La semifinal del Mundial ya se vive en la capital provincial. Desde las 16, la ciudad modificó su ritmo habitual: la mayoría de los comercios adelantó el cierre, las calles quedaron prácticamente desiertas y bares y restaurantes se colmaron de hinchas para seguir un encuentro que trasciende lo deportivo por su carga histórica y simbólica.
15:32 hs - Miércoles 15 de Julio de 2026
Llegó el día esperado. La semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra paraliza este miércoles a Santa Fe mucho antes del pitazo inicial. Desde primeras horas de la tarde, el movimiento comenzó a disminuir en el centro y en los principales corredores comerciales de la ciudad. Comercios que bajaron sus persianas antes de lo habitual, oficinas con televisores encendidos y bares repletos marcaron una postal que se repitió en distintos puntos de la capital provincial.
A las 16, con el inicio del partido, las calles quedarán prácticamente vacías. El tránsito disminuyó de manera notoria y la rutina cotidiana cedió lugar a la expectativa por un encuentro que mantiene en vilo a millones de argentinos.
Una ciudad que frenó para ver a la Selección
Tal como se había anticipado, el Centro Comercial de Santa Fe informó que la mayoría de los negocios trabajó de corrido hasta las 15 para permitir que comerciantes y empleados siguieran el partido. Una medida similar adoptaron los locales de avenida Aristóbulo del Valle, donde casi la totalidad de los comercios modificó su horario de atención.
En paralelo, bares, restaurantes y espacios gastronómicos recibieron a cientos de hinchas que eligieron compartir el partido en pantallas gigantes, mientras que muchas familias organizaron reuniones en sus hogares para acompañar a la Selección en busca de un lugar en la final del Mundial.
Mucho más que un partido
El cruce entre Argentina e Inglaterra siempre trasciende lo deportivo. La rivalidad entre ambas selecciones está marcada por momentos inolvidables del fútbol, como el histórico duelo del Mundial de México 1986, pero también por la memoria de la Guerra de Malvinas, que le otorga un significado especial para los argentinos.
En la previa, la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas "2 de Abril" y la Asociación de Ex Combatientes de Santa Fe llamaron a vivir el encuentro con respeto, diferenciando el deporte del conflicto bélico.
"Puede ser un puente para la malvinización", señalaron, al destacar que un partido de esta magnitud representa una oportunidad para mantener viva la memoria y transmitir la causa Malvinas a las nuevas generaciones, siempre desde el respeto y sin expresiones de odio.
La ilusión de llegar a otra final
Con ese clima, Santa Fe vive una jornada distinta. La pasión por la Selección volvió a detener, al menos por un par de horas, el ritmo habitual de la ciudad.
Las calles vacías, los comercios cerrados y miles de personas reunidas frente a una pantalla reflejan la magnitud de un partido que combina la ilusión deportiva con una historia que sigue movilizando emociones dentro y fuera de la cancha.