegó después de una rápida contra encabezada por Fernández. El delantero descargó para Arce, quien apareció nuevamente en escena y sacó un potente remate cruzado para establecer el 2-0.
El paraguayo completó así una noche perfecta y volvió a ser determinante para un equipo que necesitaba de su goleador para destrabar un encuentro que se había presentado mucho más complicado de lo esperado.
Con la ventaja de dos goles, Independiente Rivadavia ganó tranquilidad y comenzó a manejar los tiempos del partido.
El descuento no cambió el resultado
Estudiantes de Río Cuarto consiguió descontar a través de Alanís, luego de un blooper de Bolcato, y le puso algo de suspenso al tramo final del encuentro.
Sin embargo, Independiente Rivadavia supo sostener la ventaja y terminó quedándose con un triunfo importante. En el segundo tiempo mostró una versión mucho más cercana a la que pretende Berti y terminó justificando los tres puntos.
La victoria también tiene un valor especial pensando en lo que viene. La Lepra mendocina continúa tercera en su zona, pero además volvió a quedar como líder en soledad de la tabla anual, al menos hasta que Argentinos dispute su partido.
Con Arce encendido, Salas como nueva alternativa ofensiva y un equipo que sigue sumando, Independiente Rivadavia llega embalado a su próximo desafío: la Copa Libertadores.