El hombre, de 25 años, había sido declarado culpable por unanimidad por un jurado popular el 20 de octubre. La Justicia rechazó los planteos de inconstitucionalidad presentados por la defensa.
18:27 hs - Lunes 02 de Noviembre de 2026
Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de Carlos Alberto Farías, cometido el 21 de febrero de 2024 en un local comercial ubicado en la peatonal San Martín de la ciudad de Santa Fe. La pena fue impuesta este jueves por el juez Pablo Spekuljak, durante la audiencia de cesura realizada en los tribunales de la capital provincial.
La condena se conoció después de que, el pasado 20 de octubre, los 12 integrantes de un jurado popular declararan culpable a Monzón por unanimidad por el delito de homicidio criminis causa, tal como lo había solicitado el Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante sus alegatos.
El fiscal de la Unidad Fiscal Especial de Homicidios de la Fiscalía Regional 1, Estanislao Giavedoni, estuvo a cargo de la investigación y representó al MPA durante el juicio.
La Justicia rechazó los planteos de la defensa
Durante la audiencia de cesura, la defensa de Monzón presentó distintos planteos a los que se opuso la Fiscalía. El juez Spekuljak rechazó los pedidos y resolvió imponer la pena de prisión perpetua.
En particular, el magistrado no hizo lugar al planteo de inconstitucionalidad de la pena de prisión perpetua ni al cuestionamiento de los artículos 14 del Código Penal y 56 bis de la Ley de Ejecución Penal.
De esta manera, se estableció la sanción correspondiente al veredicto de culpabilidad que había emitido el jurado popular.
Cómo fue el crimen en la peatonal San Martín
De acuerdo con lo expuesto por el fiscal Giavedoni, el homicidio ocurrió el miércoles 21 de febrero de 2024, alrededor de las 13:30, en un comercio de venta de indumentaria ubicado en San Martín al 2600.
La víctima, Carlos Alberto Farías, se dedicaba de manera informal al intercambio de moneda extranjera. Según la investigación, Monzón lo había convocado al local comercial para encontrarse en ese horario.
Una vez que Farías llegó al lugar, el condenado lo atacó con un objeto contundente y le propinó golpes en el rostro y la cabeza. Para la Fiscalía, actuó con la intención de matarlo y apoderarse del dinero que llevaba consigo.
La víctima murió en el interior del comercio. Luego, Monzón trasladó el cuerpo hasta el depósito ubicado en la parte trasera del inmueble y lo cubrió con bolsas que contenían prendas de vestir.
Según detalló Giavedoni, el atacante también limpió los rastros de sangre que habían quedado en el salón de ventas y en un pasillo que conducía al depósito, con el objetivo de procurar su impunidad.
El dinero y el celular que le sustrajo a la víctima
La investigación estableció que, después del ataque, Monzón se apoderó de las pertenencias de Farías. De acuerdo con la acusación fiscal, le sustrajo un teléfono celular y una suma de entre 15.000 y 20.000 dólares.
Con la condena a prisión perpetua, quedó definida la pena para el hombre que había sido declarado culpable por el jurado popular. El caso fue investigado por el fiscal Estanislao Giavedoni y llegó a juicio bajo la modalidad de juicio por jurados.
