Madelón conserva el apoyo de institucional pese a la seguidilla de malos partidos

El entrenador atraviesa su etapa más complicada en el club, pero la conducción rojiblanca mantiene su confianza. El desafío inmediato es frenar la mala racha.

13:31 hs - Sábado 17 de Octubre de 2026

Leonardo Madelón atraviesa días difíciles al frente de Unión, luego de acumular cuatro derrotas consecutivas que encendieron las alarmas entre los hinchas. Sin embargo, la conducción del club no evalúa interrumpir su ciclo y sostiene su confianza en el entrenador. El respaldo institucional permanece firme, aunque la preocupación por el rendimiento colectivo crece y el próximo compromiso aparece como una oportunidad clave para cambiar el rumbo deportivo.

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Un vínculo que sostiene al entrenador

La derrota frente a Boca profundizó el malestar y motivó la presencia del presidente y varios dirigentes en una práctica del plantel, donde siguieron de cerca el clima interno. También hubo conversaciones con integrantes del área deportiva, encabezada por Santiago Zurbriggen, para analizar el presente del equipo y buscar respuestas ante una campaña que quedó lejos de las expectativas.

Aunque el descontento de los simpatizantes aumenta, la continuidad del técnico no está atada, por ahora, al resultado del próximo encuentro. La situación tiene un componente particular: la relación histórica de Madelón con la institución, donde dejó una marca importante tanto durante su etapa como futbolista como en su trayectoria desde el banco de suplentes.

El propio entrenador reconoce que su posición perdió fortaleza después de la caída ante Boca. Esa realidad lo afecta especialmente por el vínculo afectivo que mantiene con Unión. Sin embargo, el margen para revertir el escenario se reduce y las metas deportivas empiezan a quedar más lejos. La clasificación a la Copa Sudamericana parece prácticamente inalcanzable, mientras que ingresar al Reducido todavía es posible, aunque requerirá una recuperación sostenida.

Los problemas del equipo, más allá de los resultados

Uno de los principales déficits aparece en la última línea. Unión acumula doce encuentros del actual campeonato sin conseguir mantener su arco invicto, una estadística que refleja las dificultades para sostener el orden. Además, en tres partidos consecutivos recibió dos goles en lapsos muy breves, situaciones que terminaron condicionando los resultados.

La entrega de los futbolistas sigue presente, pero la intensidad no alcanza para compensar las falencias colectivas. Unión había mostrado una notable capacidad goleadora al convertir diez tantos durante una serie de tres triunfos consecutivos, incluidos los éxitos frente a Sarmiento e Instituto. Sin embargo, ese poder ofensivo se diluyó: el equipo apenas marcó una vez en sus últimas cuatro presentaciones.

La cuestión central pasa por recuperar solidez en defensa y profundidad en ataque. Mientras la dirigencia sostiene al entrenador, el equipo necesita transformar ese respaldo en resultados. El próximo desafío será una prueba importante para comenzar a dejar atrás la crisis futbolística y recuperar la confianza perdida.