Viernes 22 de Julio de 2022
Esta mañana de viernes, concurrió hasta la Comisaría 11ª de la ciudad de Santa Fe, ubicada en Aristóbulo del Valle al 4800, una partida de uniformados de la Agencia de Control Policial (ACP), Asuntos Internos, y de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), para realizar una requisa en el penal que se encuentra en la dependencia.
La denuncia que originó el procedimiento
Se trata de una medida que se toma como consecuencia de una denuncia realizada con fecha 20 de junio, y contó con la anuencia del fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Ezequiel Hernández y conocimiento del fiscal Grimberg, y que tienen su origen en las anomalías detectadas en la requisa del viernes 20 de mayo.
La historia reciente
Hace dos meses, el viernes 20 de mayo, a las 10, también hubo una profunda requisa en el penal de la Comisaría 11ª y en las instalaciones de la misma, cuando luego del ingreso de Asuntos Internos hallaron a una mujer policía y un expolicía condenado por narcotráfico teniendo sexo arriba de un escritorio en la oficina contigua a la del jefe. Y luego lograron comprobar una enorme cantidad de irregularidades que se habían producido entre varios de los uniformados con personas privadas de su libertad, y que se transformó en un verdadero escándalo.
En trámite
Estimaron que el trabajo estaría concluido en la media tarde de este viernes, y que se cuidaron todos los detalles en la requisa a fin de poder secuestrar todos los elementos probatorios incriminantes en función de la denuncia del 20 junio. Encontraron en el lugar gran cantidad de teléfonos celulares.