Bacterias "albañiles": el desarrollo científico que repara el hormigón y hace historia en la UTN Santa Fe

Hito para la ciencia santafesina: la UTN Santa Fe funda su primera empresa biotecnológica basada en bacterias "albañiles" para sellar fisuras

12:58 hs - Domingo 17 de Mayo de 2026

La investigadora local Anabela Guilarducci, desarrolló una fórmula ecológica que repara grietas en el hormigón. El corazón de este logro es un desarrollo disruptivo para la industria de la construcción: bacterias "albañiles" capaces de sellar fisuras en el hormigón de hasta 4 milímetros en menos de una semana.

La Facultad Regional Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) acaba de marcar un hito histórico para su trayectoria académica y científica. Por primera vez, la institución local exportará innovación al mercado global a través de Calfix, la primera Empresa de Base Biotecnológica (EBB) nacida en el seno de la UTN santafesina.

Bacterias "albañiles" capaces de sellar fisuras

El corazón de este logro es un desarrollo disruptivo para la industria de la construcción: bacterias "albañiles" capaces de sellar fisuras en el hormigón de hasta 4 milímetros en menos de una semana. La solución ataca un problema crítico, ya que 60% de los fallos estructurales en obras civiles se originan en estas pequeñas grietas.

Una alianza estratégica entre Santa Fe y Córdoba: el proyecto hace historia en la tecnología regional

Este salto histórico es el resultado de un potente trabajo colaborativo interprovincial. La fórmula fue creada por Anabela Guilarducci, investigadora de la UTN Santa Fe, en un desarrollo conjunto con Gabriela Paraje, científica de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

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Lejos de ser un esfuerzo aislado, el proyecto logró articular el talento de la ciudad de Santa Fe, el conocimiento de la universidad cordobesa y el respaldo del Conicet. Juntas, las instituciones compartirán la patente de una solución que aprovecha el metabolismo de bacterias no patógenas; estas asombrosas "microoperarias" sobreviven en el entorno hostil del cemento y generan carbonato de calcio para rellenar las grietas de forma natural y ecológica.

Del laboratorio santafesino a los ojos del mundo

El proyecto no solo destaca por su excelencia científica, sino por su viabilidad comercial. Calfix fue seleccionada entre cientos de propuestas de toda la región por GridX, un company builder (creador de empresas) de biotecnología de gran relevancia en América latina.

GridX decidió aportar el capital inicial y conectar el desarrollo con una red global de inversores tras rigurosas instancias de evaluación. Este impulso privado permitirá que la investigación, que hoy se encuentra a escala de laboratorio, pase a una fase piloto de producción a mayor escala.

Con este paso, la UTN Santa Fe no solo demuestra su capacidad para generar conocimiento de vanguardia, sino también su madurez para transferir esas soluciones directamente a la economía real, posicionando a la ciudad como un faro de la biotecnología aplicada a la construcción.

El hormigón es el material más utilizado por la construcción en todo el mundo, pero tiene un enemigo íntimo e inevitable: las fisuras. Se estima que 60% de los fallos en las estructuras nacen a partir de estas pequeñas grietas.

Para solucionar este problema millonario, la ciencia argentina encontró un aliado impensado en el microscopio: bacterias con capacidad de actuar como "albañiles".

Cómo funcionan las bacterias "albañiles"

El secreto de esta tecnología radica en la resiliencia y la biología:

  • Producción natural: las bacterias aprovechan su capacidad metabólica para generar y liberar carbonato de calcio.
  • Resistencia extrema: fueron seleccionadas porque pueden sobrevivir en el entorno altamente alcalino y hostil del hormigón.
  • Efecto autorreparable: al activarse en la fisura, van rellenando el espacio de forma compatible con el material original, logrando una reparación ecológica y sin contaminar.

De la mesada del laboratorio al mercado

El impacto de este descubrimiento no se quedó encerrado entre cuatro paredes. A partir de esta patente –que será compartida entre la UTN, el Conicet y la UNC– las científicas fundaron Calfix, un hito absoluto al convertirse en la primera empresa de base biotecnológica de la UTN.

El salto cualitativo llegó de la mano de GridX, un reconocido company builder de biotecnología que detecta proyectos científicos en etapas tempranas en América latina. Tras un riguroso proceso de selección, GridX decidió aportar el capital inicial y conectar a Calfix con su red global de inversores.

El próximo paso

Actualmente, Calfix trabaja en dos líneas de productos: un sellador directo para grietas existentes y un aditivo que se mezcla desde el origen en la preparación del hormigón.

Aunque el desarrollo hoy se encuentra en escala de laboratorio, el financiamiento obtenido permitirá mudar el proyecto a una escala piloto, acelerando la producción en mayores volúmenes para iniciar el camino hacia su comercialización definitiva en el sector de la construcción de la región.