Lo que empezó a percibirse como una sensación la noche del 25 de octubre, terminó de confirmarse anoche: el ciclo político del kirchnerismo en el poder se terminó y el 10 de diciembre comenzará una nueva etapa con Mauricio Macri como líder de la coalición Cambiemos en la conducción del país.El jefe de Gobierno porteño venció a Daniel Scioli con el 51,44% de los votos contra el 48,56% de su rival, lo que supone una diferencia de más de casi 700.000 sufragios. Una diferencia que no implica un cheque en blanco.
El País entra en otra frecuencia
Lo que empezó a percibirse como una sensación la noche del 25 de octubre, terminó de confirmarse anoche: el ciclo político del kirchnerismo en el poder se terminó y el 10 de diciembre comenzará una nueva etapa con Mauricio Macri como líder de la coalición Cambiemos en la conducción del país.
23 de noviembre 2015 · 08:43hs
El candidato del FPV ganó en 15 de los 24 distritos nacionales, pero no pudo contrarrestar los triunfos de Macri en algunos de los más importantes: ciudad de Buenos Aires, Córdoba (donde la diferencia fue de 72% a 28%, un total de 900.000 votos y posiblemente estuvo allí la clave de la victoria), Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos. En provincia de Buenos Aires ganó el FPV, pero por una diferencia de apenas 200.000 votos.
Otro factor determinante para su consagración, es que definitivamente la mayor parte de los 5 millones de votos que obtuvo Sergio Massa en la primera vuelta, se volcaron a su favor.Scioli, que tanto en las Paso como en la primera vuelta había sido el candidato más votado, fue ayer el rostro de una letal derrota para el oficialismo. El saliente gobernador bonaerense pagó quizás injustamente una factura muy cara culpa de una campaña errática del Frente Para la Victoria y que el postulante no pudo conducir de manera íntegra. Hubo decisiones fallidas, inexplicables, emanadas desde la misma presidenta Cristina Fernández, que condujeron a esta derrota como por ejemplo la candidatura de Aníbal Fernández a la gobernación bonaerense que derivó en la histórica victoria de María Eugenia Vidal, que implicó para el peronismo perder ese distrito luego de 28 años consecutivos. Y el expresidente de Boca aprovechó todos los errores de sus rivales, para capitalizarlos, como se percibió en el debate. Además el PRO aprendió de sus anteriores equivocaciones, como las cometidas en la elección provincial de Santa Fe a mediados de año, instancia en la que la gobernación se le escapó por nada más que 1.700 votos. Entendió que sin trabajo territorial podía repetirse ese fracaso y que para evitarlo necesitaba socios. Y ahí nació el acuerdo con la UCR y Lilita Carrió, que tras detonar Unen, fue la gran armadora de Cambiemos. El acuerdo con el radicalismo le dio al PRO la estructura nacional que no tenía. Ahora, con los números puestos, se abre la gran incógnita: cómo resolverá el electo mandatario el brete económico en el que se encuentra la economía argentina, que está estancada hace cuatro años. En este sentido, Macri deberá enfrentar urgencias tales como la inflación, la escasez de dólares, el déficit fiscal, la falta de inversión, el parate en la creación de empleo, entre otras varias dificultades por atender a corto, mediano y largo plazo. Otra gran duda a responder es qué significará en la política exterior y en el rompecabezas regional el cambio de color político en el Ejecutivo, tras años de alineamiento con los gobiernos de centroizquierda en Sudamérica.En la provincia de Santa Fe, Macri obtuvo una clara victoria, imponiéndose en 18 de los 19 departamentos y ganando en las ciudades más importantes: la capital y Rosario. A partir del resultado de anoche, habrá que seguir con atención los pasos del Frente Progresista y qué tipo de vínculo se establecerá entre el gobernador Miguel Lifschitz y la futura gestión Macri, teniendo en cuenta que durante todo el año el socialismo pareció armarse para una nueva gestión de Frente Para la Victoria en el gobierno nacional. Además deberá medirse cómo opera el resultado de ayer dentro del Frente para los radicales que se jugaron por la candidatura del líder del PRO. Como dato vale señalar que en el búnker de Cambiemos anoche en Buenos Aires estaban el diputado nacional Mario Barletta y el intendente santafesino José Corral, quien seguramente pedirá pista para disputar la gobernación en 2019. También se deberá mensurar el impacto del resultado de ayer que tendrá en el peronismo provincial, huérfano de liderazgos aglutinantes hace años. Posiblemente la debilidad en la que quedarán los sectores que responden al kirchnerismo y la reorganización de partido, que indudablemente se dará a escala nacional cuando Cristina salga de escena, allane el camino para futuros consensos. Tras los procesos electorales de este año se consolidaron figuras como las del senador electo Omar Perotti y la diputada electa Silvina Frana. Y el tiempo dirá qué rol jugarán dirigentes como María Eugenia Bielsa. En solo 19 días, el país asistirá a un cambio de mando y una nueva historia comenzará a tejerse. Hay una sola certeza: ya nada será igual. Fernando Arredondo/ UNO Santa Fe/ [email protected]














